
A L F A R O
No están bien esclarecidos los orígenes de este linaje. Las investigaciones hechas por algunos autores para descubrir su procedencia no concuerdan.
Juan Bautista Lavaña, en sus "Notas al Nobiliario del Conde de Barcelós", afirma que Haro y Alfaro fueron en tiempos antiguos un solo apellido, y que, por lo tanto, procede de los Señores de Vizcaya.
El propio Conde D. Pedro de Barcelós dice que Juan Alonso de Alfaro, nieto del Rey D. Alonso de León por su madre Dña. Urraca, tuvo por hijo a Juan Alonso de Haro, Señor de Cameros. Esta versión, sin embargo, es poco admitida.
Otra, que siguen ilustres autores, entre ellos Pedro Vitales, afirma que el linaje Alfaro tuvo su origen en Aragón, y que procede del de Zapata, porque fue tronco suyo Garcés García de Zapata, Alcalde de Calahorra, quien, por haber sido heredado en la entonces villa de la provincia de Logroño denominada Alfaro, tomó el nombre de ésta por apellido, continuándolo sus sucesores. Acaso sea esta última versión sea, en efecto, la más acertada, pues hay detalles históricos de los primeros tiempos de la ciudad de Alfaro que coinciden con algunas de sus afirmaciones.
La población de Alfaro comienza a ser verdaderamente conocida bajo el reinado de D. Alfonso VII el Emperador. Era entonces villa, y el citado Monarca castellano la engrandeció y fortificó, dejando establecidos en ella por el año 1136 muchos cristianos (entre ellos bastantes aragoneses), que había sacado del poder de los musulmanes, y a quienes declaró hijosdalgo por privilegios concedidos en dicha villa a presencia de D. Sancho de Rojas, Obispo de Pamplona; de D Esteban, Obispo de Huesca; de D. Sancho, Obispo de Calahorra, y de otras personalidades eclesiásticas y seglares. los heredó también en aquella comarca, haciéndoles merced, entre otras cosas, de sus términos, montes, pastos y aguas.
Comprueban, pues, estos datos históricos que algunos caballeros aragoneses fueron heredados en Alfaro, y como hay muchos autores que afirman que hubo entre ellos quien tomó el nombre de la villa por apellido al alcanzar la indicada merced, cabe que ese a quien se alude fuera el mencionado Garcés García de Zapata.
Véase otro dato, que puede aprovecharse en ayuda de esa posibilidad: ilustres tratadistas que hemos consultado, tras afirmar que el linaje que nos ocupa tuvo su origen en Aragón y que se formó porque caballeros aragoneses que fueron heredados en la villa de Alfaro tomaron el nombre de ésta por apellido, señalan como uno de los primeros del linaje a Pedro Garcés García de Alfaro, que floreció por los años de 1220. Este caballero pudo, sin duda, ser descendiente casi inmediato del dicho Garcés García de Zapata, no sólo por los años en que vivió, sino por llevar el Garcés por primer apellido, pues es cosa que en aquellos tiempos se apellidaban muchos con el nombre de su antecesor.
De la existencia del mencionado Pedro Garcés de Alfaro hay noticias terminantes. Floreció, como se ha dicho, por los años de 1220, y de él hace memoria Jerónimo Zurita en sus Anales de Aragón, hablando de la conquista del castillo de Lizana y de lo valerosamente que se comportó en ella dicho caballero.
Refiriendo esa hazaña, dice: "Sucedieron por este tiempo nuevas causas de disensión que forzaron al Rey (D. Jaime I), casi en su niñez, a tomar las armas, y sucedió que D. Rodrigo de Lizana prendió un caballero, su deudo, que se llamaba D. Lope de Albero, y lo llevó al castillo de Lizana. Por este caso, D. Pelegrín de Atrosillo, que era yerno de D. Lope, y D. Gil de Atrosillo, su hermano, se querellaron al Rey de que D. Rodrigo le había prendido sin le haber primero desafiado, no se guardando del, y le tomó el castillo y villa de Albero, poniendo a saco los cristianos y moros. Fue acordado en el consejo del Rey que se procediese contra D. Rodrigo, hasta poner en libertad la persona de D. Lope de Albero y se hiciese satisfacción del daño que había recibido. Con esto se proveyó luego que se juntasen las huestes del reino, y fuese a poner el Rey sobre Albero, y mandó llevar de Huesca una máquina «govebol» para combatir el castillo, en el cual había dejado D. Rodrigo de Lizana gente para su defensa.
Pero dentro de dos días que el Rey llegó se le rindió el castillo, y partió de allí para Lizana, adonde estaba preso D. Lope, y púsose cerco sobre la villa en el mes de Mayo. Había dentro buena gente de guarnición, cuyo Capitán era un caballero que llamaban D. Pedro Gómez, vasallo de D. Rodrigo, y comenzóse a batir con la máquina de noche y de día, y tiraba, según la historia del Rey se escribe, quinientas piedras de noche y mil de día, y hízose un grande portillo en el muro. Púsose en orden la gente del Rey para combatir el castillo y trabóse muy recia batalla a lanza y escudo, como era costumbre en la guerra que entonces se usaba, y con la ballestería, y muriendo muchos de ambas partes. Peleaba D. Pedro Gómez con gran ánimo, y viendo que al castillo se iba entrando, embrazó el escudo, y con una capellina y su espada en la mano se puso en el portillo, esperando de ser antes muerto que ver el castillo entregado. Continuó la batería contra aquella parte donde el Capitán se puso, a la cual acudió gran número de gente; pero los golpes y tiro que hacían en el muro eran tan espesos y caía tanta tierra y polvo, que estaba cubierto D. Pedro Gómez hasta la rodilla, y entonces comenzaron a arremeter algunos escuderos para escalar aquella parte del muro, y el primero que subió fue D. Pedro Garcés de Alfaro, armado con su loriga y con un morrión y su espada en la mano, y sin poderse mover D. Pedro Gómez fué a por él preso. Tras D. Pedro Garcés fueron subiendo otros del ejército del Rey, y fuese ganado el castillo y fue puesto D. Lope de Albero en libertad."
Este D. Pedro Garcés de Alfaro luchó también valerosamente contra los moros, y en recuerdo de sus hazañas traía este blasón:
A Alfaro nos volvimos vencedores
al tiempo y a la luna demostrando
de un menguante luz los resplandores,
y con bastones verdes peleando
la gran morisma fuimos derrotando.
Hijo suyo fue D. Fortunio de Alfaro, que vivió en la villa de Sádaba, del partido judicial de Sos, en la provincia de Zaragoza, y fue padre de Juan y Pedro de Alfaro, según consta de suinfazonía que litigaron en 1360. Juan y Pedro dejaron larga descendencia noble e infanzona, como afirma Lázaro del Valle y de la Puerta.
Descendientes de esos Alfaro fueron varones muy principales.
Iñigo de Alfaro era Comendador de la villa de Riela, del partido judicial de La Almunia, provincia de Zaragoza, en 1411, y le fue encomendada la guardia y custodia de Alcañiz, estando allí reunido el Parlamento de Aragón por muerte del Rey D. Martín I.
Francisco de Alfaro asistió entre los hijosdalgo a las Cortes de 1518.
Los Alfaro del solar de la hoy ciudad de Alfaro se extendieron por La Rioja, Soria y otras provincias de Castilla la Vieja.
En La Rioja:
- Una línea de los Alfaro de esta provincia se estableció en la ciudad de Arnedo, y de ella fue Diego de Alfaro, que ganó Real provisión de nobleza en la Chancillería de Valladolid en 1524.
- Otra se avencidó en la villa de Herce, del partido judicial de Arnedo, y a ésta pertenecieron Baltasar Alfaro, Diego Alfaro, Gaspar Alfaro, Hernando Alfaro y Miguel Alfaro. Los cinco probaron su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid en 1577.
- Otra radicó en la villa de Cervera de Río Alhama, y de ella procedían Domingo Alfaro, Francisco de Alfaro, José de Alfaro, Juan de Alfaro y Manuel de Alfaro. Los cinco hicieron expediente de hidalguía en la Chancillería de Valladolid en 1758.
- Otra pasó a la villa de Laguna de Cameros, del partido judicial de Torrecilla de Cameros, y uno de sus individuos, llamado Domingo Alfaro, hizo información ante la mencionada Chancillería en 1832.
- Otra se estableció en la villa de Murillo de Leza, del partido judicial de Logroño, y de ella fueron José de Alfaro, Juan de Alfaro y Pedro de Alfaro, que hicieron expediente de hidalguía en Valladolid en 1758.
- Otra se avencidó en la ciudad de Nájera, y era de ella Juan de Alfaro, que ganó provisión de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid en 1528; y
- Otra pasó a la villa de Enciso del partido judicial de Alfaro, y uno de sus individuos, llamado Prudencio Cruz de Alfaro, ganó analoga provisión en 1756.
Los documentos de las informaciones y expedientes de hidalguía de todos estos Alfaro se guardan en la Sala de hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid.
En Soria:
En la provincia de Soria hubo línea de Alfaro, en la villa de Yanguas, del partido judicial de Soria, y de ella fueron Diego de Alfaro, Juan de Alfaro, Martín de Alfaro, Jorge de Alfaro y Rodrigo de Alfaro, los cuales hicieron información de hidalguía en la Chancillería de Valladolid en 1532.
- Algunos de estos pasaron también al lugar de la Cuesta, jurisdicción de Yanguas.
- Otra se estableció en la villa de Magaña, del partido judicial de Ágreda, y uno de sus individuos, llamado Diego de Alfaro, ganó también provisión de hidalguía en la Chancillería de Valladolid en 1545.
- Otra se avecindó en el lugar de Pinilla de Caradueña, Ayuntamiento de Los Villares, partido judicial de Soria, y fue miembro de ella Manuel de Alfaro, que presentó expediente de hidalguía en la Chancillería de Valladolid en 1766, y
- Otra en la villa de San Pedro Manrique, del partido judicial de Ágreda, de la que procedió Matías de Alfaro, que hizo información de hidalguía en la Chancillería de Valladolid en 1728.
También hicieron análogas informaciones en la misma Chancillería Juan de Alfaro, de Mansilla de la Mulas (León), en 1649; Pablo de Alfaro, de Valdestillas (Valladolid), en 1520, y Prudencio Cruz de Alfaro, de Torre de Mormojón (Palencia), en 1768, los cuales, así como los Alfaro de las provincias de Soria y Logroño, tienen la documentación de sus informaciones y pruebas de hidalguía en la Sala de hijosdalgo de la Chancillería de Valladolid.
En Jaén:
Argote de Molina afirma que tiene mucha antigüedad la rama de Alfaro, originaria de Aragón, que se estableció en la ciudad de Jaén. De esa rama fue Lope Ortiz de Alfaro, que desempeñó el cargo de Alcalde de Baeza en el reinado de Sancho IV, y Dña. María Gutiérrez Alfaro, que casó con D. Juan de Biedma, hermano de D. Nicolás de Biedma, Obispo de Jaén, según consta del testamento de Dña. María Fernández de Biedma, su hija, otorgado el 2 de Marzo de 1386.
También procedió de esa rama Francisco Alfaro, religioso del siglo XVII, natural de Jaén, profesor de Teología y Provincial de Andalucía en 1676. Escribió varias obras.
En Sevilla:
Otra rama de Alfaro se estableció en Sevilla. Tuvo capilla y enterramiento en la iglesia mayor (catedral), donde estaba Nuestra Señora de los Reyes y los cuerpos Reales antes que los pasasen a la capilla nueva. Así lo afirma Argote de Molina. También dice este autor que tuvo capilla en la iglesia de San Vicente.
De esta rama de Sevilla fue el Licenciado Diego de Alfaro, Fiscal de la Real Audiencia de dicha capital y Juez de los bienes confiscados por Su Majestad en el Santo Oficio de la Inquisición de Sevilla y su distrito.
Igualmente procedieron de esa rama:
I.- Francisco de Alfaro, natural de Sevilla, que contrajo matrimonio con Dña. Catalina de la Cueva, de igual naturaleza, naciendo de esa unión:
II.- Andrés Zamudio de Alfaro, nacido en dicha capital y Médico de Cámara de Su Majestad, como consta por ejecutoria en posesión y propiedad, litigada en la Real Chancillería de Granada en 22 de Marzo de 1572 ante Pedro de la Torre, Escribano de Cámara. Casó este Andrés Zamudio de Alfaro con Dña. María Osorio, natural de Sevilla (hija de Alonso Álvarez Osorio, Jurado de Sevilla y natural de esta población, y de su mujer Dña. Leonor de Porras, también de Sevilla), y fueron padres de:
III.- Francisco Alfaron y Osorio, natural de Sevilla y caballero de Calatrava, en cuya Orden ingresó en 1590.
En Córdoba:
De otra rama de Alfaro, que radicó en Córdoba, procedió:
I.- Melchor de Alfaro, natural de dicha ciudad, que casó con Dña. Catalina Díaz Guerrero, en la que procreó a:
II.- Pedro de Alfaro, nacido en Córdoba, que contrajo matrimonio con Dña Marcela de los Covos y Molina, de igual naturaleza (hija de Diego de los Covos y de su mujer Dña. Andrea Fernández de Molina, ambos naturales de Córdoba), y de esta unión nació:
III.- Diego José Alfaro, también de Córdoba, que casó con Dña. Josefa Fernández de Aguilar, natural de Granada, hija de José Fernández de Aguilar y de su mujer Dña. Juana Rebollo, ambos también de Granada; nieta paterna de Diego Fernández de Aguilar y de su mujer Dña. Mauricia de Orense y Valdés, naturales de la citada capital, y nieta materna de Pedro de Rebollo, nacido en la feligresia de San Julián Rea (León), y de su mujer Dña. Mariana de Sande, natural de Granada.
D. Diego José de Alfaro y Dña. Josefa Fernández de Aguilar fueron padres de:
IV.- Diego Alfaro Fernández, natural de Granada y caballero de Carlos III, en cuya Orden ingresó en 1805.
En Murcia:
De otra importante rama que pasó a Murcia, quedando allí establecida, descendió:
I.- Nicolás Alfaro Fernández de Córdoba, natural de la ciudad de Murcia, que contrajo matrimonio con Dña Teresa López Pujolete, de la misma naturaleza, en la que tuvo a:
II.- Nicolás Alfaro López, nacido en la mencionada capital, que contrajo matrimonio con Dña. Josefa García Vera, también de Murcia (hija de José García Bernabé y de su mujer Dña. Catalina de la Vera, ambos naturales de Murcia), naciendo de esta unión:
III.- José Alfaro García, de igual naturaleza, que casó con Dña. Teresa Bárbara Bielsa, nacida en Cartagena, hija de Miguel Bielsa, natural de Huesca, y de su mujer Dña. Ana María Pérez, natural de Cartagena; nieta paterna de Martín Bielsa, natural del lugar de Sieso (Huesca), y de su mujer Dña. Bárbara Baratech, natural de Huesca, y nieta materna de José Antonio Pérez y de su mujer Dña. Magdalena Maroto, ambos naturales de Cartagena. José Alfaro García tuvo de su esposa Dña. Teresa Bárbara Bielsa por hijo y sucesor a:
IV.- Nicolás Alfaro Bielsa, natural de Cartagena y caballero de Carlos III, en cuya Orden ingresó en 1837.
En Madrid:
En Madrid hubo una rama de Alfaro, igualmente principal, de la que procedieron:
I.- Benito de Alfaro, natural de la villa y corte, que casó con Dña. María Josefa Muñoz, de igual naturaleza, en la que procreó a:
II.- José de Alfaro, natural de Madrid, que contrajo matrimonio con su prima María Bárbara de Alfaro, de la misma naturaleza (hija de Adrián Alfaro, de la villa y corte, y de su mujer Dña. Ana Catalina López, de la villa de Valtierra, del partido judicial de Tudela, provincia de Navarra), naciendo de esta unión:
III.- Vicente Julián Ventura Alfaro y Alfaro, natural de Madrid y caballero de Santiago, en cuya Orden ingresó en 1743.
De esa misma rama fueron Francisco Alfaro González Barragán García y Sanz del Castillo.
- Sebastián Antonio Alfaro González Barragán García y Sanz del Castillo, hermano del anterior y Agente Fiscal de la Sala de Alcaldes de Corte.
- Benito Alfaro Montaña.
- José Alfaro Montaña y Casetas, hijo del anterior, y
- Eugenio Joaquín Alfaro López Montaña e Irizarri.
En Canarias:
También en Canarias radicó una rama de Alfaro, de la que fue:
I.- Miguel de Alfaro, natural del valle de Orotava, que casó con Dña. Magdalena Valcárcel, de igual naturaleza, y fueron padres de:
II.- Francisco Tomás de Alfaro, natural de Orotava y Coronel de Caballería, que efectuó su enlace con Dña. Beatriz de Monteverde, natural de San Miguel, partido judicial de Orotava (hija de Pablo de Monteverde y Pimiento y de su mujer Dña. María Briel y Monteverde, ambos naturales de dicho lugar de San Miguel), naciendo de esa unión:
III.- José Alfaro Monteverde, natural de la villa de Orotava, Teniente de Navío, Capitán de los batallones de Marina y caballero de Santiago, en cuya Orden ingresó en 1742.
En América:
Algunos caballeros Alfaro, originarios del solar de la ciudad de Alfaro, llevaron el linaje a América a raiz de su descubrimiento, Flores de Ocáriz cita a Pedro de Alfaro, vecino de la ciudad de Cáceres, de Nueva Granada (hoy República de Colombia, departamento de Antoquía), y dice que casó con Dña. Isabel de Vargas.
También nombra dicho autor a Manuel Gómez de Alfaro, que fue Gobernador de la provincia de San Juan de los Llanos, en el Nuevo Reino de Granada, y que casó con Dña. Teresa Cortés Vasconcelos.
También se establecieron líneas Alfaro en las Repúblicas de Ecuador, Costa Rica y México, y algunos de sus sucesores aún conservan el lustre apellido.
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ARMAS
Las armas primitivas de Alfaro, esto es, las que trajeron los progenitores del
apellido, fueron: En campo de oro, dos palos de sinople. Así lo afirman algunos
tratadistas.

Según Vicente de Cadenas y Vicent en su Repertorio de Blasones de la Comunidad
Hispánica llevan las siguientes:
Las primitivas de Alfaro, esto es, las que trajeron los progenitores del
apellido, fueron: En campo de oro, dos palos de sinople. Así lo afirman algunos
tratadistas.

Algunas de ellas, sin
embargo, ponen tres palos de sinople en la primera partición en vez de dos.

Otros traían las armas anteriormente descritas, en esta forma: Escudo cortado;
en la partición alta, en campo de oro, tres palos de sinople, y en la partición
baja, en campo de azur, un creciente de plata, ranversado.

Hay varios autores que dicen que también ostentaron los Alfaro estas armas:
Escudo partido; en la primera partición, en campo de sinople, tres palos de oro,
y en la segunda, en campo de azur, el creciente de plata.
Pero esos autores trabucan, sin duda, los esmaltes de la primera partición, pues los palos, ya sean en número de dos, ya en número de tres, son de sinople en campo de oro, y no de oro en campo de sinople.

Otros autores, también
equivocadamente, señalan como armas propias de los Alfaro estas otras: Escudo
partido; en la primera partición, en campo de azur, el creciente de plata, y en
la segunda partición, en campo de oro, tres palos de sinople. Como se ve,
alteran la colocación de las particiones, y ponen. en la primera, lo que
corresponde a la segunda, y en ésta lo que corresponde a la primera, añadiendo
un palo.
Advertimos también que una rama que sacó certificación de nobleza en Zaragoza en
1646, traía los palos de la primera partición del escudo partido de sinople en
campo de oro, pero recortados, esto es, sin tocar en los extremos.

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Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en
e-mail: albakits@albakits.com
Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.
También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes. La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.
BIBLIOGRAFÍA
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