A R C A Y A

ARCAYA - DÍAZ DE ARCAYA - ARCACHA

Tuvo su primitivo solar en el lugar de Arcaya (cuyo nombre tomó), perteneciente a la Hermandad de Vitoria. De esta casa salieron las diversas ramas que se dispersaron por los pueblos de Álava y de otras provincias con los apellidos Díaz de Arcaya, López de Arcaya, Álvarez de Arcaya y Fernández de Arcaya. Pasaron a Bogotá, Venezuela, Lima (Perú) y Santiago de Chile.

Una de estas ramas fue la proveniente de Ramiro López de Arcaya, del pueblo de Arcaya, (Álava), padre de Iñigo de Arcaya, que se avecindó en Lazagurría, en Navarra, y casó con Elvira López, siendo padres a su vez de Pedro de Arcaya, natural de Lazagurría, que contrajo matrimonio con Juana de Moreda procedieron Lorenzo, Juan y Miguel de Arcaya y del matrimonio Arcaya Hernández procedió otro Juan de Arcaya. Este y sus primos, ya nombrados, obtuvieron sentencia de hidalguía en el Reino de Navarra en 1566. Juan de Arcaya y Hernández casó con Francisca de Asedo, siendo hijo de ellos Juan López de Arcaya, vecino de Logroño, casado, a su vez, con Isabel Ruiz, y padre de Juan López de Arcaya, que volvió a obtener sentencia de hidalguía en Navarra en 1623, y fue casado con Catalina Ruiz de Mesquita. De este matrimonio procedieron Juan Ramiro, Miguel, Francisco, Mariana y Antonia López de Arcaya.

Dicen algunos autores, en demostración de la antigüedad de este linaje, que en la discutida batalla que se dio junto a Padura de Arrigorriaga, en el año 848, se halló Andrés de Arcaya.

Otros tratadistas afirman que el caballero Diego de Arcaya, hijo del mencionado solar, pasó a Aragón a servir al Rey D. Jaime I y tomó parte en la conquista de Valencia y que acrecentó sus armas en la forma que mas adelante se dirá. Añaden que dicho caballero regresó de Aragón al cabo de algunos años, estableciéndose entonces en la villa de Lequeitio, provincia de Vizcaya; que creó en dicha villa casa y rama y que esta emparentó con la casa vizcaína de Aguirre, fundada por un hijo del solar de Arandia.

Otra noble rama del solar primitivo, de Álava, y de la que volveremos a mencionar una breve genealogía, se apellidó Díaz de Arcaya, y sus líneas se establecieron en los lugares de Betoño, Matauco, Otazu y Zurbano.

En opinión de Fray Francisco de Vitoria los Arcaya proceden de la Casa de Guevara y llevan sus armas al poblar en Arcaya (Álava). Los Cofrades Parientes

Mayores de Álava Diego Díaz de Arcaya, Caballero de la Cofradía de Arriaga (1332), y su padre Lope Díaz de Arcaya proceden de la casa solar en Arcaya con la leyenda “Solvs Devs cursita radiat” (“Solo Dios humilla o exalta”), que tenía por armas “las cinco panelas con sus hermiños y bandas” que dice la ejecutoria fechada el 17 de Abril de 1572 en la Chancillería de Navarra y subsisten pintadas en el Libro de Armería de su antiguo Reino.

Radicaron asímismo en Betolaza, Salvatierra en 1567, Vitoria en 1551. Alangua en 1567, Carasta de la Ribera en 1535, Beotegui en 1557, Ilarraza en 1732, Gámiz, Cerio, Junguitu, Ali en 1562, Aberásturi, Ullibarri-Arrazua, Lermanda en 1509, Alegría, Arbulo, Gobeo en 1549 Margarita en el siglo XVI, Crispijan, Ullibarri-Jauregui, Erenchun, Adan, Arcaute, Gauna, Mendarozqueta, Otazu, Abechuco, Ascarza, Acilu, Hijona, Gaceta, Ullibarri-Viña, Luzuriaga, Junguitu, Betoño en 1732, Metauco (con línea en Venezuela), Otazu y Zurbano (todo en Alava), estos últimos apellidados “Díaz de Arcaya” en 1553; así como en Lequeitio (con líneas en Bilbao y Chile), Larrabezúa en 1773 y Bilbao (Vizcaya).

También se asentaron en Aragón, Soria 1784 y en Madrid en 1615.

En Navarra radicó otra casa solar en Sartaguda, siendo su dueña Mari Periz, hija de Martín de Arcaya, según la Fogueración realizada en 1366.

A la rama anteriormente mencionada apellidada "Díaz de Arcaya" perteneció en principios del siglo XVI:

I.- Juan Díaz de Arcaya, que vivió en Otazu, Matauco y Betoño, y ganó provisión de hidalguía en Valladolid en 1533. Casó con Dña. Luisa Beltrán de Guevara de la que tuvo a:

II.- Juan Díaz de Arcaya y Beltrán de Guevara, segundo del nombre y vecino de Matauco y Betoño. Casó con Dña. Luisa Ortiz de Zárate, naciendo de esta unión:

III.- Matías Díaz de Arcaya y Ortiz de Zarate, nacido el 3 de Junio de 1639 en Matauco, que casó con Doña María Ana de Larriaga y Lizarraga, hija de Don Juan Díaz de Larriaga y Doña Luisa de Lizarraga, de la misma naturaleza y fueron padres de:

IV.- Juan Díaz de Arcaya y Larriaga, tercero del nombre, nació en Matauco el 17 de Septiembre de 1671, que contrajo matrimonio con Doña María de Lezama y Aldape, hija de Don Juan de Lezama y Aldape y Doña María Magdalena de Aldape y Ordoñez, natural de la anteiglesia de Echavarri, del partido judicial de Bilbao, naturales de la misma anteiglesia, y nieta de Rodrigo de Lezama y de doña Ana de Aldape, vecinos de la villa de Larrabezúa, del partido judicial de Bilbao. D. Juan Díaz de Arcaya y su esposa Dña. María de Lezama tuvieron dos hijos: María de la Concepción Díaz de Arcaya, natural de Matauco, y Ignacio Luis Díaz de Arcaya, Larriaga, Lezama y Aldape.

El primer Arcaya que llegó al continente americano fue D. Melchor de Arcaya quien arribó a Chile en 1630 proveniente de Vitoria, instalándose en Colina, cerca de Santiago.

Posteriormente llegó Juan Luis de Arcaya y Guendica, nacido en Bilbao e hijo de Felipe de Arcaya y María de la Cruz Guendica. Fue Alcalde de Santiago en 1730 y Corregidor en 1734. Casó con Dña. María Josefa de Varas y Martos, hija de Gaspar Varas Ponce de León y Dña. Luisa Fernanda Martos.

Los Arcaya fueron grandes terratenientes en Chile, fundamentalmente en Santiago y sus alrededores, así vemos el nombre Arcaya en el barrio de Vitacura en Santiago y en las localidades aledañas de Pirque y Colina. El apellido prácticamente se extinguió en Chile debido a la falta de varones en la descendencia.

A finales del siglo XVI vivían en Oquina, pueblo de Álava, D. Pedro Díaz de Arcaya, natural de Aberasturi y su esposa Dña. María Fernández. Estos fueron padres de D. Juan Díaz de Arcaya, casado con Catalina de Retama. Estos fueron a su vez padres del Caballero de Santiago, D. Pedro Díaz de Arcaya (1646) y de D. Francisco Díaz de Arcaya. Este último casado con Dña. Francisca Ruiz de Trocóniz. Del matrimonio entre D. Francisco Díaz de Arcaya y Dña. Francisca Ruiz de Trocóniz nació D. Domingo Díaz de Arcaya, casado con Dña. María Díaz de Betoño, padres de D. Pedro Díaz de Arcaya que a principios del siglo XVIII pasó a Santa Fe de Bogota.

En Santa Fe de Bogotá D. Pedro Díaz de Arcaya casó a mediados de 1700 con Dña. Teresa de Gamuzio, de ellos fue hija Doña María Josefa Díaz de Arcaya y Gamuzio, casada con Don José María Valderrama, padres de Doña Josefa Valderrama de Arcaya, esposa de D. José Carbonell, padres de Dña. Rufina Carbonell Valderrama que casó con Don José Antonio Vélez y dejó como descendencia al General Francisco de Paula Vélez Carbonell.

En Filipinas, sobre todo en la capital y la provincia de Luzón, existen numerosas personas con el apellido Arcaya, pero que no están emparentadas con los Arcaya del País Vasco o con sus descendientes en el Nuevo Mundo. Se ha podido comprobar que se trataba de filipinos autóctonos cuyos antepasados les fueron cambiados sus nombres originales, por los misioneros, al momento del bautismo. Nombres de origen vasco son muy comunes como apellidos en ese país, ello debido a la gran cantidad de misioneros Jesuitas, que daban como apellidos, ínter alia, Loyola, Álava, Ignacio, Vitoria, Arcaya.

A este apellido perteneció D. Pedro Manuel Arcaya (Coro, Edo. Falcón, 8 de Enero de 1874 - † Caracas, 12 de Agosto de 1958), abogado, jurista, sociólogo, historiador y político venezolano. Junto a César Zumeta, José Gil Fortoul y Laureano Vallenilla Lanz, figura entre la elite civil ilustrada que rodeó a Juan Vicente Gómez y justificó a su régimen. Fueron sus padres Camilo Arcaya e Ignacia Madriz. El bachillerato lo cursó en el Colegio Federal de Primera Categoría de Coro entre 1885 y 1890, cursando en esta ciudad la carrera de derecho y validando posteriormente en la Universidad Central de Venezuela su título de doctor en ciencias políticas (21.10.1895). Durante los años comprendidos entre 1895 y 1909, ejerció su profesión en Coro, llegando a ocupar la secretaría del gobierno del estado Falcón. Al igual que muchos de sus contemporáneos, el positivismo europeo influyó de manera decisiva en sus estudios sobre historia, sociología, etnografía y lingüística de Venezuela. Su análisis del «imperialismo norteamericano», publicado en El Heraldo de Coro (Junio de 1899), y su estudio sobre Simón Bolívar, escrito a finales de 1900, asentaron su fama como pensador positivista. Desempeñándose comocolaborador de El Cojo Ilustrado, entabló relaciones intelectuales y de amistad con José Gil Fortoul, Laureano Ballenilla Lanz, Lisandro Alvarado y otros, destacándose como una de las principales figuras de la llamada generación positivista venezolana.

De 1909 a 1913 fue miembro de la Corte Federal y de Casación. El 11 de Diciembre de 1910 fue incorporado a la Academia Nacional de la Historia con un importante trabajo sobre La insurrección de los negros de la serranía de Coro en 1795. En 1911, reunió varios de sus trabajos dispersos en periódicos y revistas, en el volumen titulado Estudios sobre personajes y hechos de la historia venezolana.

En 1912, integró la comisión revisora que inició la reforma del Código Civil, así como los de Procedimiento Civil y Enjuiciamiento Criminal. En el año de 1913, fue designado como Procurador general de la República. Entre Octubre de 1914 y Septiembre de 1917, ocupó el cargo de Relaciones Interiores, presentando en 1916, ante el Congreso el nuevo proyecto de Código Civil, el cual introducía importantes innovaciones en materia de matrimonio, registro civil, filiación natural y sucesión hereditaria. Senador por el estado Falcón y presidente por el Congreso entre 1918 y 1922, fue enviado como ministro plenipotenciario de Venezuela a Estados Unidos, cargo que desempeñó de 1922 a 1924. En este último año fue designado embajador especial en el Perú, tocándole presidir en este tiempo, los actos conmemorativos del centenario de la batalla de Ayacucho. Luego de esto, volvió a Venezuela donde ocupó nuevamente la cartera de Relaciones Interiores entre Enero de 1925 y Abril de 1929. Asimismo, en 1928, publicó sus Estudios de sociología venezolana, versión ampliada con nuestros trabajos de sus Estudios de 1911. Nombrado embajador de Venezuela en Washington (Junio 1930-Diciembre 1935), publicó en Estados Unidos Venezuela y su actual régimen (1935), texto que consistía en una síntesis y defensa de la dictadura de Juan Vicente Gómez. Al morir Gómez fue uno de los primeros personeros gomecistas en ser acusados de peculado. Años después, después de la caída de Isaías Medina Angarita el 18 de Octubre de 1945, fue el único funcionario del fenecido régimen que decidió enfrentarse a los juicios civiles intentados en su contra, asumiendo su propia defensa y triunfando sobre las acusaciones que le fueron hechas. Retirado de toda actividad pública, se dedicó a sus estudios de historia, jurisprudencia y sociología. En 1963, fueron publicadas sus Memorias. Su biblioteca personal constituida por 147.119 volúmenes, se encuentra situada en la nueva sede dela Biblioteca Nacional (Foro Libertador) en Caracas. Además de ser individuo de número de la Academia Nacional de la Historia (1910), fue miembro de la Academia de Ciencias Políticas (1915), y de la Academia Venezolana de Lengua (1917). También fue director de la Academia Nacional de la Historia de 1927 a 1930 y de 1943 a 1945.   

 

ARMAS

Los Arcaya, de Álava: En campo de plata, un roble de sinople y dos lobos de sable, pasantes, al pie del árbol, uno por delante del tronco y otro por detrás, y atados a él con cuerdas. Estas son las armas primitivas y propias del linaje, y constan en diversos nobiliarios y documentos y en las certificaciones de armas y nobleza que expidieron a la familia Arcaya, de Álava, en 1766, Manuel Antonio y Julián José Brochero, ambos Reyes de Armas.

El Caballero D. Diego de Arcaya, que sirvió al Rey aragonés D. Jaime I "el Conquistador", aumentó esas armas en la siguiente forma: Escudo partido en palo: 1º., de plata, con un roble de sinople y dos lobos de sable, pasantes, al pie del árbol, uno por delante del tronco y otro por detrás, y atados a él con cuerdas, o sea las armas que hemos descrito anteriormente, y 2º., de gules, con un castillo de plata, surmontado de tres estrellas de oro. Bordura general de azur, con ocho bezantes de plata. Estas armas son las que traían los de las casas de Lequeitio (de la que se considera fundador al mencionado Diego de Arcaya) y de la Merindad de Busturia, en Vizcaya, y las líneas que de ella procedieron.

También algunos de Lequeitio modificaron el escudo de la siguiente forma: Escudo partido: 1º., de plata, con un árbol de sinople y dos lobos de sable, atravesados, uno por delante y otro por detrás del tronco, y 2º., de gules, con un castillo de plata, sumado de un estrella de oro, de ocho rayos. Bordura general de azur, con ocho bezantes de plata.

Otros de Lequeitio usaron escudo partido: 1º., de sinople, con una torre redonda con homenaje, de plata, y 2º., de plata, con una encina de sinople, y al pie un lobo de sable. Bordura general de azur, con doce roeles de oro.

Los de Vizcaya, según Diego de Soto y Aguilar: Escudo cuartelado: 1º. y 4º., de oro, con un lobo andante de sable, y 2º. y 3º., de plata, con otro lobo andante, también de sable.

Según Diego Soto y Aguilar tambiñen usaron este otro escudo cuartelado: 1º. y 4º., de oro, con un lobo alzado de su color, y 2º. y 3º., de plata, con otro lobo de su color, también alzado, linguados de gules.

La rama radicada en Caracas (Venezuela), según Vicente de Cadenas: En campo de oro, tres bandas de sable, cargadas de cotizas, de plata, y sobrecargadas de un armiño, de sable.

El Rey de Armas D. Ramón Zazo y Ortega certificó, en 1780, las armas que usaba a la sazón la rama alavesa Díaz de Arcaya, de la que provino Ignacio Luis Díaz de Arcaya, progenitor de la rama de Venezuela, en la siguiente forma: Escudo cuartelado: 1º. y 4º., de oro, con tres bandas de sable, cargadas de cotizas de plata, sobrecargadas, a su vez, la primera y la última, de un armiño de sable, y la del centro, de tres, y 2º. y 3º., de gules, con cinco panelas de oro, puestas en sotuer. También usaron estas armas los Arcaya de Navarra.

Como esas armas son exactas a las de las de una rama de Guevara, presumimos que en Betoño y Matauco, en Álava, usaron, indistintamente, las antiguas y propias de su linaje, y las de la rama del linaje de Guevara, que correspondían a la señora Beltrán de Guevara, de la que procedían, como esposa que fue de Juan Díaz de Arcaya, primero del nombre en la genealogía alavesa referida por nosotros. Pero las armas propias de Arcaya, repetimos, no son estas últimas, sino las primeras las cuales, por lo tanto, deben traer esos Arcaya, de Álava, y su rama de Venezuela. Claro es que pueden también usar dichas armas de Guevara; pero no en escudo único, sino de alianzas y en el cuartel que corresponda al grado de parentesco y antigüedad.

Juan Carlos de Guerra dice que los Díaz de Arcaya (pero no especifica qué ramas de ellos, ni por qué razón) traían: En campo de plata, un estandarte de gules, en medio de tres hojas de parra de sinople, puestas una en el flanco diestro, otra en el flanco siniestro y otra en punta. Bordura de gules, con este lema en letras de sable: “Virtutes duce comit Fortuna”.

Según el citado Juan Carlos de Guerra dice que los Díaz de Arcaya también portaron este otro escudo partido: En la primera partición, las armas anteriores, sin la bordura, y en la segunda, de gules, con dos calderas de oro, puestas en palo, y cargada cada una de dos fajas de sable. Bordura general de oro, cargada de seis lobos andantes (suponemos que de sable).

Otros apellidados Díaz de Arcaya, en Álava, usaron escudo partido: 1º., de plata, con un estandarte de gules de dos puntas flotantes hacia la siniestra del escudo, puesto en medio de tres hojas de parra de sinople, una a cada lado y otra en punta; bordura de oro con las letras: “Virtutes duce comit Fortuna”, y 2º., de gules, con dos calderas de oro, fajadas de sable y con sierpes de sinople en las asas, puestas en palo; bordura de oro, con seis lobos de sable andantes.

Los apellidados Arcacha: En campo de azur, dos velas, de plata, encendidas de gules.

Otros Arcacha: En campo de oro, un león rampante, de púrpura, coronado de oro. 

Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en

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Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA  La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.

También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes.  La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.

 BIBLIOGRAFÍA

 


 

 

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