C O R O N A D O

CORONADO - CORNADO 

Tuvo su antiguo solar en la comarca de Galicia llamada de Cornado (cuyo nombre tomó), hoy parroquia perteneciente al partido judicial de Arzua (Coruña).

Pasó a Castilla y Andalucía y se apellidaron indistintamente Cornado y Coronado, por razones que desconocemos.

Una rama se estableció en Hita (Guadalajara). Otra en Sevilla. Esta última tuvo enterramiento propio en el convento de Santiago de dicha ciudad. Y otra en Salamanca, con línea en México.

Vasco Rodríguez de Cornado fue Maestre de Santiago, y aunque en el capítulo CIX de su historia se le llama “Cornago”, dice Rades de Andrada que su verdadero apellido era Cornado y que había nacido en Galicia, donde era muy noble ese linaje.

Gonzalo Rodríguez Coronado, hermano del anterior, fue Señor de Azuaga, Alcalde mayor de Córdoba y Ayo del Infante don Pedro (luego Pedro I “el Cruel”, Rey de Castilla). Casó con Dña. Elvira Arias y fueron padres de Dña. Leonor de Coronado, segunda mujer de Garcilaso de la Vega, segundo del nombre, Señor de los valles de las Asturias de Santillana, del que tuvo la sucesión que se encontrará en el apellido “Garcilaso de la Vega”.

Juan Díaz Coronado fue Prior de Vélez.

Otra rama se apellidó Vázquez Coronado, y sus caballeros fueron Señores de Coquilla y de la Torre de Juan Vázquez en Salamanca. A esta casa perteneció el famoso General y conquistador de Méjico Francisco Vázquez de Coronado, primer Gobernador y Capitán general de Nueva Galicia y de las provincias de Guadalajara y Compostela en Nueva España (Méjico) desde 1539 hasta la creación de aquella Real Audiencia. Casó con Dña. Beatriz de Estrada, llamada la “Santa” por sus grandes virtudes (hija de Alonso Estrada, Gobernador y Capitán General de Nueva España, y de su mujer Dña. Marina Flores), y tuvieron estos hijos:  Juan Vázquez de Coronado, que murió en la mocedad, Isabel de Luján Vázquez de Coronado, casada con Bernardino Pacheco de Bocanegra y Córdova, Regidor de México, sin hijos, y Marina Vázquez de Coronado, esposa de Nuño de Chaves Pacheco de Cardona y Bocanegra, ambos naturales de México y casados allí. Esta doña Marina heredó la casa de su padre por muerte de su único hermano varón y por no haber tenido sucesión su hermana, y por Real Cédula de 27 de mayo de 1617 le concedió Felipe III, para solo su persona, el título de Castilla de Marquesa de Villamayor. Tuvo de su esposo el citado D. Nuño, cuatro hijos, y sucedió en la casa el segundogénito Francisco Pacheco de Córdova y Bocanegra Vázquez Coronado, Caballero de gran lustre en México, Adelantado Mayor de Nueva Galicia y primer Marqués de Villamayor de las Iviernas, con sucesión, que se encontrará en el apellido “Fernández de Córdova”, línea de los Señores de los Apaseos, Marqueses de Villamayor de las Iviernas, Adelantados de Nueva Galicia y después, por alianza, Condes de Villardompardo.

A este apellido pertenecieron entre otros:

Carolina Coronado, poeta y novelista española nacida en Almendralejo (Badajoz) en 1823 y fallecida en Mitra (Portugal) el 17 de enero de 1911. Constituye la máxima representante femenina de las letras españolas en el segundo tercio del siglo XIX, junto a Cecilia Böhl de Faber. Estuvo casada con un diplomático estadounidense, Horace P. Spragne, y viajó repetidamente por Europa y América; en su cómoda situación, halló el apoyo de todos, incluida la reina Isabel II, quien le regaló la residencia llamada "Quinta de la Reina". Su obra, catalogada de romántica, rinde culto a la naturaleza, el sentimiento depurado, la sensualidad y el misticismo; su fervor romántico no sólo se demuestra por su poesía sino también por anécdotas en su biografía como la que nos la presenta, a la muerte de su esposo en 1891, con su cadáver embalsamado en la quinta portuguesa de Mitra, en una especie de adoración que sostuvo hasta el último día de suvida. Entre su obra poética podemos citar Poesías (1843, 1852); en conjunto, sus composiciones gozaron de gran prestigio social, al pasar a ser leídas en los salones de la época. También escribió varias novelas.

Martín Coronado, dramaturgo, poeta y narrador argentino, nacido en Buenos Aires en 1850 y fallecido en Caseros (provincia de Buenos Aires) en 1919. Autor de una brillante y fecunda obra dramática que le consolidó como uno de los más importantes escritores teatrales argentinos de la segunda mitad del siglo XX y comienzos de la siguiente centuria, está considerado como el máximo exponente, dentro de la escena austral, del romanticismo tardío y las propuestas éticas y estéticas del nativismo. Volcado desde el comienzo de su trayectoria literaria al cultivo del género dramático, Martín Coronado se dio a conocer en el último cuarto del siglo XIX con el estreno de La rosa blanca (1877), obra que cosechó un notable éxito de crítica y público y le alentó para desarrollar una extensa producción teatral que, a la postre, alcanzó un total de veinticuatro piezas dramáticas. Entre ellas, sobresale por derecho propio la titulada La piedra del escándalo (1903), una obra que, aunque resuelta con los mismos procedimientos formales y temáticos presentes en las anteriores entregas teatrales del dramaturgo bonaerense, logró situarse en la cúspide del teatro nacional argentino merced a la puesta en escena que de ella hicieron los hermanos Podestá, quienes supieron adaptar su montaje a los gustos del público de la época. Se trata, en efecto, de una pieza teatral compuesta -como la mayor parte de las que escribiera Martín Coronado- en verso, en la que siguen presentes los postulados tardorrománticos abrazados por el autor (una acción sentimental como desencadenante de todo el proceso dramático, la imposibilidad de alcanzar el amor deseado, la necesidad de restituir la honra perdida, etc.). Sin embargo, ya por aquel entonces estos planteamientos decimonónicos había quedado superados por el denominado estilo "nacional" (representado, fundamentalmente, por el teatro del uruguayo Florencio Sánchez, autor afincado en Buenos Aires), lo que no fue obstáculo para que Martín Coronado alcanzara un clamoroso éxito con La piedra del escándalo, merced a su extraordinario dominio de los recursos teatrales, a la magnífica construcción dramática de esta pieza y, en cierta medida, al conservadurismo que caracterizaba los gustos de un considerable sector del público teatral, que mantuvo en escena una obra bastante anacrónica en comparación con las que se estaban estrenando desde hacía ya varios años.

Además de las dos piezas mencionadas, en la obra de Martín Coronado existen otros títulos de verdadero interés. Martín Coronado -que, además del teatro, cultivó con menos éxito la creación poética y la prosa de ficción- se convirtió en una de las figuras más notables de la intelectualidad argentina de su tiempo.

Su presencia en la vida cultural de su nación quedó patente, al margen de los escenarios de Buenos Aires, en sus nombramientos como miembro de número de la Academia Argentina de Artes, Ciencias y Letras, y de la Sociedad de Amigos del Teatro Nacional.

 

ARMAS

En campo de gules, un león rampante de oro, fajado de gules. Bordura de azur, con ocho flores de lis de plata.

Otros fajan el león de plata y gules.

Otros ostentaron: En campo de gules, un león rampante de oro, coronado de lo mismo. Bordura de oro, con ocho flores de lis de azur. Así se veían en las sepulturas de los caballeros de este linaje en el convento de Santiago, de Sevilla. Estas armas se las adjudican algunos tratadistas a los "Cornado".

Frías de Albornoz dice que las primitivas armas fueron: En campo de azur, tres flores de lis de plata, y que después acrecentaron este escudo con el león que figura en las anteriores armas descritas y expuestas.

Algunos de Galicia ostentaron, escudo cuartelado: 1º. y 4º., de azur, con cinco flores de lis, de oro, puestas en sotuer; y 2º. y 3º., de oro, con una bandera de gules.

Otros portaron, escudo partido. 1º. de azur, con cinco flores de lis, de oro, y 2º., de oro, con una banda de gules. Bordura general de azur, con cuatro flores de lis de plata.

Otros: En campo de plata, dos fajas de gules, y entre ellas, una caldera del mismo color. Bordura anglesada, de gules.

 

Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en

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Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA  La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.

También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes.  La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.

 BIBLIOGRAFÍA

 


 

 

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