D Í A Z

Es un apellido patronímico derivado del nombre Día (usado en la antigüedad) o Diego. 

De él existieron tantas familias que, por lógica natural, no tienen relación entre sí, aunque todas provengan de un mismo tronco.  Es por tanto, grave error suponer como algunos autores suponen y hasta afirman, que todos los Díaz y todos los Díez tuvieron un mismo primitivo solar y tronco. 

Lejos de tal cosa son numerosas las familias de origen y linaje completamente distintos y sin ningún vinculo entre ellos, que llevan esos apellidos.

Concretándonos ahora al apellido Díaz, seguiremos en la relación de sus casas y familias el procedimiento de separación y de orden que utilizamos en las informaciones de otros apellidos, como Alonso y Álvarez, observando también criterio, de reservarnos al tratar de algunas de ella, dentro en que las corresponda figurar y de recoger ahora, en esta información, otras muchas casas de Díaz, con arreglo a los datos que de ellos se poseen, pero procurando marcar las diferencias o comunidad que ofrezcan de cuna, origen y región.

Sí podemos facilitar el dato de que los linajes más antiguos que se conocen de este apellido provienen del reino de León, y fue de este lugar del que sus caballeros partieron para tomar parte en la Reconquista. Por tanto, podemos suponer que el tronco principal proviene de León.  

Entre las de esta provincia, figura con mucha antigüedad la que estuvo sita en el lugar de Bobia, del partido judicial de Murias de Paredes.

De ese solar de Bobia dimanaron, en Asturias, las casas de  Díaz, del Concejo de Allande, del partido judicial de Tineo, y la del Concejo de Cabrales, del partido judicial de Llanes.

También tuvo asiento otra casa  asturiana de este patronímico en el Concejo de Boal, del partido judicial de Castropol.

Hay una rama de este linaje, la del Señorío de Molina, que parte de D. Alfonso Díaz, uno de los trescientos caballeros cristianos que conquistaron la plaza de Baeza, en unión a los Condes de Lara. Fue el Conde Lara precisamente quien concedió a D. Alfonso Díaz honores y privilegios.

Entre las de la provincia de Santander figuran:

Una muy antigua, que radicó en las Asturias de Santillana y que tuvo ramas en Salamanca, Murcia y Vélez-Rubio (Almería).

La de la villa de San Vicente de la Barquera, con la que debieron tener relación, según se colige de sus escudos de armas, las casas de los Díaz de Cossio, en Sopeña, Cabuérniga y Carmona, y una familia Díaz establecida en Lorca (Murcia).

Díaz de Quijano, estos Díaz son de la montaña de Santander y de ella fue Juan Francisco  Díaz de Quijano, vecino del lugar de Los Corrales de Buelna (Santander), Teniente de Infantería, hizo información de hidalguía en 1747 y paso a Santa Fe de Bogotá (Colombia).Y Francisco Manuel Díaz de Quijano, vecino de Carbajales de Alba, del partido de Alcañices, que hizo información de hidalguía en, 1730, y Juan Manuel Díaz de Quijano, vecino de Benavente (Zamora) en 1778.

Díaz de Lavandero, esta familia tuvo solar en Cabezón de la Sal, del partido judicial de Cabuérniga (Santander) y a ella perteneció, Pedro de Alcántara Díaz de Lavandero y Rubín de Cevallos, natural de Aguilar de Campóo (Palencia) y caballero de la orden de Carlos III, en la que ingreso en Octubre de 1815. Una línea paso a villa de las Navas del Marqués (Ávila) y otra a la ciudad de Sevilla.

También los Díaz de Terán, de Cabuérniga (Santander), traen igual escudo, lo que parece indicar que dimanaron de la casa de Toranzo.

La de Díaz del Quintanal, en el lugar de Vejoris o Bejoris, del Concejo de Santurde de Toranzo y partido judicial de Villacarriedo. 

La del lugar de Ibio o Ivio, del Ayuntamiento de Mazcuerraz y partido judicial de Cabuérniga, de la que procedieron los Díaz de Montero, del Valle de Carriedo, que fueron heredados en Andalucía, y otras casas de Díaz en Valencia y en Aragón.

De la casa de Díaz de Arce, en Villacarriedo, fueron, Juan Antonio Díaz de Arce, natural de Villacarriedo, caballero de Santiago, Agente general de preces en Roma y Embajador del Rey Don Felipe II en la Sede Pontificia. Construyó el Palacio de Soñanes en Villacarriedo, considerado como joya arquitectónica, y el Teniente Coronel Juan Gabriel Díaz de Arce, natural de Villacarriedo y caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 1º de Julio de 1755.

De la familia alavesa, del linaje y lugar de Argandoña (cuyo nombre tomó), fueron, Francisco Díaz de Argandoña, natural de Vitoria, Caballerizo de la reina y del hábito de Santiago, con fecha de 30 de Junio de 1688, y Bernardino Díaz de Argandoña, natural de Vitoria,  Fiscal de la Contratación de Sevilla y de la misma Orden que su hermano, desde el 13 de Marzo de 1693. 

Los Díaz de Cadórniga. Descienden estos Díaz del linaje y casa de Cadórniga, de Galicia, con muchos vasallos en Orense y con el Señorío de las villas de Pereiro, valle de Conjo, Villavieja y otras, de esta casa fueron, Francisco y Agustín Díaz de Cadórniga, vecinos de la parroquia de Gustey, del partido judicial de Orense, probaron su hidalguía en 1733; Bartolomé, José, Manuel y Francisco Díaz de Cadórniga, de la misma vecindad, en 1755, Andrés Díaz de Cadórniga, vecino de Orense, en 1807, y otro Andrés Díaz de Cadórniga, vecino de Villarnaz, en 1815. Los expedientes de todos ellos se conservan en la sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid,

La del lugar de Quijas, del partido judicial de Torrelavega.

Las de Díaz de Quevedo, en Arenas de Iguña, también del partido judicial de Torrelavega. 

Son muy numerosas las ramas del apellido Díaz que probaron su limpieza de sangre y nobleza para poder ingresar en las Órdenes Militares, en las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada, así como en la Real Audiencia de Oviedo.

Los de este linaje cuentan como títulos nobiliarios con los del Marquesado de Castro Jarillos (1797)de Dilar (1886), de Fontanar (1732) y de Villarvel Viestre (1768), así como el Condado de Malladas (1885).

Naturalmente que el apellido Díaz trae inmediatamente a la memoria el nombre de D. Rodrigo Díaz de Vivar, el famoso "Cid Campeador". Al Díaz de su apellido sucede "de Vivar", pero esto se refiere al lugar de su nacimiento, el castillo de Vivar en la villa del mismo nombre, propiedad de su padre, el Conde D. Diego Laínez, en la provincia de Burgos. Y esto viene a confirmar cuanto se dijo al comienzo, que el apellido Díaz muy bien puede venir del nombre propio Diego, si se tiene en cuenta que tal era el correspondiente del "Cid Campeador". Por tanto, el Diego paterno se convirtió en el Díaz en el hijo, lo que equivale a decir que Rodrigo Díaz no fue tronco de ninguna línea original de este apellido, sino que, siendo el primero que lo ostentó en su linaje, ya venía precedido de la influencia paterna.

La figura de D. Rodrigo Díaz de Vivar es harto conocida para que hagamos aquí hincapié en su biografía. Pero sí existe un hecho que no debemos dejar pasar sin hacer una puntualización: Vivar, como apellido existe y es un linaje que proviene de la provincia de Burgos, del lugar del mismo nombre y que se encuentra bastante extendido en ambas Castillas. Pues bien, algunos autores lo hacen proceder del Cid Campeador, algo que carece del menor fundamento ya que en la época en que vivió D. Rodrigo Díaz no eran todavía transmisibles los apellidos y ahí su propio caso que llamándose él Díaz, su padre era Laínez. Aparte de lo anterior, el escudo del linaje Vivar es absolutamente distinto no sólo al de Díaz sino al particular del "Cid Campeador". Quede, pues, perfectamente claro que, los Díaz nada tienen que ver, ni existe unión alguna, con aquellos que ostentan el apellido Vivar.

En realidad los Díaz, afincados en Burgos provienen de la casa alavesa de Corcuera.

Díaz de Corcuera, de la casa alavesa de Corcuera descendió esta familia, que se extendió por el condado de Treviño (Burgos). Martín Díaz de Corcuera, vecino de Pariza, lugar del Ayuntamiento de Treviño, probo su hidalguía ante la Chancillería de Valladolid en 1723, Francisco Díaz de Corcuera, de la misma vecindad, en 1765, Manuel Díaz de Corcuera, vecino de San Vicentejo, del Condado de Treviño, en 1751, Ambrosio Díaz de Corcuera, vecino de Miranda de Ebro, en 1754, Juan Antonio Díaz de Corcuera, vecino de Cervillas, Condado de Treviño, en 1796, y Santiago Díaz de Corcuera, vecino de Laño también de Treviño, en 1801. 

En la provincia de Burgos, en la Merindad de Valdivieso, partido judicial de Villarcayo, radicaron los Díaz de la Calle, y de esa casa fueron, Juan Díaz de la Calle, natural del lugar de Condado, Oficial Mayor de la Secretaría del Consejo y Cámara de Indias y Secretario de Su Majestad, y Juan Díaz de la Calle y Madrigal, natural de Madrid, Secretario de S. M., Oficial Mayor de la Secretaría del Consejo y Cámara de Indias de la parte de Nueva España y del hábito de Santiago, que vistió en 19 de Diciembre de 1682.

Del lugar de Campomanes en el Ayuntamiento y partido de Lena, (Asturias), descienden los Díaz de Campomanes, que tuvieron allí, su primitivo solar, de una rama de ese casa descendieron los Díaz de Campomanes, establecidos en el pueblo de Villamandos, del partido de Valencia de Don Juan (León), y otra en la villa de Los Barrios de Luna, del partido de Murias de Paredes, de la misma provincia de León y a ella perteneció, Arías Díaz Campomanes, natural del concejo de Llovera, feligresía de Cayes (Asturias), y caballero de Santiago, en cuta Orden ingresó en 5 de Febrero de 1670.

Los Díaz de la Caneja, tuvieron casa en la villa de Oseja en Zaragoza, y de ella fue, Joaquin Díaz de la Caneja y Sosa, natural de Oseja y caballero de Carlos III, con fecha 11 de Diciembre de 1821.

De la casa gallega de Cedrón, de Monforte de Lemos (Lugo), descienden los Díaz de Cedrón, Francisco, Domingo, Francisco Antonio y José Benito Díaz de Cedrón y Estua, vecinos de Monforte, probaron su hidalguía en 1768, y Domingo, Marcos, Vicente y Manuel Díaz Cedrón, de la misma vecindad, hicieron igual probanza en 1895, conservándose sus expedientes en la Real Chancillería de Valladolid.

Los Díaz de Cerio, tuvieron asentamiento en la villa de Moreda de Álava, del partido judicial de Laguardia, y a ella pertenecieron, Sebastián, Antonia, Matías, Juan Pablo, Pedro y Tomás Díaz de Cerio, vecinos de la citada villa de Moreda de Álava, que hicieron información de hidalguía en 1758.

Los Díaz de Garfias radicaron en Villarrasa, partido judicial de La Palma (Huelva), y uno de ellos fue, Rafael Díaz de Garfias y Pérez de la Plana, natural de Villarrasa y de le Orden de Carlos III, ingresado en 31 de Enero de 1833.

De la familia de los Díaz de Aguilar de Madrid, fue Alonso Díaz de Aguilar y Ruiz, que vistió el habito de Santiago el 28 de Marzo de 1656.

Los Díaz de Aguilera familia de origen español radicada en Colchagua (Chile).

Díaz de la Calle, familia radicada en la provincia de Burgos, de ella fue, Juan Díaz de la Calle y Madrigal, natural de Madrid, Secretario de Su Majestad, Oficial Mayor de la secretaria del Concejo y Cámara de Indias de la parte de Nueva España y del habito de Santiago, que vistió en 19 de Diciembre de 1682.

De una rama de esa casa apellidada Díaz de Campomanes y establecida en el pueblo de Vilamandos, del partido de Valencia de Don Juan (León)fue Arias Díaz de Campomanes, natural del concejo de Llovera, feligresía de Cayes (Asturias), caballero de Santiago, en cuya Orden ingreso el 5 de Febrero de 1670.

Díaz de Collantes, de la casa solar del linaje de Collantes, sita en el lugar de Collantes, en el valle de Iguña (Santander) de ella fue, Gómez Díaz de Collantes, que fue vecino del lugar de Pizarral, del partido judicial de Alava de Tormes (Salamanca), y tuvo certificación de la probanza que hizo de su hidalguía, dada en Valladolid en 2 de Junio de 1636. y Manuel Díaz de Collantes, segundo del nombre, vecino de Gemingómez y de Alba de Tormes, que para su expediente de hidalguía, hecho en 1705, presento la certificación obtenida por su bisabuelo en 2 de Junio de 1636.

Díaz de Lorenzana, descienden del linaje y lugar de Lorenzana, lugar del ayuntamiento de Cuadros y partido judicial de León. De esa familia fue Manuel Díez de Lorenzana, que ingreso en la Orden de Santiago en 12 de Junio de 1699.

Díaz de Ortega, tuvo esta familia su asiento en la villa de Sotopalacios, del partido judicial y provincia de Burgos, y de ella fueron, Bernardo Díaz de Ortega y Vicente, caballero de la Orden de Calatrava, en la que ingreso en Mayo de 1698. y Juan Díaz Ortega, natural de Burgos y del habito de Santiago con fecha en 1792.

Diaz de Otazu de la casa del lugar de Otazu (en Araba)

Entre las casas de Díaz de esta provincia se cita como hidalga la que radicó en la villa de Huerta de Valdecarábanos, del partido judicial de Ocaña. 

La casa de la villa de Utiel (Cuenca), debió tener igual origen que la del lugar de Ivio (Santander), pues así lo indica la casi identidad de sus armas, de esa casa fue el caballero Alonso Díaz, que pasó a vivir a Valencia, donde fundó un rico mayorazgo.

De la casa de Díaz y de Díaz de Reguero, del lugar de Ivio, en la provincia de Santander, procedió la familia Díaz que pasó a establecerse en Soria y que tuvo línea en Andalucía y América, de esta familia fueron, Rui Díaz de Torres, natural de Soria, que marchó a la villa de Torre del campo (provincia y del partido judicial de Jaén), Antonio Díaz Suárez, que hizo información de nobleza en 1622, Jerónimo Díaz Suárez, que residió en Santiago de Miraflores del Valle de Saña, cerca de la ciudad de Trujillo, en el Perú, Lorenzo Díaz Suárez, natural de Jaén, hizo información de nobleza en la ciudad de Santa Fe de Bogotá (Colombia), Pedro Díaz Ochoa, pasó a Cartagena de Indias, siendo dos veces Alcalde de la Santa Hermandad, como noble, Juan Díaz de Mendoza, Regidor de la ciudad de Santa Fe, que obtuvo de la Real Audiencia de dicha ciudad declaración de noble, por auto proveído por el Oidor y Alcalde de Corte, en 23 de Marzo de 1639, Francisco Díaz de Mendoza, se ahogó en 1640 al naufragar el galeón San Juan, del Marqués de Cardeñoso, peleando con la Armada francesa cerca de Cádiz,

Pero los que sí tuvieron que ver  mucho con este apellido, ya que no pocos de ellos fueron los progenitores de las ramas americanas, fueron los numerosos conquistadores españoles en el Nuevo Mundo, comenzando por el cronista Bernal Díaz del Castillo. Procedía del linaje de los Díaz asentados en Valladolid y en el año 1514 se embarcó hacia América. Estando primeramente en Cuba con su pariente Diego Velázquez, participó en la primera expedición a Méjico con Francisco Hernández de Córdoba; en la segunda, con Juan de Grijalva y en la tercera, que fue la definitiva, junto a Hernán Cortés. Tomó parte con éste en casi todas las empresas de la conquista y en muchas de las expediciones posteriores destinadas a someter a los pueblos del interior. Regresó a España donde asistió a la Junta de Valladolid en su condición de conquistador más antiguo para regresar de nuevo a América, fijando su residencia en Guatemala, región de la que en 1551 fue nombrado Regidor Perpetuo. Ya viejo, escribió una crónica titulada "Historia verdadera de la conquista de la Nueva España".

En esta crónica se hace patente el resentimiento de Bernal Díaz, que compartían muchos de sus compañeros, contra los jefes militares y los advenedizos llegados de España cuando la conquista ya estaba efectuada, postergando a los verdaderos conquistadores, despojando a la citada conquista de todo empaque heroico, negando con sarcasmo la aparición del Apóstol Santiago en cierta batalla librada contra los indios, versión que recogía López de Gómara en su "Historia General de las Indias".

Tampoco hay que dejar en el olvido a Juan Díaz de Solís, otro navegante y descubridor español, nacido en Lebrija, aunque algún historiador se empeñe en hacerlo portugués. Viajó con Vicente Yánez Pinzón al Golfo de Honduras, más tarde pasó al servicio de Portugal y casi enseguida tornó al de España. Hizo un nuevo viaje con Pinzón a Puerto Rico. En 1.508 se reunió en Valladolid una Junta de Navegantes a la que asistió además de Juan Díaz de Solís, Américo Vespucio, Juan de la Cosa y Vicente Yáñez Pinzón, convocada por el rey Fernando "el Católico". En ella, Díaz de Solís fue nombrado piloto de la Corona al servicio de la Casa de la Contratación. Realizó una expedición por las Costas del Brasil y a la muerte de Vespucio fue nombrado Piloto Mayor. Llevó a cabo numerosas expediciones por mar y fue quien, en realidad, descubrió la desembocadura del Río de la Plata. Al remontar el estuario y estando en tierra, fue descubierto, junto con un pequeño grupo de compañeros, por los indígenas guaranicos, que les dieron muerte.

Otro conquistador apellidado Díaz, fue Ruy Díaz de Guzmán, asimismo cronista de las Indias. Pero este conquistador casi se puede llamarle americano, ya que nació en aquél continente, en lo que pasado el tiempo pasó a ser la Argentina. Fue Alférez Real y Gobernador de la ciudad de Asunción. Escribió una crónica que tituló "Historia Argentina", obra que ha llegado hasta nuestros días incompleta. En ella, mezcla la realidad de la repoblación del territorio rioplatense con leyendas populares de los pueblos autóctonos.

El apellido Díaz se extendió rápidamente por América.

En Méjico, Porfirio Díaz, el político y caudillo mejicano que llegó a la presidencia de aquél país que practicó el totalitarismo más absoluto, aplastando virtualmente a la oposición hasta que la revolución encabezada por Francisco Madero, en la que participaron los guerrilleros Emiliano Zapata y Doroteo Arango (más conocido como Pancho Villa) le obligó a exiliarse del país para ir a residir a Francia donde murió. Los novelistas Juan Díaz  Covarrubias, Carlos Díaz Dufo y Salvador Diaz Mirón.

En Colombia, el novelista Eugenio Díaz, el poeta Humberto Díaz, el poeta Joaquín Díaz Garcés. En Venezuela, Manuel Díaz Rodríguez

En Bolivia, el escritor Antonio Díaz Villamil.

En Argentina el poeta Leopoldo Díaz, etc.

Para terminar, una anécdota sobre un Díaz; el dominico español Froilán Díaz, Confesor del rey Carlos II, autor de la teoría de que aquél monarca estaba hechizado por lo que, influenciado por el cardenal Portocarrero, no se le ocurrió mejor cosa que someter al rey a una serie de exorcismos. Lo que consiguió fue que, por imposición de la reina, la Inquisición lo sometiera a proceso, deponiéndole de su cargo.

 

 ARMAS

Los de Asturias y León: En campo de plata, un león rampante, de gules, llevando en su garra diestra un bastón, de oro, perfilado de sable; bordura de gules, con cinco flores de lis, de oro. 

Los de Santander, Salamanca, Murcia, Lorca y Velez-Rubio, traen: En campo de oro, un águila, de sable; bordura de plata, con ocho flores de lis, de azur

Los de Peralejos, en el Señorío de Molina, traen: En campo de gules, una cruz flordelisada de plata, acompañada de cinco estrellas de oro, una en cada hueco de la cruz y otra en el jefe. 

Los de Aragón, traen: En campo de oro, tres bandas, de azur.

Otros de Teruel, traen: En campo de azur, un cometa, de oro.

Los de Nicaragua: En campo de plata, tres cabezas de moro, mal ordenadas, goteando sangre.

Los del Concejo de Boal en Asturias, traen: En campo de azur, tres bandas, de plata, acompañadas de diez estrellas, de oro, puestas una, cuatro, cuatro, una. 

Otros de Santander y Galicia, traen. Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de azur, una estrella, de oro, y 2º y 3º, en campo de plata, un árbol arrancado, de sinople.

Otros radicados en Orense, pasados a Quito, Ecuador, traen: Ajedrezado de oro y azur.

Otros originarios de Requena, Valencia, traen: En campo de gules, una barra, de oro.

Otros radicados en Cuenca, traen: En campo de plata, tres fajas, de gules; bordura de gules, con ocho aspas, de oro.

Los de San Vicente de la Barquera, en Cantabria, y los de Lorca, en Murcia, traen: En campo de gules, un lucero, de oro; bordura de plata, con ocho armiños, de sable. 

Los que se establecieron en Baeza, traen. En campo de gules, un sotuer, de oro; bordura cosida de gules, con ocho sotueres, de oro.

Los de Huerta de Valderrabanos, en Toledo, traen: En campo de oro, una estrella, de azur.

Otros traen: En campo de oro, dos lobos, de sable, linguados de gules; bordura de gules, con cinco sotueres de gules. 

Los de Burgos y Palencia, traen: En campo de plata, una cruz, de gules, floreteada, y cargada de cuatro veneras, de oro.

Otros traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de azur, una estrella, de oro, con el rayo de abajo mas largo que los otros, y 2º y 3º, en campo de gules, una torre, de plata.

Otros de Castilla, traen: En campo de oro, un águila, de sable, acompañada de dos puntas de lanza, de azur.

Otros de Cantabria, radicados en Venezuela, traen: En campo de oro, una cruz recortada, de gules, cargada de cuatro cabezas de moro, una en cada brazo.

Los de Magallón, en Zaragoza y Alfaro en La Rioja, traen: En campo de gules, un castillo, de plata, cargado de una bandera, de oro, cuya asta llega hasta la punta del escudo, donde la tienen asida dos brazos armados, de plata.

Otros de Valencia y Aragón, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de azur, un cometa, de oro, y 2º y 3º, en campo de plata, un árbol, de sinople. 

Otros traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de azur, un sol, de oro, y 2º y 3º, en campo de plata, una flor de lis, de azur.

La casa de Albarracín y varias ramas en poblaciones de Aragón, traen: En campo de oro, un árbol de sinople, acostado de dos zorros, de su color, empinados al tronco.

Los Díaz-Aguado, llevan en sinople, una torre, de oro, adiestrada de un pedazo de cadena de tres eslabones.

Los Díaz de Arcaya, llevan escudo cortado. 1º, en oro, tres bandas de plata, filiteadas de sable cargadas, la del medio de tres armiños y las otras de uno. 2º; en gules cinco panelas de oro puestas en aspa. El todo cargado de un escusón de azur con un castillo de plata surmontado de tres estrellas de oro puestas en faja, Bordura general de plata con la leyenda "Solus Deus crux rania viri Arcaia".

Los Díaz-Argüelles, en gules, una torre, de oro, acompañada en jefe de una estrella y en punta de un lunel de plata.

Los Díaz-Argul, en oro, cinco estrellas, de azur, puestas en aspa.

Los Díaz-Berrio, en plata, cinco armiños, de sable, puestos en aspa. Bordura de gules con ocho aspas, de oro.

Los Díaz de Cadórniga, llevan en plata una nave de sable sobre ondas de mar de azur y plata.

Los Díaz de Cedrón, llevan En oro un cedro de sinople.

Los Díaz-Caneja, En oro, una cruz de gules, hueca y floreteada.

Los Díaz-Capilla, llevan en azur, una estrella, de plata, rodeada de ocho estrellas, puestas en circulo y mas reducidas.

Los Díaz del Castillo, en oro, un castillo de piedra ardiendo y acostado del lema "Ave María" en letras azules, en los dos flancos.

Los Díaz de Castroverdo, llevan en plata, tres robles, de sinople, terrasados de lo mismo y puestos en faja.

Los Díaz de Ceballos, llevan escudo partido, 1º, en gules, un brazo vestido, de sable, con una espada desnuda en la mano y  moviente del flanco siniestro; en punta, tres cabezas de reyes moros, coronados y con turbante, chorreando sangre, y 2º, En gules, una banda de oro engolada en dragantes de sinople; medio partido de gyles, con un castillo de plata.

Los Díaz de Corps, llevan en plata, dos botas de montar, de su color.

Los Díaz de la Cortina, llevan en gules, dos árboles, al natural, perfilados de plata.

Los Díaz de Garayo, llevan en gules, cinco estrellas de oro, puestas en aspa.

Los Díaz de la Guardia, llevan, en oro, un cabrío de gules, acompañado de tres llaves, de sable.

Los Díaz-Guerra, llevan, en plata, un castillo de gules.

Los Díaz de Lavandero, llevan el escudo cuartelado con el campo de los cuatro cuarteles de oro, 1º Dos bandas de gules; en el 2º; tres flores de lis de azur, bien ordenadas; en el 3º; una cruz de gules floreteada, y en el 4º; trece roeles de gules.

Otros Díaz de Lavandero, llevan en oro tres shierros de saeta, de azur, bien ordenados; los altos con la punta hacia arriba, y el bajo, con la punta hacia abajo.

Los Díaz de Laspra, llevan, en oro, un águila, de sable, cargada de un losange de plata.

Los Díaz de Lastre, llevan , en sinople, dos osos, de sable, perfilados de oro y puestos en faja alzados.

Los Díaz de Luna, llevan, en plata, una faja, de gules, con un león saliente, de oro, linguado y uñado de gules.

Los Díaz de Mayorga, llevan en gules, una casa fuerte, de oro.

Los Díaz de Mendoza, llevan, en plata, una rueda, de azur. Bordura de plata con ocho veneras de gules.

Los Díaz de Mogrovejo, llevan en gules, una pantera rampante de oro.

Los Díaz de Morales, llevan en gules, cinco castillos, de plata, puestos tres en el flanco diestro y dos en el siniestro.

Los Díaz-Navarro, llevan escudo partido. 1º En oro un águila de sable. Bordura de plata con ocho lises de azur. 2º En azur, dos lobos pasantes, de plata, puestos en palo. Bordura de gules con ocho aspas de oro.

Los Díaz de Noriega, llevan escudo partido. 1º, del uno al otro de oro y azur un águila. 2º, en azur una caldera de sable sumada de una bandera de gules.

Los Díaz-Ordóñez, llevan en gules, una maza, de sable, puesta en palo.

Los Díaz-Ortega, llevan escudo partido. 1º; Diez cabezas de moros, y 2º: Cinco barras, y debajo, un pino y un lebrel.

Los Díaz-Pimienta, llevan, 1º, en plata, un árbol de sinople y 2º; En azur un león rampante de oro.

Los Díaz de la Pimienta, llevan en oro, tres leones de gules, puestos dos y uno.

Los Díaz de Ponte, llevan, eb oro dos tenazas, de sable, puestas en banda.

Los Díaz del Prado, llevan en oro, cuatro palos de gules ondeados.

Los Díaz de la Quintana, llevan el escudo cortado. 1º, en plata un cruz floreteada, de gules, perfilada de oro y cargada de cuatro veneras de oro, y 2º, partido; el primero de oro, con tres bandas de gules, y el segundo de plata, con ocho quintales o pesas de sable, puestas en aspa, y la del centro surmontada de un león rampante de gules, armado de oro. Bordura general de azur, con ocho cracientes de plata, interpoladas con ocho aspas de oro.

Otros Díaz de la Quintana llevan en oro, dos jabalís de sable, andantes y afrontados.

Los Díaz de Quintera, llevan en plata la cabeza de un caballo, de su color.

Los Díaz de Rábago, llevan en oro, un cañón, de sable.

Los Díaz de Rada, llevan en plata, un oso, de sable, alzado y atravesado por tres dardos de oro.

Los Díaz de Reguero, llevan escudo cuartelado, 1º y 4º, En azur, una estrella de oro, y 2º y 3º; en plata, un árbol de sinople, arrancado.

Los Díaz de Sarabia, llevan en sinople, una torre de oro, derruida y ardiendo.

Los Díaz de Tejada, llevan el escudo cortado. 1º, en plata, dos lobos andantes, de sable, uno sobre el otro, y 2º; En oro, tres jabalís de sable, puestos también en palo.

Los Díaz de Trechuelo, llevan, en oro, un árbol de sinople acostado de dos zorros de su color empinados al tronco.

Los Díaz de la Torre, llevan en plata, una torre, de sinople, sobre ondas de azur y plata, y éstas sobre terrasa, de sinople.

Los Díaz de la Serna, llevan escudo partido, 1º de oro, una cruz floreteada de gules y encima de cada uno de los brazos, una venera al natural, y 2º, en gules, un águila exployada de oro, y bordura, para esta partición, de gules, con ocho aspas de oro.

Los Díaz de Ulzurrum, llevan, un escudo de oro, con una cruz de gules, cargada de cinco estrellas de oro.

Otros Díaz de Ulzurrum, llevan, el escudo de oro, con una cruz de gules, cantonada de cuatro estrellas de les y cargada de otra de oro en abismo.

Los Díaz-Valdés, llevan el escudo partido. 1º . Cortado. 1º; en sinople, una torre donjonada de plata; 2º; en oro tres fajas de sable; y 2º; en plata tres fajas de azur, y en las cuatro fajas que forman el campo, cargada cada una de ellas, en un roel, de oro, cargado a su vez de una cruz de plata.

Los Díaz-Vivar, llevan en plata, un águila exployada, de sable.

Los Díaz de Vivero, llevan en gules, un león de oro, rampante.

   

Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en

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Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA  La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.

También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes.  La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.

 BIBLIOGRAFÍA

 


  

 

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