
F U E N T E S
Unos afirman que los Fuentes proceden de Francia, fundándose en que figuran las flores de lis en el escudo de armas que ostentan algunas familias de este apellido.
Otros aseguran que su primitivo solar estuvo en las montañas de Sobrarbe.
Otros sostienen que traen su origen de dos hermanos que se hallaron con el rey Don Pelayo en las reconquistas de Oviedo y León y que esos dos caballeros fundaron solares en Asturias, pasando después sus descendientes a las Vascongadas, Castilla, Aragón y Andalucía.
Y otros recogen versiones igualmente infundadas y fabulosas, que no merecen ningún crédito.
También se observa que la generalidad de los autores estiman que todas las numerosas familias apellidadas Fuentes dimanaron de un mismo solar y tronco y que identifican ese apellido con el de Fuente o de la Fuente, considerándolos uno solo.
Hay, sin embargo, notorio error en esos juicios y apreciaciones, porque son distintos ambos apellidos, y lo son igualmente entre sí algunas casas de uno y de otro, por tener orígenes diferentes y no aparecer unidas por ninguna relación, ni aun remota, de procedencia ni de parentesco.
Varias familias Fuentes, como también otras apellidadas Fuente, tuvieron su cuna, poseyeron señoríos o radicaron simplemente en lugares y villas de esos nombres, que ellas tomaron por apellido, siendo ésta la única causa que motivó la coincidencia de su denominación y obedeciendo a esa realidad el que se apellidaran de igual modo casas de muy distinto origen y solar.
Este criterio fue el que nos aconsejó tratar por separado de uno y otro apellido y diferenciar, dentro de cada una de sus respectivas informaciones, unas casas de otras.
Las diversas familias del apellido Fuentes ya tenían éste muy difundido por toda España en fines de la Edad Media, existiendo familias muy principales así apellidadas en Asturias, León, Castilla, País Vasco, Aragón, Valencia y Andalucía.
Sobre este apellido contamos con la información que proporciona el doctor D. Pedro Gerónimo de la Fuente, que floreció antes del siglo XVII, miembro del Consejo del Rey y Lugarteniente de Justicia Mayor de Aragón, que, en un memorial presentado al rey afirma que sus ascendientes provienen de aquel reino de Aragón y que desde tiempo inmemorial han servido a sus soberanos, en distintos empleos públicos y militares y en el estamento del brazo militar, de los caballeros hijosdalgo en las Cortes de Aragón, procurando siempre, como fieles vasallos, por el real mejor servicio. Es, por tanto, un linaje cuyo tronco y primitivo solar radicó en Aragón.
D. Francisco Antonio de Fuentes, comenzó su carrera militar desde el empleo más bajo, ya que la inició como piquero en los ejércitos de S.M. No obstante, tal fue su valor y bravura en cuantos combates tomo parte, que no pasó mucho tiempo sin que el marqués de Torrecuso, general del Ejército de Extremadura, le nombrara capitán de infantería española, con cuyo grado tomó parte en la campaña originada por el levantamiento de Portugal, donde continuó dando pruebas de su arrojo e intrepidez, hasta el punto que los portugueses pronto lo conocieron con el sobrenombre de "el español sin miedo". Muy poco tiempo después, y en premio a su anteriores servicios, ascendió al grado de capitán de caballos corazas, un cuerpo militar en el que todos cuantos lo formaban pertenecían al noble estado de los hijosdalgo. Y allí, continuó dando nuevas pruebas de su valor, por lo que ante los ojos de cuantos le conocían aumentó su fama de valiente, bizarro y esforzado militar. Pasó después, con su compañía, al principado de Cataluña donde fue Capitán de la Guardia del Duque del Infantado, General de Caballería. En la batalla que se dio al Conde de Ancust, General de Francia, no lejos de Lérida, fue el primero que con muy pocas armas arremetió contra el adversario, muriendo en la pelea. Como reconocimiento a su valor, el duque del Infantado dispuso que su cadáver, fuera enterrado en la santa Iglesia Catedral de Lérida, con las honras militares debidas a su clase y dignidad.
D. Martín Jacinto de Fuentes y Dieste, fue caballero de la Orden Militar de Calatrava, sirviendo en los Ejércitos del rey por espacio de veintiséis años. Como en el caso anterior estamos ante otro hombre que, se elevó desde el grado más bajo y cuantos honores y dignidades alcanzó se debieron a su propio esfuerzo. Su primer puesto en el Ejército fue de piquero, un soldado más. Pero al poco tiempo, ya era elevado a la calidad de alférez. Y pronto se le elevó al grado de capitán, sirviendo en el principado de Cataluña durante diecisiete años. Obró siempre con tanta dignidad y lealtad hacia sus jefes que el Duque de Villahermoso lo propuso para el rango de Sargento Mayor. La petición del Duque, por entonces Virrey y Gobernador General de Cataluña, fue aprobada por el rey que accedió de muy buen grado a la misma.
D. Miguel Antonio de Fuentes y su hermano, el Sargento mayor, D. Martín Jacinto de Fuentes, asistieron a las Cortes celebradas en Aragón en los años 1677 y en 1678.
Otro hermano de los anteriores hizo servicio a S.M. como asesor del Zalmedina en la ciudad de Zaragoza en el año 1.680. Siendo consejero de dicha ciudad en los años de 1674 y 1676, fue nombrado individuo de las juntas que se formaron para los servicios de gente que hizo dicha ciudad para defensa del principado de Cataluña, señalándose por su celo en el cometido de sus funciones. Esta casa de Fuentes estableció entronques con otras casas principales de la nobleza: entre ellas se cuenta la de Fuente, que, aún con su parecido, es distinta a la de Fuentes. Esto, se llevó a cabo, mediante matrimonio entre D. Bernardino Fuentes con Dña. Andrea María Bravo de la Fuente.
En lo que se refiere a ilustres personajes de este apellido que, hayan dejado su huella indeleble en la historia, cabe citar a D. Pedro Enríquez de Acevedo y Fuentes, Conde de Fuentes, nacido en Zamora en 1525 y que murió en Milán en 1610. Su brillante carrera militar, la inició, bajo las órdenes del Duque de Alba en la campaña contra Paulo IV. En el año 1589 fue designado Capitán General de Portugal, defendiendo Lisboa contra el inglés Francis Drake. En 1595 fue puesto al frente de los famosos Tercios de Flandes, tomando Cambray (1596), en el transcurso de la guerra contra Francia. Por su valiosos servicios a la Corona, el rey Felipe II, le nombró en 1.598 Capitán General de España, Consejero de Estado y Guerra y Grande de España. En 1600 fue designado gobernador de Milán, donde se reveló como consumado político. Sin llegar a actuar, movilizó el Ejército desbaratando el pacto de alianza que, el rey de Francia había firmado con los grisones suizos, que controlaban la Valtelina, vía de acceso a Milán que, interesaba conservar en poder de los Ejércitos españoles. Todavía llegó a utilizar sus tropas en dos ocasiones, una en la pugna del Papado con Venecia y otra después del tratado de Brossolo entre Francia y el Duque de Saboya.
El Condado de Fuentes fue instituido por el rey Fernando "el Católico", y otorgado por vez primera a D. Juan Fernández de Heredia, en el año 1508, Barón de Mora y Señor de Fuentes. A la muerte sin sucesión del duodécimo conde (1677), el título pasó a D. Juan Bernardino de Torrelles, segundo Conde de Castelflorit. Pasó después a los Moncayo, Marqueses de Coscojuela de Fantova y a los Pignatelli.
Podría citarse también a fray Miguel de las Fuentes, cuya fecha de nacimiento se ignora, no así la de su muerte, ocurrida en Toledo, en el año 1626, y que fue un escritor ascético-religioso-místico, que escribió un "Compendio Historial de Nuestra Señora del Carmen" y "Regla y Vida de los Hermanos Tercero". De los de este apellido que pasaron a América, cabe citar a uno de sus descendiente, Carlos Fuentes, nacido en México en 1929, afamado escritor mejicano cuya primera novela "La región más transparente", constituye un auténtico mural de la ciudad de México. Su obra más importante, al menos así lo juzgó la crítica es la titulada "La muerte de Artemio Cruz", así como "Cambio de piel", que obtuvo el premio Biblioteca Breve. En la primera, relata la agonía de un viejo caudillo y en la segunda, más que el tema, importa destacar su sistema expresivo.
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ARMAS
Las primitivas de los Fuentes de Ciempozuelos de sus ramas de Elche y de otras
localidades de Alicante y Murcia, los de Galicia, y de los Fuentes de la villa
de Fuentes de Andalucía, todos ellos originarios de un mismo solar de Castilla,
según acusa su blasón y según indican diversos tratadistas, fueron éstas: En
campo de azur, cinco flores de lis, de oro, puestas en sotuer.

Mas tarde acrecentaron ese escudo con una bordura de plata con ocho calderas de
sable.
Así se veían, dice Argote de Molina, en su capilla de la iglesia de San Juan en Sevilla.

Luego, por haber entroncado con los Guzmán, sustituyeron algunas ramas de los
Fuentes de Andalucía esa bordura con otra de plata, cargada de ocho armiños de
sable.

Otras ramas suprimieron en tal bordura los armiños, usándola lisa solamente, y
otras pintaron de azur, con ocho calderas jaqueladas de oro y gules y
gringolandolas de sinople.
A
los Fuentes de Lorca, a otros de la provincia de Murcia y también a los de
Almería, les señalan diversos autores estas armas, de azur, con fuente o pilón
de oro, con surtidores de agua de plata y dos leones de oro, empinados a ella.
En el cantón diestro superior del escudo una F, en el cantón superior siniestro
una A, en el diestro inferior una D, y en el siniestro inferior un a G, letras
representativas del lema: “Fons Aparuit Dei Gratiam.
En Aragón, al menos los Fuentes que tuvieron casa en la villa de Ayerbe en
Huesca, usaron: de sinople, con una fuente de plata y bordura cosida de sinople,
con nueve calderas de oro.

Otros Fuentes de Aragón traían: de gules, con una villa de plata, y la torre de
la iglesia situada en el centro e inclinada.
Los originarios de Asturias, que pasaron a Álava, Guipúzcoa y Castilla,
ostentaban, según el testimonio de Juan Francisco de Hita: De gules, con una
fuente de plata de dos tazas con aguas de azur y plata, y empinantes a ellas dos
leones de oro, que apoyan las manos en la primera taza y las patas en la pila.
Otros Fuentes tienen: de azur, con una banda de oro cargada de una cotiza de
gules, engolada de bocas de dragones del mismo metal y acompañada en lo bajo de
una fuente, también de oro, con caños de plata y aguas de azur y plata. Bordura
de gules, con ocho sotuers de oro en su mitas baja, y de azur, con ocho taos de
San Anton, de plata, en su mitas alta.
Otros, de plata, con ondas de azur y plata naciente de ellas, un brazo desnudo,
de carnación, con un hacha empuñada.
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Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en
e-mail: albakits@albakits.com
Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.
También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes. La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.
BIBLIOGRAFÍA
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