G A R C Í A  

 

Apellido patronímico, derivado del nombre propio de García y difundido muy intensamente por España y América.

 

Fue Navarra la primera que usó el romance o dialecto latino en sus documentos, en donde aparecen los patronímicos mucho antes que en Castilla.

 

Se ha presentado la duda de si el apellido García tuvo origen en Euskalerría.

 

Ante la invasión árabe, muchas familias de Castilla, Aragón y Vasconia, huyeron. Tan grande fue la desbandada y tan confusa que se llegó a perder el contacto familiar y los niños olvidaron hasta su nombre. Motivo por el que gran cantidad de ellos eligieron el de García, lo que hizo popular el dicho: “Quien nombre no tenía, García se ponía”.

Lo anterior se refiere al nombre. ¿Y el apellido? ¿Efectivamente es vasco? García procede de Hortza, Artza, Bartze o Hartze. Es oriundo de Iparralde, lugar donde se aspira la “h”, en un sonido parecido a “g”, por esto se aplicó dicha letra por los amanuenses y como no sabían pronunciar la “tz” sufrió muchas variaciones en su escritura.

Ahora bien, García en idioma godo significa “príncipe de vista agraciada” lo cual indica que antes de la invasión musulmana, ya existía como nombre en otras regiones godas españolas. Es posible que alguien se hiciera notar, bien por el color o la belleza de sus ojos, o por tener vista muy aguda, y fuera designado como “de vista agraciada”.


Otros autores hablan de tres hermanos García que se señalaron en la defensa de la ciudad de León, la primera vez que la tomaron los moros, y que fueron los últimos en abandonarla cuando se hizo imposible la resistencia. Separándose estos tres hermanos al salir de León. Uno se dirigió a Balisa, e hizo su asiento en Barrio de Luna; otro radico en el de Armentero y de este procedió aquella matrona llamada Antonia García, conocida también por la “Dama de Armentero”, tan cantada en las historias por su valor, y el tercero de dichos hermanos se estableció en el barrio de Ribela en Modino. A los tres se les considera progenitores de muchas familias García, que se extendieron por toda España.

 

En esta época hubo numerosos emigrantes vascos que se establecieron en Asturias y León, formando núcleos de entronque vasco y, aunque perdieron sus características originarias, conservaron sus nombres.

Para comprender la antigüedad de este apellido hay que remontarse al año 843 en la persona de Ramiro de García, Potestad y Gobernador en aquella lejana fecha.

 

Nos haríamos interminables si continuáramos mencionando uno por uno los caballeros notables de este apellido en la antigüedad y los entronques que realizaron. recordaremos no obstante, los siguientes:

 

Ruy García, Cabo de las tropas del Rey Don Pedro I el Cruel, que se hizo famoso en el sitio de Montiel, y Ruy Pérez García, que dejo varios hijos enlazados con los Morales, Espinosa, Fernández de Monroy, Chacones, Herreras y Manriques.

 

Menéndez Pidal dice: “El nombre vasco García es ya citado entre los años 789 y 791 en Castilla. La reina Jimena de León, antes princesa  Navarra, lo introdujo en Castilla.

 

Uno de sus hijos se llamó García, nombre introducido en Occidente por influencia Navarra.

 

Por los años de 647 y 981, confirman privilegios los Ricohombres don Munio García, don Lope García, don Fernando García y otros caballeros y prelados de quien hacen memoria Garibay en el “Compendio de la Historia de España”, Salazar de Mendoza en sus “Dignidades seglares de Castilla” y otros autores.

 

Sobre el 981, se destacaron Nuño y Fortún  García, Señor de la Torre de Tovar. También Sancho García, conde de Castilla (siglo X). Gómez García, hijo del conde de Cabra, esposo de la infanta doña Elvira.

 

Alonso García, Ricohome, estuvo casado con doña Estefanía Mendes y el hijo de ambos, Bermudo García que se señalo por su valor y proezas en la conquista de Toledo.

 

Algunos tratadistas afirman que varias familias de este apellido proceden de Garcí-Jiménez, el héroe de la reconquista de Aragón, que ganó Aínsa, donde se fortifico, tomado el nombre de Rey de Sobrarbe.

 

Otros dicen que el progenitor de los García aragoneses, fue en tal Fortuny García, ascendiente de Namfos García, que estuvo en la conquista de Valencia.

 

En resumen en Aragón hubo distintas y antiguas casas de García, cuyo primitivo origen no es posible hoy esclarecer documentalmente, entre estas casas aragonesas, figuran las de la provincia de Huesca, especialmente en Atenza, partido judicial de Benabarre. En esta villa de Benabarre, hubo otra casa del mismo patronímico, a la que perteneció Jerónimo García, que fue Lugarteniente de la corte de Justicia de Aragón y defendió contra el rey las inmunidades aragonesas. Paso mas tarde a Nápoles, donde fue Juez de Vicaria.

 

Gaspar García y Francés García, vecinos de la ciudad de Fraga, perteneciente también a la provincia de Huesca, figuraban como hijosdalgo en el maravedí de 1582.

 

Mosén Juan García fue en 1529 Diputado por el estamento de Caballeros. Igual distinción mereció en el mismo año, Jerónimo Pérez García.

 

En la ciudad de Borja en la provincia de Zaragoza, hubo otra casa García, a la que perteneció, Jerónimo García Vargas que pasó a la Almunia de Doña Godina, y obtuvo sentencia de hidalguía en la Real Audiencia de Zaragoza, en 1582.

 

También fueron vecinos de La Almunia de Doña Godina los hermanos Pedro y Fernando García, hijosdalgo, que asistieron a las Cortes celebradas en Zaragoza en 1459. Adrián García, asistió a las Cortes de la misma ciudad en 1533, y Jerónimo Pérez García a las de 1563.

 

En la citada ciudad de Borja hicieron asiento otros García que eran originarios de la casa, sita en la villa de Cornago, que pertenece en la actualidad al partido judicial de Cervera del Río Alhama, en la provincia de Logroño, pues de esa casa procedieron José Tomas y Antonio García, naturales de la ciudad de Borja, que el 5 de Marzo de 1660 obtuvieron en la audiencia de Zaragoza, real carta ejecutoria de su hidalguía. El primero era hijo, y los otros dos nietos, de Diego García, natural de Cornago.

 

En la villa de Grisén, perteneciente al partido judicial de la Almunia de Doña Godina, moro otra familia García que era originaria del casal del mismo apellido, sito en la villa de Linares de Mora, de la provincia de Teruel. Algunos de sus caballeros residieron en la villa de Épila, también perteneciente al partido judicial de la Almunia de Doña Godina, créese que el progenitor de esta familia fue, Lope García, originario de Linares de Mora y vecino de Grisén, que tuvo por hijo a Bernardino García, que fue el primero que se estableció en Épila y probo su hidalguía ante la Justicia de Aragón, y sus hijos Juan, Miguel, Bernardino y Jaime García, que probaron su infanzonía el 26 de Enero de 1523, ante la Justicia de Aragón.

 

Otra casa de García hubo en la villa de Uncastillo, del partido judicial de Sos en Zaragoza, y de ella fueron, Jerónimo García Mancho, Pronotario del Consejo de Aragón y Caballero de la Orden de Montesa, en la que ingresó el 18 de Abril de 1688,y Antonio García y Rojas, natural de Madrid y Caballero de la Orden de Montesa, desde el 4 de Enero de 1700.

 

Otra noble y antigua familia García, radico en la ciudad de Calatayud en Zaragoza. En 1488 figuraban ya en la Cofradía de Caballeros Hijosdalgo de dicha ciudad varios infanzones de la aludida casa.

 

En la villa de Torrellas, perteneciente al partido judicial de Tarazona (Zaragoza), existió una casa de García, que emparentó con los Troncones y que tuvo línea en Corella (Navarra).

 

De esta casa descendió Pedro García Enríquez, que en 1804 solicito de los tribunales de Navarra declaración de su nobleza, como descendiente de la casa de Barcia, de la mencionada villa de Torrellas. Este caballero residió después en Antequera (Méjico).

 

De Aragón, pasaron los García a Mallorca, en tiempos de la reconquista de aquella isla, siendo uno de los primeros caballeros, Sancho García, que acompaño al Rey don Jaime I “El Conquistador”, en la citada empresa. Este monarca le asigno en el reparto general, en premio a sus servicios, el “raal” Benhahuhut, de doce yugadas.

 

Cuando en el 1285, el rey Alonso III de Aragón ocupo la isla de Mallorca, un García era capitán de su ejercito.

 

Arnaldo García, en el año 1521, presto todo su oro y plata para atender a las necesidades de la isla de Mallorca. Por pertenecer a la clase noble fue muy perseguido por los comuneros.

 

El doctor Juan García sirvió al emperador Carlos V en la pacificación de la isla de Menorca, durante las comunidades.

 

Ignacio García, doctor en ambos Derechos, hijo del anterior, sirvió al mismo monarca con tres hombres armados, pagados y mantenidos a su costa, con quienes paso a la malograda jornada de Argel. En la época de los comuneros, fue consejero por la clase de ciudadanos. Siendo capitán a guerra de la villa de Buñola, en cuyo distrito existe su casa solar, llamada “Son Ignaci García”, que después perteneció a los Zafortezas, expuso muchas veces su vida peleando contra los moros de la costa. En uno de los desembarcos de Sóller obtuvo una gran victoria, dando muerte al caudillo de los turcos. Su hijo, Antonio García, y su nieto, Felipe García, fueron también capitanes de guerra de Buñola y tenientes de artillería del reino de Mallorca.

 

Otro García defendió heroicamente a la villa de Pollenza, cuando en 1550 desembarco en aquel puerto un gran numero de piratas berberiscos.

 

Onofre García obtuvo por sus servicios privilegio de caballero, siendo armado el 7 de Julio de 1758.

 

Fray Jerónimo García, mallorquín y religiosos trinitario, fue Catedrático de Teología de la Universidades de Zaragoza, Lérida, Huesca y Tarragona, y Obispo de Bosa, donde murió el 1º de Mayo de 1589.

 

Juan Antonio García obtuvo por sus servicios privilegio de caballero el 4 de Octubre de 1634, fue armado el 11 de Mayo de 1635.

 

Fueron Jurados de la ciudad y reino de Mallorca, Juan García, doctor en ambos derechos, en 1508,1512,1527 y 1534; Miguel García, en 1524; otro Juan García, letrado en 1547; Jaime García, en 1572 y 1587, y Juan Odón García, en 1601 y 1611. Todos por el estamento de ciudadanos.

 

Del apellido García hubo varias casas en Mallorca. En una de ellas sucedió la de Fortuny y en otra la de Brondo, por Juliá. En la villa de Campos existe otra casa solar de este patronímico, a la que perteneció Pedro García, capitán de infantería.

 

En Navarra en el lugar de Muzqui, del ayuntamiento de Guésalaz, partido judicial de Estella, que ya florecía a fines del siglo XV, pertenecieron, Martín Joaniz García Hoyo, que en el año 1552 compareció ante los Tribunales de Navarra, solicitando que se asentase en los Libros de Cámara la ejecutoria de nobleza que había obtenido en 1546, lo que se mando así.

 

La de la villa de Dicastillo, del mismo partido judicial de Estella, de la que fue José García de San Juan y Salcedo, natural de la villa de Milagro, que ingreso en la Orden de Santiago el 21 de Mayo de 1666.

 

De la casa García de la villa de Barbarín, también, de Estella, perteneció, Antonio Francisco García y Franco, natural de Cádiz, Ayuda de Cámara de S. M. Y Caballero de la Orden de Santiago con fecha 20 de Abril de 1730.

 

De la casa del lugar de Baquedano, perteneciente al ayuntamiento de Amescoa Baja, también en Estella, procedieron, fue Señor Juan García, hijodalgo, del que procedieron Bernal, Luis, Miguel, Blas y Juanes de Baquedano, que el año 1553 obtuvieron de los Tribunales de Navarra reconocimiento de su hidalguía.

 

En el lugar de Asarta, del ayuntamiento de Mendoza, también en Estella, hubo otra casa de Barcia, a la que pertenecieron los hermanos, José, Agustín y Josefa García de Asarta, que en el año 1723 solicitaron de los Tribunales de Navarra que se les admitiese en el estado noble de la villa de Dicastillo, lo que se mando así.

 

Hubo otra casa de la villa de Larraga, del partido judicial de Tafalla, que entronco con los Falces, derivándose de  ella las ramas apellidada García de Falces.

 

En el valle de la universidad de Lana, hubo una casa de García, cuyos caballeros, en unión de otros del mismo valle, obtuvieron autorización, en 1782, para usar las armas de la citada universidad de Lana.

 

Hubo otra casa García en el lugar de Asiaín, del ayuntamiento de Olza, partido judicial de Pamplona.

 

En el lugar de Leire, hubo otra casa, de la que fueron Señores, Lope García y Juan García, hermanos, como consta en la ejecutoria, que ganaron en la real Audiencia de Pamplona y se ratifica en la probanza que hicieron Diego y Francisco García en el pleito que siguieron contra el lugar de Breñas, de la jurisdicción de Haro en La Rioja, en la que demostraron ser descendientes de dichos Lope y Juan García, sobrecartando la ejecutoria el año 1447.

 

A las vascongadas pasaron líneas de diversas familias García de Navarra, Rioja, Santander y Castilla.

 

De una que se estableció en el valle de Carranza, del partido judicial de Valmaseda en Vizcaya, fue, Francisco García Montero de Espinosa, natural de La Habana, Conde de Baiona, y de la Orden de Carlos III, con fecha 30 de Diciembre de 1822 y Manuel García y García, hijo del anterior, de la misma Orden, el 5 de Junio de 1840.

 

En Asturias desde tiempos antiguos florecieron muchas antiguas casas de García, una de ellas muy ilustre y principal, es la misma de Paredes, con un solar primitivo en la parroquia de este nombre, del concejo de Valdés y partido judicial de Luarca, de esa casa proceden directamente las ramas apellidadas García de Paredes, García Abello, García de la Vega, García de Laspra, García de Arévalo y García de Arenas.

 

Otra casa de García hubo en la villa de Caso,partido judicial de Infiesto. Dimano de ella la familia apellidada García de Casielles.

 

En el lugar de Ciaño, del Concejo de Langreo, perteneciente también al partido judicial de Infiseto, radico otra de la que fue, Gabriel García de Hevia, natural de Oviedo y Caballero de Carlos III, ingresado el 26 de Abril de 1729 y Francisco Javier García de Hevia, natural de Valdesoto de la misma Orden desde el 29 de Mayo de 1807.

 

En la villa de Carreño, del partido judicial de Gijón, tuvieron su solar otros García, que también moraron en la villa de Candás y en la parroquia de Guimarán, pertenecientes ambas a la parroquia de Carreño, y de ella fueron, Domingo García, caballero hijodalgo notorio, reconocido como tal, así como sus inmediatos sucesores, en los padrones de dicho Concejo de Carreño y en los de Candás y Guimarán, tuvo entre otros hijos a Santiago García, vecino de Guimarán, donde gozó de las preminencias y libertades de los hijodalgo, figurando en los padrones desde 1591. Fue nombrado Regidor por el estado noble y ejerció, como sus descendientes, del empleo de empadronador, según resulta de los asientos de los antiguos padrones de 1591,1640,1670 y demás septenios sucesivos, sin alteración alguna. Fernando García de Valdés, vecino de Candás, donde disfruto de las preminencias de su estado noble, que paso a la villa de Moncavilla, del partido judicial de Sala de los Infantes, en Burgos, allí nació su hijo Juan García Alas Carreño, y de ahí la línea de los García de esa villa. Manuel Antonio García Alas y González Grado, fue Juez del Concejo de Carreño, por estado noble, en 1786, después avecindó en la Corte. Obtuvo despacho genealógico y certificación de Armas, librado el 29 de Agosto de 1786, por el Rey de Armas Gabriel Ortiz de Cagiguera y comprobado por los Escribanos de la Corte. Ingreso en la Orden de Carlos III el 29 de Febrero de 1792. Fue Marques de Guisa.

 

Otra casa de García hubo en la Parroquia de Santiago de Ambás, que también pertenece al citado concejo de Carreño, y de ella fue, Lorenzo García González, natural de Pendueles, Concejo de Llanes, Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingreso el 7 de Noviembre de 1816.

 

Radicó en el lugar de Soto, del concejo de Cangas de Onís, otra casa de García, considerada como una de las mas primitivas de Asturias. De ella dimanaron, entre otros, los García de la Vega, de dicho lugar de Soto y del Concejo de Cangas de Tineo, otros García que pasaron a la villa de Llanes y otros que se establecieron en la antigua Merindad de Trasmiera, en Santander.

 

Del lugar de Colombres, concejo de Rivadeva partido judicial de Llanes, procedió otra familia asturiana del patronímico que nos ocupa, que tuvo línea en Sevilla, por Juan García de la Braniella y Borbolla, natural de Colombres, caso con doña Antonia Rodríguez Verdugo, natural de Sevilla. Y José García Pérez de Castro, natural de Madrid y Caballero de la Orden de Carlos III desde el 29 de Enero de 1831.

 

Hidalga y principal fue también la familia García, que tuvo asiento en la villa de Luarca, y de la que procedió, José García Suárez Villademoros, natural de Barcia y Caballero de la Orden de Calatrava desde el 19 de Febrero de 1768. Este paso a las Indias.

 

En el concejo de Avilés, principalmente en el barrio de Miranda y en la parroquia de San Esteban de Molleda, tuvieron su arranque y asiento los García de Barbón.

 

Del concejo de Gozón, en el mismo partido judicial de Avilés, son originarios los García de la Barrosa, cuyas líneas radicaron en la parroquia de Santa Eulalia del Nembro y en la villa de Suanco, ambas del concejo de Gozón.

 

De la villa de Cardo, que también pertenece al citado Concejo de Gozón, proceden los García de Cardo.

 

En el mismo concejo de Gozón hubo casa solar los García de Robés, que se extendieron por otros puntos de Asturias.

 

Otra, apellidada García de Luera, poseyó un solar muy antiguo en el lugar de Luera, próximo a la villa de Avilés.

 

De la gran casa de Solís, cuyo antiquísimo e ilustre solar radico en el lugar de su nombra, del concejo de Corvera y partido judicial de Avilés, dimano la familia apellidada García Solís del Coterón.

 

En la villa de Carreño, del partido judicial de Gijón, y en la parroquia de Logrezana, perteneciente al concejo de Carreño, radico la familia asturiana apellidada García de la Barrera.

 

En la Parroquia de San Juan de Pronga, lugar de Beyfar del comcejo de Pravia moraron notorios hijodalgo del apellido García.

 

Del linaje de Coaña, de la villa del mismo nombre del partido judicial de Castropol, proceden los García de Coaña.

 

Hubo además en Asturias otras muchas casas que llevaron el patronímico García.

 

Como se ha visto en estos últimos párrafos, nos hemos ocupado de familias García, que llevaron este apellido compuesto con el de otro linaje.

 

En Galicia en el lugar de San Miguel del Campo en la provincia de Orense, encontramos a una línea de los García, a la que pertenecieron, Antonio García Rodríguez, Teniente del regimiento de Caballería de España, que vistió el habito de Calatrava en 1767, y Sebastián García Rodríguez, hermano del anterior, Caballero de la Orden de Carlos III desde el 8 de Enero de 1790.

 

De la villa de Santa Maria de Meirá en Lugo fue, José García Martines, natural de Aranjuez y de la Orden de Carlos III con fecha 30 de Octubre de 1833.

 

Del lugar de Santa Maria de los Ángeles de la jurisdicción de Betanzos en La Coruña, fue, Manuel García Rodríguez, Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingreso el 31 de Enero de 1842.

 

Del lugar de San Andrés de Destoa, procedieron los García que, al trasladarse a Alfóz de Villalba en Lugo, fundaron allí casa solar de los García de Villalba. De esa casa ahí descendientes en Mérida (Badajoz).

 

En la parroquia de Cedofeita, del partido judicial de Ribadeo en Lugo, moro otra familia García de la que fue, Lope García Álvarez, llamado de Cedofeita, que el 21 de Abril de 1513, gano en la Real Chancillería de Valladolid ejecutoria de hidalguía.

 

De otra hidalga familia gallega de García, radicada en el concejo de Mondoñedo, provincia de Lugo, descendió, José Ramón Remigio Vicente del Franco y Barros, que nació en Ribadeo, y paso a Córdoba (Argentina). Fue Gran Oficial de la Orden del santo sepulcro, Miembro del capitulo de la misma en Madrid, Comendador con placa de la Real orden de Isabel la Católica, Caballero de la Orden de Carlos III, Cruz de Oro de Tierra Santa. Miembro activo de la Asociación de Caballeros Pontificios de Paris, Académico Correspondiente de la Real de la Historia y Sevillana de Buenas Letras, Corresponsal de la Real Sociedad Económica Sevillana de Amigos del País, Ciudadano Honorario de Sevilla, Miembro de la Junta de Estudios Históricos de Córdoba en Argentina, Socio numero de la Real Sociedad Ibero-Americana, Caballero de la Orden de Alfonso XII, etc...

 

Rodrigo y Suero García, pasaron a Portugal y casaron con Sra.s de las familias de Zafra, Chaves, Meneses, Tello y Haro.

 

Ruy García y Martín García poblaron Ciudad Real, Almagro y Daimiel.

 

Romero García y Gonzalo de Soto García, con  él celebre Sancho Sánchez García, se establecieron en Toledo, Madrid y Guadalajara, respectivamente.

 

Fernán García, llamado de la Torre, y Pedro y Santiago García entroncaron en Aragón con los Heredia, Pinós, Franco y Carrillo.

 

Rodrigo y Suero García pasaron a Extremadura.

 

En la ciudad de Arévalo en Ávila, moro una rama de García derivada de los García de Paredes, de Asturias, que se apellido García de Arévalo.

 

Antonio García Aguilar, natural y vecino de Arévalo, que en el año 1759 hizo información de nobleza en la Real Chancillería de Valladolid.

 

Cristóbal García de Segovia y Verdugo, natural de las Navas del Marques y Caballero de la Orden de Calatrava, ingresando el 3 de Febrero de 1687.

 

De otra de las familias García que tuvieron asiento en Valladolid, fue, Ignacio García Sánchez del prior, natural de castillo de castillo de Garci Muñoz, que ingreso en la Orden de Carlos III el 25 de Septiembre de 1800.

 

A otra establecida en la villa de Serrada, del partido judicial de Medina del Campo en Valladolid, perteneció, Narciso García Alonso, Caballero de la Orden de Carlos III, ingresado el 20 de Julio de 1835.

 

De la villa de Fuentes de Don Ramiro, del partido judicial de Frechilla en Palencia, fue, Cristóbal García Velázquez del puerco, Caballero de la Orden de Carlos III con fecha 21 de Marzo de 1789.

 

De otra del lugar de San Quirce, del concejo de Ausines y partido judicial de Burgos, fue, José Antonio García de Aguayo, natural de Herrera del Río Pisuerga en Palencia, caballero de la Orden de Alcántara en 1697.

 

A otra radicada en la villa de Yelo, del partido judicial de Medinaceli en Soria, perteneció, García  de Ambrona, natural de Sigüenza y Caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingreso el 20 de Octubre de 1790.

 

En la villa de Santiago de Millas, del partido judicial de Astorga en León, hubo otra casa de García de la que fue Antonio García Salvadores, que el 24 de Mayo de 1770 obtuvo provisión de hidalguía en la real chancillería de Valladolid.

 

Otra familia García establecida, en el lugar de Sopeña del ayuntamiento de Villaobispo y partido judicial de Astorga en León fue muy principal y a ella perteneció Marcelo García Bayón, caballero de Santiago el 4 de Febrero de 1705.

 

En el lugar de San Juan de Palazuelas en el ayuntamiento de Prianza, partido judicial de Ponferrada, hubo otra casa García de la que fue Fernando García Alfoyo, que ganó ejecutoria de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid, en Agosto de 1513.

 

Haremos mención especial de otra casa de García, establecida en la villa de Rioseco de Tapia, del partido judicial de León, por su lustre y porque derivo de ella una línea americana, y de ella fue Juan García de Ordás, que el 12 de Octubre de 1588 compareció ante Jorge Álvarez, teniente de Juez ordinario, y presento un escrito solicitando información de nobleza para trasladarse a América. En el expediente que se incoó dicen los testigos que era un hombre de buen cuerpo, estatura mediana, rostro redondo, poca barba y negra, y que tenia dos lunares pardillos en la mejilla izquierda, junto a las narices, y otros cuatro o cinco mas pequeños en la misma mejilla. Obtenida la Real cedula paso a la ciudad de Antioquia en la republica de Colombia, donde se avecindo. Presto muchos servicios en la pacificación de los indios y en la fundación de varias poblaciones. Fue Capitán, fueron sus hijos entre otros, el Capitán Felipe García Figueroa, y Lorenzo García Figueroa, Vicario de Antioquia.

 

En la villa de Yanguas de Eresma, del partido judicial de Segovia, tuvo casa, Gonzalo García y García, que el 25 de Enero de 1434 gano en la villa de Turégano en Segovia, ejecutoria de hidalguía. Alonso, Juan, Gonzalo, Diego y Gil García y Barcia sobrinos del anterior, presentaron ejecutoria de hidalguía que rindieron en 1532.

 

De otra familia García con asiento en la villa de Villanueva del Campo, del partido judicial de Villalpando en Zamora, fue, Juan García de Lera, que gano ejecutoria de hidalguía en Valladolid, el 22 de Marzo de 1574.

 

Una de las casas de García, mas antiguas de la Montaña de Santander, fue la que radico en el concejo de Vega de Liébana, del partido judicial de Potes, de la que probablemente fueron originarios los García de la Lama, radicados en Liébana y en el lugar de Cosgaya, del valle de Camaleño y partido judicial de Potes, y los García Guerra, establecidos también en Liébana y en lugar de Bores, perteneciente al Ayuntamiento de Vega de Liébana.

 

Otra casa hubo en el lugar de Miera, del partido judicial de Santoña, de la que procedieron los García de la Cárcova.

 

Otra en lugar de Somahoz, del ayuntamiento de Los Corrales y partido judicial de Torrelavega, de la que procedieron los García de la Rasilla.

 

Otra en el lugar de Arenas de Iguña, del mismo partido de Torrelavega.

 

Otra en el lugar de Otáñez. Del ayuntamiento de Castro Urdiales, de la que descienden los García de Llovera.

 

Otra en el lugar de Rozas, del valle de Soba y partido judicial de Ramales, de la que son los García de la Lanilla.

 

Otra en el lugar de Acereda y en Toranzo, partido judicial de Villacarriedo.

 

Otra en la villa de Lloreda, del Valle de Cayón, en el mismo partido de Villacarriedo, con línea en Colombia.

 

Otra en Carraceja, a la que pertenecieron los García de Sobrecasa.

 

Otra en el lugar de Oreña, del ayuntamiento y Valle de Alfóz de Lloredo, en el partido judicial de San Vicente de la Barquera, de la que dimanaron los García Calderón.

 

Del valle de Alfóz de Lloredo procedió otra familia García, establecida en la villa de Cabezón de la Sal, del partido judicial de Cabuérniga, con línea en Chile, de esta casa fue Francisco García Pérez, empadronado como hijodalgo en 1613, Joaquín García de la Plana, que fue empadronado como hijodalgo en 1722, que paso a Chile.

 

En Alcázar de San Juan en Ciudad Real, hubo otra casa García, a la que perteneció, Francisco Antonio García de la Landeras que en 1771 gano ejecutoria de hidalguía en la real Chancillería de Valladolid.

 

Otra familia García moro en la villa de Yébenes del partido judicial de Orgaz en Toledo, de la que fueron los hermanos, Tomas y Bernardo García Bustamante, caballeros de la Orden de Santiago desde el 17 de Julio de 1703.

 

Otra casa tuvo asiento en la villa de Hinojosa del partido judicial de Molina de Aragón en Guadalajara, de la que eran descendientes, José García Herreros, que ingreso en la Orden de Santiago, el 26 de Marzo de 1777, Juan Antonio García Herreros, del habito de Santiago desde el 22 de Abril de 1788, y José Ventura García Herreros, caballero de la Orden de Carlos III con fecha 24 de Diciembre de 1783.

 

Otra casa en la villa de Motilla del Palancar en Cuenca, a la que perteneció Gabriel Julián García  Lucas, de la Orden de Carlos III desde el 22 de Julio de 1796.

 

Hubo una casa de García en la villa de Tinajas, también de la provincia de Cuenca, de la que fue, Roque García de Contreras, natural de Lima y Caballero de Santiago, en cuya Orden ingreso el 8 de Abril de 1684.

 

Otra establecida en Fuente de Pedro Navarro y Tarancón, villas que pertenecen igualmente a la provincia de Cuenca, de ella fue, Ignacio García del Castillo, caballero de Carlos III, ingresado el 9 de Marzo de 1805.

 

Otra radicada en la villa de La Almorcha, también en Cuenca, de la que fue Fermín García de Motos, natural de Alcántara en Cáceres y caballero de Carlos III, desde el 30 de Abril de 1833.

 

De las familias García riojanas, con pruebas de hidalguía, debemos citar a las siguientes.

 

Una que moro en la villa de Canales de la Sierra, del partido judicial de Nájera, a la que perteneció. Juan García Martines, de la Orden de Carlos III, desde el 14 de Julio de 1803.

 

Otra establecida en las villas de Villarejo y Villar de Torre, también en Nájera, a la que perteneció, Lorenzo García Molviedro, natural de Sevilla, que ingreso en la Orden de Carlos III, el 27 de Abril de 1816.

 

Otra radicada en la villa de Villanueva de Cameros, del partido judicial de Torrecilla de Cameros, de la que descendió, Manuel García del Río, Caballero de Carlos III, desde el 8 de Noviembre de 1794.

 

Otra moro en la villa de Ajamiel, también Torrecilla de Cameros, que tuvo línea en Navarra.

 

Otra en la villa de Sótes, del partido judicial de Logroño, a la que perteneció, Pedro Antonio García Alesón, Comisario de Marina, Tesorero de la Escuadra del Mediterráneo y Caballero Santiaguista, desde el 22 de Marzo de 1746.

 

En Extremadura hubo una casa de García en la ciudad de Badajoz, y se apellidaron García de Luna.

 

Otra casa importante radico en la ciudad de Plasencia, provincia de Cáceres. Sus caballeros justificaron su hidalguía y limpieza de sangre en 1635, a esta casa perteneció Francisco García Sánchez Franco y Figueroa, natural de Plasencia, que a fines del siglo XIV, paso a las Islas Canarias, donde fue progenitor de una ilustre y dilatada familia que entronco con otras nobles del país, y de ellos descendieron los García de Mesa, Marqueses de Casahermosa, en Canarias.

 

Otra casa hubo en la villa de Zarza Capilla, del partido judicial de Puebla de Alcocer, provincia de Badajoz. Sus caballeros se apellidaron García-Bermejo.

 

Otra radico en la villa de Almendralejo en Badajoz y tuvo línea en Colombia.

 

Otra floreció en la ciudad de Cáceres, apellidada García de Cáceres.

 

Varios de sus hijos pasaron a Cartagena en los últimos años de reconquista, y tuvieron el gobierno de aquella ciudad murciana, en la que dejaron sucesores.

 

En Murcia dice Pedro Morote que entre los conquistadores y pobladores de la ciudad de Lorca, en el reino de Murcia, figuraron: Martin García de Alava, Pedro, Domingo, y Gimén García; Gonzalo García Riga, Sancho García de Priego, Pedro García de Morote, Esteban, Martín García de Zarzuela y otros.

 

En un pleito de hidalguía que paso ente el Fiscal de S. M., en la Real Audiencia de Granada en 1545, consta que se trasladaron a la ciudad de Cartagena varios caballeros de la casa de García de Cáceres, de la ciudad de Cáceres, en tiempos de la reconquista, y que tuvieron el gobierno de aquella ciudad, en que dejaron sucesores.

 

De otra familia García, de Cartagena, hay línea en la Republica de Chile, y de ella fue, Felipe Bartolomé García Martorell, que nació en Cartagena en 1769, que el 20 de Noviembre de 1827, obtuvo testimonio e hidalguía en Cartagena, ante Nicolás Lamberto, Regidor. Su hijo Antonio Gregorio José García y Aro, paso a Chile como Subteniente del Regimiento de Talavera. Figuro en la guerra de Independencia de Chile a favor del Rey y, vuelto a España fue Coronel de los Reales Ejércitos, sus sucesores en Chile se apellidaron García Reyes.

 

Otra familia García en Murcia en la villa de Letur, del partido judicial de Albacete, de la que fue, francisco García y López de Luna, caballero de la Orden de Carlos III, en la que ingreso el 8 de Diciembre de 1806.

 

En Andalucía abundaron las familias García, entre ellas mencionaremos a las siguientes,

 

La de la villa de Almuñecar, del partido judicial de Motril en Granada, de la que fue, Antonio García Diez, que ingreso en la Orden de Carlos III el 30 de Junio de 1834.

 

La de la villa de Orce, del partido judicial de Huéscar, también en Granada, a la que perteneció, Joaquín García Mellado, caballero de Carlos III, con fecha 31 de Agosto de 1816.

 

La de la ciudad de Jaén, de la que fueron, Blas García de Quesada, Veinticuatro de dicha ciudad, Francisco Javier García y González de Medina, natural y Veinticuatro de Jaén, Pedro Tomas García y Martines de Atocha, Caballero de Orden de Carlos III, desde el 30 de Diciembre de 1791, Francisco Javier García Gomes, de la Orden de Carlos III, desde 1770.

 

La de la villa de Rus, del partido judicial de Úbeda, en Jaén, a la que perteneció Manuel García de Navas, natural de Sevilla, de la Orden de Carlos III, desde el 28 de Noviembre de 1829.

 

La de la ciudad de Córdoba que paso a Cádiz y de la que fue descendiente, Diego Pablo Gracia de Mora y Figueroa, que ingreso en la orden de Calatrava el 2 de Marzo de 1695.

 

De otra familia radicada en Cádiz, descendió. José García de Mondragón, natural de Cádiz y caballero santiaguista, desde 1764.

 

A otra con asiento en la villa de Tomares, en Sevilla, perteneció, Juan Eusebio García Negrete, Secretario Perpetuo de Actos Positivos del santo Oficio, y su hijo Juan Eusebio García Príncipe, que vistió el habito de Santiago el 27 de Octubre de 1694.

 

De otra avencidada en la villa de Pedroso, del partido judicial de Cazalla de la Sierra, en la misma provincia de Sevilla, fue, José García Álvaro de Mesa, natural de Pedroso, vecino y Veinticuatro de Panamá y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingreso el 17 de Febrero de 1655.

 

En la ciudad de Ayamonte, de la provincia de Huelva, hubo otra, con línea en Chile, hijo de esa casa fue, Manuel García de los Reyes, natural de Ayamonte, que paso a Chile y fue Comandante del Regimiento de Milicias de Santiago de Chile.

 

Entre los caballeros García de Almería figuran, Baltasar García, del linaje de Santo Tomas de Villanueva, que lucho en Almería contra los moriscos y formo parte de la Cofradía de la Virgen del Mar, y Nuño García, que fue uno de los cien caballeros del sitio de Fiñana.

 

En la villa de Velez-Rubio en Almería, ascienden a siete los pobladores que obtuvieron hacienda y casa cuando el repartimiento de bienes de los moriscos, Unos proceden de Lorca, otros de Caravaca, y otros de Yeste. En la visita de población de 1595 se habían sumado a estos, tres o cuatro Garcías mas, de distintas procedencias.

 

En la repoblación cristiana de 1574 ya figuraba, entre los naturales de Velez-Rubio, Diego García Pareja, originario de La Reconquista. En la hermandad del carmen figuraron como fundadores cuatro de este apellido.

 

El progenitor de una de las casas más hidalgas de García, en Vélez-Rubio, fue él celebre Capitán de milicias, Martín García de Ortega, poblador, natural de Caravaca, que dejo dilatada descendencia en esa población, fue su primogénito, el Capitán Martín García de Ortega, que murió en Vélez-Rubio en 1641. En su testamento ordenaba que se enterrase su cadáver con habito de San Francisco y con asistencia de la Comunidad de religiosos de San Luis, de Velez-Blanco, en la capilla de san José, que era de su propiedad, de la parroquia de Vélez-Rubio. Lego mil misas para su alma y para la de sus dos mujeres, que se llamaron, la primera doña Catalina Perona, y la segunda doña Juana de Robles. En otra cláusula de su testamento consignaba que, viviendo su primera esposa, había tenido un hijo que era de una mujer casada, llamado Juan García Ortega, que se hallaba sirviendo en los tercios de Flandes, y que si regresaba de la guerra se le diesen cien ducados. Disponía además, que se amasasen cuatro fanegas de trigo y se sacrificasen dos machos de cabrio, para dar de comer a los pobres el día de su entierro. Por ultimo el tercio y remanente quinto de su pingüe caudal, fundo dos cuantiosos vínculos para sus dos hijos legítimos. En 13 de Noviembre de 1636 otorgo escritura concediendo la libertad a dos esclavas moriscas, que le dejo en 1623 su primera mujer, de la que no tuvo sucesión, si la tuvo de la segunda, el primogénito fue Martín García de Robles, o García Ortega, fue Capitán de milicias y natural de Caravaca. Traslado su residencia a la villa de Moratalla, en el mismo partido judicial de Caravaca en Murcia, donde confirió poder en 1666, a su deudo, Juan González Ortega, para enajenar la capilla que poseía esta familia en la iglesia de san pedro y otros bienes.

 

Hubo también en Vélez-Rubio otras dos familias apellidada una, García de Riopar y la otra García de la Puerta, originarias de la misma repoblación cristiana, pero hoy ya extinguidas.

 

En la villa de Gador, de la misma provincia de Almería, radico otra familia García, de la que fue hijo, Juan García Aznar, natural, Regidor y Alcalde de Gador.

 

De los García en América, diremos lo siguiente.

 

El apellido García es frecuente entre los conquistadores, pero incluso antes del descubrimiento, un García tuvo mucho que ver con aquella epopeya.

 

El médico de Palos, García Hernández frecuentaba el Monasterio de La Rábida donde se reunía con personas amantes de la navegación, como Pedro Vázquez de la Frontera, el piloto Sebastián Rodríguez y los hermanos Martín y Vicente Pinzón. Y este médico proporcionó cartas de recomendación a Colón para el duque de Medinaceli, y junto al padre Marchena animó a Colón a no desmayar en sus esfuerzos.

 

Una vez descubierto el continente, entre los primeros que emprendieron la conquista, se encuentra Diego García de Paredes, nacido en Trujillo, al igual que Hernán Cortés, hijo de un famoso capitán de los Reyes Católicos. Apenas llegó al Perú se alistó con Francisco Pizarro y Diego de Almagro. Sufrió privaciones sin cuento. Finalizada la conquista del Perú, pasó a Venezuela donde combatió con los nativos que ofrecían feroz resistencia. Los venció y fundó una ciudad: Trujillo. Nombrado gobernador de Pocayán decidió emprender nuevas conquistas, en dirección a tierras de los caribes, muy feroces y temidos. Fue su última aventura. Murió a manos de los indios.

Alejo García es el héroe de la conquista del Río de la Plata. Una expedición al mando de Juan Díaz de Solís, con tres naves y sesenta hombres, llegó al estuario del Río de la Plata, llamado Mar Dulce, en Febrero del 1.516. Solís recorrió el estuario y descendió por la costa oriental, trabando conocimiento con los nativos charruas y guaranís, con trágico destino para él ya que fue muerto por estos.

 

Decidieron regresar y en el retorno una de las carabelas naufragó en el golfo de Santa Catalina. Un superviviente era Alejo García. Junto con quince hombres decidió emprender la búsqueda del Rey Blanco, un legendario reino rico en oro. Pero no encontraron reino alguno, viniendo a morir en la selva. En Paraguay, Diego García remontó el río Paraná y fundó la población de Spiritu Sanctus. Víctima de las fiebres regresó a España para morir oscuramente.

García Hurtado de Mendoza, pacificó Chile contra los araucanos. En una época en que García se había convertido ya en apellido, se encuentra esta excepción. De la feroz resistencia de los araucanos basta señalar que, mientras las conquistas de Méjico y Perú se llevaron a cabo en dos años, Chile, costó dieciséis, pacificarlo totalmente. García era hijo del Virrey del Perú, Andrés Hurtado de Mendoza. La única sombra de su biografía es un hecho del que no tuvo responsabilidad alguna. Alonso de Reinoso consiguió capturar al jefe araucano Caupolicán y sin consultar con García, lo hizo empalar vivo.


En Colombia, encontramos a García de Lerma, gobernador de Santa Marta, (fundada en 1.526), que con 800 hombres desembarcó para poner fin a las disputas que sostenían, sangrientamente, Pedro Palomino y Pedro de Vadillo. García de Lerma fundó, entre otras poblaciones, la de Cartagena de Indias.

No todos los García fueron conquistadores. Alonso García Bravo fue el constructor de la ciudad de Méjico después de conquistada por Hernán Cortés. Sobre las ruinas, García puso manos a la obra el 8 de Marzo de 1.524. Los planos se basaron en un centro, el actual Zócalo, del que partirían distintos núcleos urbanísticos.

Entre los hombres que acompañaron al Libertador Simón Bolívar estaba Juan García del Rey, primeramente estuvo unido al General San Martín con el que participó en distintas batallas contra las tropas españolas, como coronel. Luchó en Chile y en Perú y más tarde, con Simón Bolívar, tomó parte en la emancipación de América de la Corona de España.

Todas las familias García de América tienen su origen en los que dieron lo mejor de sí mismos al Nuevo Mundo en la lucha, las fiebres y las enfermedades y los que después llegaron como colonizadores llevando con ellos la cultura hispánica y la religión.

 

Ramón García de León Pizarro, natural de Oran, Brigadier de los Reales Ejércitos, Presidente de la Audiencia de las Charcas en Bolivia, Gobernador e Intendente de aquella provincia, Gobernador de la provincia y Plaza de Guayaquil en Ecuador y Caballero de la Orden de Calatrava, en la que ingreso en 1787.

 

José García Pizarro y Zaldua, natural de Santa Cruz de Mompox en Perú, Primer Teniente del Batallón de Voluntarios de Castilla y Caballero de Santiago desde 1798.

 

Rafael García Pizarro y Zaldúa, natural de Quito en Perú y de la misma Orden de Santiago con fecha 18 de Mayo de 1799.

 

José García y Jiménez de Frías, natural de Madrid, y también Caballero de Carlos III desde el 30 de Junio de 1791.

 

En Italia, hubo unos García en la ciudad de Palermo, en la isla de Sicilia, desde principios del siglo XVII, de mucho lustre. Sus caballeros ostentaron el titulo de Marqueses de Sabogueta, de esta familia fue, José García Valdivela, Marques de Sabogueta y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingreso el 14 de Julio de 1670, Juan Carlos García Rosseli, de la Orden de Alcántara con fecha de 1667, y Jerónimo García Roseli, Marques de Sabogueta y Caballero santiaguista desde 1685.

 

En Portugal hubo también familias de este patronímico, una de ellas moro en la villa de Gondím, de la provincia del Duero y distrito de Oporto.

 

   

ARMAS

 

Las casas de García que radicaron en las ciudades de Murcia, Lorca y Requena en Valencia, traían: De oro, con un árbol de sinople sobre ondas de agua de azur y plata, sumado de una garza blanca, abiertas las alas y el pecho rajado. Al pie del tronco un león de su color echado. Bordura partida; la mitad derecha de oro con ocho sotueres de gules, y la mitad izquierda de gules con ocho veneras de oro.

  

Otros de Valencia y Murcia modifican algunos esmaltes quedando el escudo: En campo de azur, una garza de oro con las alas abiertas y el pecho rajado, colocada en la copa de un árbol de sinople saliente de ondas de mar de azur y plata, y a su tronco, un león echado, al natural; bordura partida: la mitad derecha, de oro, con ocho aspas de gules y la mitad siniestra de gules, con ocho veneras de oro.  

 

Los García de la villa de Benabarre y Barbastro en Huesca. Llevan escudo de gules, con una banda de oro, acompañada en lo alto de una garza de plata.

 

. Otros García de Atienza, en el condado de Ribagorza y los de Benabarre, Huesca, Fraga, Zaragoza, Grisén, Uncastillo, Calatayud, Torrellas y Teruel, traen: En campo de oro, un árbol de sinople, terrasado.

 

  Los García navarros del lugar de Baquedano, perteneciente al partido judicial de Estella tienen, de plata, con tres palos de gules.

 

Los de la casa de la villa de Larraga, del partido judicial de Tafalla, ostentan: “Banda engolada en cabezas de dragones, acompañada en lo alto de un creciente ranversado, y en lo bajo de una estrella de oro”. Así constan en una ejecutoria del año 1776.

 

Las mismas armas figuran en la Nobleza Ejecutoriada de Navarra, descritas así: “El escudo es dos cabezas de dragones o lobos, y de ambas bocas sale una banda que atraviesa todo el escudo, y en la parte superior del lado derecho hay una media luna, y en el inferior izquierdo una estrella”. En ninguna de ambas descripciones, se indican los esmaltes de ese blasón de la casa de García, de la villa de Larraga. Es probable, aunque no lo aseguramos, que sean los siguientes: En campo de gules, una banda de oro engolada en bocas de dragones del mismo metal, acompañada en lo alto de un creciente de plata ranversado, y en lo bajo de una estrella de oro.

 

En Asturias, en Castilla y León y en Andalucía usaron los García más antiguos estas armas: De plata, con una garza de sable picándose el pecho, en el que muestra una herida. Bordura de gules con este lema en letras de oro: “De García arriba, nadie diga.” Algunos pintan esta bordura de oro y las letras de sable.

 

Los García del concejo de Trasmiera y Cangas de Tineo: De oro, con una banda de gules.

 

La casa que radicó entre la villa gallega de Monterrey en Orense, y la ciudad portuguesa de Chaves, ostentaba: De oro, con un león de gules, y dentro del campo, en situación de orla, ocho sotueres del mismo color.

 

 

La familia que moró en Abidueiras y Mondoñedo en Lugo, y algunos de Castilla y León, traen de azur, con una garza de oro con las alas abiertas y mostrando el pecho rajado y herido. Bordura de oro en su mitad diestra, con ocho sotueres de gules, y de gules es su mitad siniestra, con ocho veneras de oro.

 

Otros, en las montañas de León, usaron: Jaquelado de plata y gules.

 

 

Los que tuvieron casa en el lugar de Barrillos, del partido judicial de La Vecilla en León: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con un león rampante de oro, 2º y 3º, de oro, con una flor de lis de gules.

 

  Otros, en la provincia de León: De gules, con un león rampante de oro, coronado de plata.

 

Otros García de la Montaña de Santander, según Francisco Lozano, también los de la Alcarria : De azur, con una cruz de oro, como la de Calatrava, bordura de plata con ocho sotueres de gules.

 

Los del lugar de Laguna de Cameros de La Rioja y los de la casa que radicó en Zafra, Badajoz: De gules con una garza de oro, abiertas las alas y el pecho rajado. Bordura de oro, con ocho panelas de sinople.

 

Otros Garcías riojanos tienen: De oro, con dos lobos de sable, puestos en palo.

 

Otros de Andalucía, traen: En campo de gules, dos luneles de plata, puestos en faja.

 

  Los de Motilla del Palancar (Cuenca), traen: En campo de oro, dos garzas de plata, en actitud de vigilancia, surmontadas de una espada de plata, puesta en faja.

 

Los de Mallorca: De gules, con tres castillos de plata.

 

Los de Cádiz, traen: En campo de plata, seis palomas posadas, de azur, membradas y picadas de oro, en dos palos.

 

Los de Castilla, traen. En campo de plata, cinco panelas, de azur atravesadas por una saeta, de sable.

 

Los vascos, traen: En campo de oro, un jabalí, de sable; bordura de plata con cuatro armiños, de sable.

 

Los de Soria y Méjico, traen: En campo de oro, dos jabalíes, de sable, puestos en palo.

 

Los de Chile, traen: En campo de sinople, un brazo armado de sable con una espada de plata.

 

Los de Sariegos, en León, traen: En campo de oro, dos cabríos de gules acompañados de tres estrellas de azur, puestas dos y una.

 

Los de León, pasados a Canadá, traen: Escacado en cinco ordenes de plata y azur.

 

 

Los de Cabrejos del Campo, en Soria, traen: En campo de azur, tres abejas de oro, bien ordenadas.

 

 

Los radicados en La Antigua y Carrizo, en León, traen: En campo de plata, ocho escudetes de gules en dos palos de a cuatro.

 

 

Los de Benavente, en Zamora, traen: En campo de oro, dos palmas de mano, de gules, goteando sangre y puestas en faja.

 

 

Los del valle de Mena, en Burgos, pasado a Chile, traen: En campo de sinople, una cruz trebolada, de plata, acompañada de cuatro lises del mismo metal una en cada cantón.

 

Los de Tordesillas, en Valladolid, traen: En campo de oro, dos leones rampantes, de gules, puestos en faja; el jefe de plata, con una panela de gules.

 

 

Los de Galicia, traen: En campo de plata, una garza de sable al natural; el jefe de gules, con una corona, de oro.

 

 

Los del País Vasco, traen: En campo de plata, una garza de sable.

 

 

Originario de Medina de Pomar (Burgos): En campo de sinople, cinco bandas, de oro.

 

 

Los de la villa de Uncastillo, del partido judicial de Sos en Zaragoza, llevan escudo de oro, con cuatro palos de gules, y en la punta también de oro, con un castillo o torre de azur, y un animal parecido a un mico, sentado en sus almenas.

 

Los de la villa de Épita en Zaragoza, llevan escudo de plata con dos castillos de piedra, uno más alto que el otro y puestos en palo, aclarados de oro y acostados de seis flores de lis de azur, tres a cada lado y puestas en palo.

 

La rama García de Atienza, en el condado de Ribagorza y los de Benabarre, Huesca, Fraga, Zaragoza, Grisén, Uncastillo, Calatayud, Torrellas y Teruel, traen: En campo de gules, una garza de plata con las alas abiertas en actitud de iniciar el vuelo.

 

 Otras, también en Aragón, ostentaron esas mismas armas con las siguientes variantes: En campo de plata, la garza de sable, con el pecho rajado y sangriento, y las alas abiertas como para remontar el vuelo. Bordura de azur, con ocho sotueres de oro.

 

Otros García de Atienza en el condado de Ribagorza y de Benabarre, Huesca, Fraga, Zaragoza, Grisén, Uncastillo, Calatayud, Torrellas y Teruel, ostentan: Escudo terciado en faja: 1º, en campo de oro, un águila de sable coronada de oro; 2º, en campo de gules, una banda de plata; 3º, en campo de plata, un pino de sinople.

 

También usaron esas armas (según testimonio de Miguel de Salazar), organizadas en esta forma: cuartelado en cruz; 1º, de azur, con una garza de plata; 2º, de gules, con una banda de plata; 3º, de plata, con un árbol de sinople, y 4º, de sinople, con cuatro barras de oro. El jefe de oro, con un águila de sable coronada. Baños de Velasco recoge este mismo escudo, pero pone tres garzas (aparece escrito garras equivocadamente), y dice que el campo del cuarto cuartel es de gules.

 

Otros García, también de Aragón, ostentan escudo partido: 1º, de gules, con una torre de oro, y 2º, de azur, con una garza de plata, y bajo ella tres fajas ondeadas del mismo metal, cargada cada una de una cabeza de tordo, de sable.

 

Los del lugar de Asiaín, del partido judicial de Pamplona, traen en su escudo las armas de Amézqueta, Azcárate y Larrea, en el siguiente escudo cuartelado: 1º, de oro, con dos vacas de gules, andantes y puestas en palo; 2º, de plata, con una peña de su color sumada de un ave de sable; 3º, de oro, con un caldero de sable, y 4º, de gules con cinco panelas de plata, puestas en sotuer. Juan Carlos de Guerra, introduce en el mismo escudo algunas variaciones; pues lo describe de este modo: cuartelado; 1º y 4º de plata, con dos vacas de gules, andantes y puestas en palo; 2º, de plata con un motecito sumado de un balcón, y 3º, de oro con un caldero de sable.

 

Las armas de la casa vascongada de Moreda de Álava, están descritas en la Nobleza Executoriada de Navarra en los siguientes términos: “Una cruz dorada en campo azul, en un cuartel, y en el otro una espada y seis corazones verdes en campo dorado, y orla ocho aspas; en otro un árbol y un león asido a él en ademán de subirse, en campo rojo”.

 

Los del concejo de Carreño, de la villa de Candás y de la parroquia de Guimarán, del concejo de Carreño, traen escudo cuartelado: 1º, de oro, con una garza de sable, picándose el pecho, y un mundo o globo de azur, a su lado; 2º, de plata, con un castillo de gules, cuya torre de homenaje está sumada de un ángel con dos alas, al natural. A la puerta del castillo, un hombre armado con espada y rodela; 3º, de plata, con cinco cabezas de moros con turbantes, también al natural, y 4º, de gules, con tres morriones o celadas de acero con viseras y plumajes, puestas dos de ellas en la parte superior del cuartel (que está dividido por una espada desnuda de plata y colocada en situación de faja), y la otra en la parte inferior. Bordura de plata con 24  jaqueles de sable.

 

Según una certificación impresa, librada el 21 de Diciembre de 1707, por el Cronista y rey de Armas de Alfonso de Guerra y Villegas, a favor de don Antonio Lanza Trelles, algunos García de la villa de Candás, usaron este otro escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una mano apalmada de hombre, de oro, y en punta ondas de mar de azur y plata, y 2º y 3º, de azur, con una estrella de oro de ocho rayos.

 

Los de la parroquia de Soto y villas de Cangas de Onís y de Llanes: Escudo cortado; 1º, de plata con tres pinos de sinople puestos en triángulo, y 2º, de azur, con un león rampante de plata.

 

En Galicia era frecuente, entre antiguas familias García, de aquella región, el uso de estas armas: De oro, con un árbol de sinople, de una de cuyas ramas pende una celada con plumas de diversos colores. Sobre la copa del árbol, una garza de su color. Estas mismas armas ostentó la casa de García del lugar de Arnuero, en el partido judicial de Santoña en Santander.

 

La casa gallega de García, del lugar de San Miguel del Campo en Orense, tenía: En campo de plata, diez panelas de gules, y bordura de azur con el cordón de San Francisco, de plata. Así constan en el expediente de pruebas de nobleza del Caballero de Calatrava, Antonio García Rodríguez de Santa María, originario de esa casa y citado anteriormente en las páginas en que hablamos de las familias García de Galicia.

 

Otros de León, traen: En campo de azur, sostenido de un monte de oro, un castillo donjonado, de oro, almenado y aclarado de sable, surmontada de tres estrellas de seis puntas de plata, puestas en faja, superadas, a su vez de una cartela acostada y al natural de plata, con la leyenda "GRATIA DEI" en letras de sable.

 

Los García que tuvieron casa en el lugar de San Quirce de Río Pisuerga, del partido judicial de Villadiego en Burgos: De azur, con seis garzas de plata, puestas en dos fajas.

 

Así se describen en el expediente de pruebas del caballero de Alcántara José Antonio García Aguayo, originario de esa casa y natural de Herrera de Pisuerga.

 

Los de los lugares de Valdenoceda y de Arroyo, de la Merindad de Valdivieso y partido judicial de Villarcayo en Burgos, tienen escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una mano abierta, de plata, y debajo de ella ondas de agua de azur y plata, y 2º y 3º, de azur, con una estrella de oro. Este mismo escudo ostentó la casa de García de la ciudad de Carrión de los Condes, en la provincia de Palencia. Es exacto al que usaron algunos García de la villa asturiana de Candás, descrito anteriormente. Los García de la ciudad de Arévalo en Ávila, descendientes de los García de Paredes, de Asturias, trajeron las mismas armas de éstos.

 

Otros García de la misma ciudad de Arévalo, que hicieron información de nobleza en 1759, tenían escudo cuartelado: 1º y 4º, de azur, con un milano o cuervo de sable, volando y coronado de oro, 2º y 3º, de oro, con tres panelas de gules puestas en triángulo. Estas armas figuran en la citada información de nobleza. Rendida el año 1759.

 

La antigua casa de García que hubo en la Merindad de Trasmiera en Santander, ostentaba: De plata, con un castillo de piedra y dos perros de sable atados con cadenas de hierro a una argolla de la puerta, encontrados y vueltas las cabezas, mirando hacia atrás.

Estas mismas usaron algunos García del concejo de Liébana y del Valle de Toranzo, según testimonio de Miguel de Salazar.

 

La casa del lugar de Arnuero, en el partido judicial de Santoña, tenía las mismas armas que usaron antiguos García de Galicia, o sea: De oro, con un árbol de sinople, de una de cuyas ramas pende una celada con plumaje de diversos colores. Posada en la copa del árbol, una garza de su color.

 

La casa del lugar de Acedera, valle de Toranzo, traía, “ Tres flores de lis y un castillo con tres puertas y una bandera en la torre del homenaje”. Constan estas armas, así descritas, en el expediente de pruebas del caballero de Alcántara Domingo García Sañudo, Teniente de Granaderos de Guardias Españolas.

 

Los García de Toledo, que fueron Señores de la villa de Mejorada, perteneciente al partido judicial de Talavera de la Reina: De plata, con seis palomas de azur, puestas en dos fajas. Esto dice Argote de Molina, pero Miguel de Salazar manifiesta que las piezas de ese escudo no son palomas, sino garzas. En este caso, esos García de Toledo debían estar relacionados con los de la casa del lugar de San Quirce del Río Pisuerga en Burgos, por que las armas de aquellos y de éstos son iguales, con la sola diferencia de que alteran los esmaltes.

 

Los de Cáceres, Cuenca y Cartagena, traen: En campo de azur, un castillo de oro, sobre el que se ven tres garzas de plata, puestas en palo y con ademán de ir a parar al castillo.

 

Otros, en La Mancha, ostentaron los escudos de los García de Aragón: En campo de plata, la garza de sable, con el pecho rajado y sangriento, y las alas abiertas como para remontar el vuelo. Bordura de azur, con ocho sotueres de oro.

 

La casa de García riojana sita en la villa de Cornago, del partido judicial de Logroño, tenía este escudo cuartelado: 1º y 2º, de oro, con un castillo de gules, sumado de una bandera de plata cargada de un menguante de oro e inclinada, la del primer cuartel, hacia la izquierda, y la del segundo hacia la derecha, encontrándose las dos en la línea de división; 3º, de plata, con un árbol de sinople, y al pie del tronco un lobo de sable atado a éste con una cadena, y 4º, de azur, con trece estrellas de plata puestas una, tres, tres, tres, y tres. Estas mismas usó la rama de esa casa de Cornago establecida en Borja, Zaragoza.

 

Otros, también en Andalucía, en campo de plata, una garza de sable, con el pecho rajado y sangriento, las alas abiertas como para remontar el vuelo. Bordura de azur, con ocho sotueres de oro.

 

Otros, en Valencia: De plata, con un pavo real de su color con la cola caída.

 

Algunos García en Cataluña trajeron: De oro, con un montículo de sinople, sumado de garza de sable.

 

Algunos García en Portugal: De plata, con tres leopardos de gules, armados de azur y puestos en palo.

 

Otros traen: En campo de azur, tres torres de oro, puestas en faja y cada una de ellas con una bandera de gules.

 

Otros de León, traen: En campo de azur, una torre de plata sumada de una bandera de gules y acostada a sus muros dos escalas , por la diestra y por la siniestra.

 

Los de Navafria, Segovia, traen: En campo de plata, dos cañas, de sinople, con hojas del mismo color.

 

Los de Campuzano, Liebana, Santander, traen: En campo de oro, dos lobos desollados y puestos en palo. Radicados en Santander, Madrid y Barcelona.

 

Los de Madrid, traen: En campo de gules, una mata arrancada, de oro. En jefe una mano de plata con una espada que la atraviesa.

 

Los de Extremadura, traen: En campo de gules, un castillo de oro, y atado a su puerta un lebrel, de sable.

 

Otros de Méjico, traen: En campo de sinople, un lebrel al natural acollarado.

 

Los de Arnedo, en La Rioja, traen: En campo de plata, dos palos de azur cargados cada uno de tres veneras de oro.

 

Los de Cubillos del Sil, en León, traen: En campo de gules, tres lebreles corriendo, de plata y puestos en palo, cada uno con una liebre en la boca, de oro; bordura de azur.

 

Los de San Ramón de Camero, traen: Escudo partido: 1º, de plata, con una torre de azur, 2º, de oro, una cruz paté de gules.

 

Los de Cáceres pasados a Hispanoamérica, traen: En campo de gules, una garza de oro vigilante; bordura de plata con tres lises de azur en jefe.

 

Otros de Galicia y Castilla: En campo de azur, una garza de oro, en pie, con las alas abiertas, mostrando el pecho herido, de gules.

 

Otros de Galicia, traen: En campo de sinople, una torre, de plata, almenada, y dos garzas sobre ella.

 

Los GARCÍA DE QUEVEDO En campo de gules, una cruz del Santo Sepulcro, de oro.

 

   

Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en

e-mail: albakits@albakits.com

Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA  La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.

También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes.  La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.

 BIBLIOGRAFÍA

 

 

                  

 

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