L E A L

Apellido originario de Castilla. Procede de las cercanías de Madrid. Según una leyenda surge durante la lucha entre el rey D. Pedro "el Cruel" y su hermano bastardo Enrique de Trastamara. Madrid se unió al bando de D. Pedro y cuando Enrique acudió a conquistarla trató de alojarse en la finca de Torrecilla del Leal a lo que el propietario se negó. Los descendientes tomaron el apellido "Leal" en lugar del propio.

Nuestro amigo Marcial Silva Pozo nos ha remitido la siguiente información de la familia "Leal" que radicó en Chile:

Servando Leal y Ortiz, español, natural de Andalucía, hijo legítimo de José Leal y Dña. María Ortiz. Gallego. Probó nobleza en Orden de Santiago en 1708 y 1743. Casó en Quillota, Chile, el 22 de marzo de 1744 con Dña. María Antonia Villegas Silva, hija legítima de de Juan Eusebio de Villegas y Ocón Leiva y de Dña. María Josefa Silva Fernández, casados el 22 de abril de 1725, hija legítima de José Silva y de Dña. Isabel Fernández, descendiente de la familia fundada por el sevillano Diego de Silva Rodríguez. Hijos suyos fueron: Manuel Leal Villegas. Casó en Talca con Inocencia Elgueta Lara, y  María del Rosario Leal y Villegas. Casó en Talca con Pedro Antonio de Silva y Diamantino.

Descendencia en Chile, en Santiago y Talca. (Libro La casa de Silva en Chile y Apuntes de Francisco José Urzúa Prieto).

Biografía de Juan de Valdés Leal: El día 4 de mayo de 1622 es bautizado en Sevilla Juan de Valdés Leal, hijo del noble portugués D. Fernando de Nisa y de la sevillana Dña. Antonia de Valdés Leal. Sobre su formación artística no tenemos información, especulándose que su aprendizaje se debió realizar entre 1637-1642, cuando Valdés Leal contaba entre 15 y 20 años. Con 25 años aparece documentado en Córdoba, instalándose allí como maestro pintor y casándose con Isabel Martín de Morales el 14 de julio de 1647, en la parroquia de San Pedro. Su instalación en Córdoba podría obedecer a la elevada competencia que existía en Sevilla con artistas de la talla de Zurbarán, Herrera el Viejo o el joven Murillo. Los encargos pronto empezaron a aparecer y Valdés Leal dispuso de casa propia con taller en la calle de la Feria. En estos primeros trabajos ya manifiesta un estilo absolutamente barroco, marcadamente naturalista y con tendencia al tenebrismo, empleando un dibujo contundente, un colorido potente y poco matizado y unos volúmenes monumentales. La epidemia de peste que sufre Córdoba en 1649 motivará la marcha de Valdés Leal y su familia a un lugar más seguro, estando documentado al año siguiente en Sevilla, donde arrienda una casa en la calle Boticas. Su primer encargo en la capital andaluza está documentado en 1652 y se trata de un ciclo de pinturas para el convento de Santa Clara en Carmona entre las que destaca la Retirada de los sarracenos. En 1654 de nuevo regresa a Córdoba, bautizando a su primera hija, Luisa Rafaela. Posiblemente al año siguiente realizaría un breve viaje a Madrid, contratando en 1655 la ejecución del retablo de la iglesia del convento de los Carmelitas Calzados de Córdoba. El traslado de Zurbarán y Herrera el Viejo a Madrid durante esta década de 1650 abriría mayores oportunidades en Sevilla, donde Murillo quedaba como primer pintor. Esta sería la razón por la que Valdés Leal se instaló definitivamente en la capital sevillana en 1656, haciéndose con una no despreciable clientela, aunque contentándose siempre con trabajos de carácter secundario y a inferiores precios que Murillo. Su segunda hija -Eugenia María- nace en 1657 y al año siguiente Valdés Leal se dirige al cabildo municipal sevillano para solicitar que se le eximiese de la realización del obligado examen como maestro pintor, aludiendo a su precaria economía, situación que le acompañará a lo largo de su vida. El cabildo le concedió una licencia temporal que le permitió desempeñar su oficio sin ningún impedimento, alcanzando en 1659 el cargo de examinador municipal del gremio de pintores sevillanos. Al año siguiente fundó -junto a Herrera el Mozo y Murillo- la Academia de Pintura, ocupándose en primera instancia de recaudar las cuotas de los académicos para sufragar los gastos de la institución. Cuando Murillo abandonó la dirección de la Academia será Valdés Leal el encargado de dirigirla. En 1661 nacerá su tercer hijo, Lucas, futuro heredero de su taller aunque no de su talento artístico.

Entre 1664 y 1667 nacerán dos hijas más -María de la Concepción y Antonia Alfonsa-. Precisamente en 1667 ingresará en la Hermandad de la Santa Caridad de Sevilla, para cuya iglesia del Hospital realizaría entre 1671-72 sus obras más famosas: los Jeroglíficos de las Postrimerías, formando parte del programa iconográfico diseñado por don Miguel de Mañara, artífice de estos magníficos trabajos.

En 1682, a la muerte de Murillo, Valdés Leal quedaba como el más importante pintor en Sevilla, a pesar de sufrir este mismo año un ataque de apoplejía que mermó sus condiciones físicas. Esta última década la dedicará a la realización de importantes ciclos decorativos en diferentes edificios religiosos sevillanos como el Hospital de la Caridad, la iglesia del Monasterio de San Clemente o la iglesia del Hospital de los Venerables, decoración esta última que compartió con su hijo Lucas ya que su salud se iba resintiendo paulatinamente. El 9 de octubre de 1690 Valdés Leal redacta su testamento, falleciendo a los pocos días para ser enterrado el 15 de octubre de 1590 en la iglesia de San Andrés de Sevilla.

 

ARMAS

En campo de plata, tres rocas, sobre ondas de agua de azur y plata, con una mata de ortigas de sinople en cada una de ellas; mantelado en jefe de azur, con un león rampante de oro.

En campo de plata, un roble de sinople, acompañado a la diestra del tronco de una venera al natural.

 

Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en

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Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA  La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.

También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes.  La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.

 BIBLIOGRAFÍA

 


 

 

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