P O R R A S

PORRAS - PORRES

Es indudable que Porras y Porres son uno mismo apellido. La variante de la vocal con que terminan no implica diferencia de origen ni de linaje. Obedece, sin duda, a que en la antigüedad era llamada Porras y de Porres, indistintamente, la casa fuerte, primitivo solar de esta antigua y noble familia, así como el lugar en que radicaba y la Merindad a que ese lugar pertenecía. Apoyan esta afirmación las siguientes razones: La torre fuerte, primitivo solar de este linaje, estaba sita en el lugar denominado Ciudad de Val de Porras (al que dio nombre) perteneciente a la Merindad de Val de Porras, del partido judicial de Villarcayo y provincia de Burgos.

Y es de notar que tanto el nombre del lugar, como la Merindad, también se escribieron y se escriben Valdeporras, sin ninguna separación. A esto añadiremos que mientras en algunos diccionarios geográficos aparecen aquel y aquella con la denominación de Ciudad de Valdeporras y Merindad de Valdeporras, en otros se les llama Ciudad de Valdeporres y Merindad de Valdeporres, lo que prueba que, a pesar de la variante de la vocal con la que terminan, se trata del mismo pueblo y de la misma Merindad, y también de la misma torre fuerte, solar de este linaje, aunque por muchos historiadores y genealogistas sea llamada torre de Porras y por otros torre de Porres. En esto no cabe ninguna duda.

Los descendientes de la casa al principio mencionada, fundaron casas solares en Zamora, Ciudad Rodrigo, Medina de Pomar y Peñafiel y particularmente en Segovia donde desde el siglo XV la casa de Porras ha figurado siempre como una de las nobles y principales de la ciudad.

Otros tratadistas aseveran que este apellido procede de Francia, de donde acudieron varios caballeros Porres para luchar contra los moros. Con el tiempo, se sustituyó la "e" por la "a". Se asentó en las montañas de Burgos, en el valle que tomó el nombre de Val de Porras, muy próximo a la villa de Espinosa de los Monteros. Pasó a Zamora, Ciudad Rodrigo, Medina de Pomar, Peñafiel y Segovia.

Los de Espinosa de los Monteros y Aloños (Burgos), probaron su nobleza en la Orden de Calatrava, en 1710 y 1747. Los Ruiz de Porras, de Ceniceros, Sedano (Burgos) y Burgos, probaron su nobleza en la Orden de Calatrava, en 1746. Los Porras de Espinosa de los Monteros y Aloños (Burgos), probaron su nobleza en la Orden de Santiago, en 1689, en la de Calatrava, en 1710 y 1747 y en la Compañía de Guardias Marinas. En 1788 y eran señores de Puente-Dey y de la Torre y Casa Fuerte de Porras.

Los Porras y Porres tomaron por armas las mismas, que según la leyenda referida, concedió el Rey Clodoveo a su sobrino Ermerigo en premio, primeramente, de la hazaña que realizó matando con una porra en individual desafío al Rey moro que le había retado y al lebrel que llevaba, y después en memoria del sobrenatural suceso que se produjo al convertirse al cristianismo los dos legendarios guerreros.

Así vemos que, a partir de los tiempos en que la antigüedad del linaje y su primitivo solar en España aparecen con mayor veracidad histórica, ostentaron sus casas y ramas los escudos que describimos.

 

ARMAS

En campo de azur (no de plata como algunos heraldistas escriben) cinco porras de guerra, de oro, puestas en sotuer.

En campo de oro, un lebrel de su color natural con collar de sable, del que pende una cadena a cuyo extremo hay atada por el mango una porra de guerra con clavos de acero.

Y de plata, con cinco flores de lis de azur, puesta en sotuer. De estos tres blasones anteriormente descritos y expuestos anteriormente fueron cayendo en desuso los dos primeros. En cambio se generalizó éste último entre las casa y ramas de Porras y Porres a medida que avanzaron los tiempos. Fueron también acrecentados y modificados de la siguientes formas que veremos a continuación.

El caballero Juan de Porras (mencionado por Mossén Jaime Febrer), que desde Huesca pasó a servir al Rey D. Jaime I de Aragón en la conquista de Valencia, traía: En campo de plata, cinco flores de lis mitad de azur y mitad de oro puestas en sotuer. Bordura de plata, con tres porras de guerra, de sinople, y dos torre de piedra; puestas las porras, una en el centro del jefe, y las otras en los cantones de la punta, y la torres en el centro de cada flanco.

Otros usaron esas mismas anteriores, pero pintando las flores de lis solamente de azur, suprimiendo las dos torres de la bordura y aumentando a cinco y a seis las porras de guerra, de sinople.

Otros: En campo de plata, cinco flores de lis de azur puestas en cruz. Bordura cosida de plata, con ocho rosas de gules.

Otros: En campo de gules, dos castillos o torres de plata, y más abajo, entre esas piezas, un perro de plata, puesto en salto.

Otros portaron escudo cortado: 1º., de azur, con un brazo armado, de oro, moviente del flanco siniestro, empuñando una porra quebrada, de plata, y 2º., de plata, con cinco flores de lis de azur puestas en sotuer. Bordura general de veros de azur y oro.

Otros: En campo de sinople, un cordero de plata, con una bandera en su diestra.

Las armas que el Emperador Carlos V concedió al conquistador de Perú, Juan de Porras, fueron éstas: Cuartelado: 1º., de oro, con un águila de sable; 2º., de azur, con un castillo de plata; 3º., también de azur, con un cántaro de oro, y 4º., de sinople, con un cordero de plata. Bordura general de gules, con cuatro cabezas de leones de oro, alternando con cuatro borlas del mismo metal en recuerdo de las que el cacique indio Atabalipa llevaba por corona en la batalla en que cayó prisionero de los españoles y tomó parte el mencionado Juan de Porras.

Las que la reina Dña. Juana y su hijo Carlos V autorizaron a llevar al Capitán Diego de Porras que se halló en la conquista de Nueva España, son las siguientes: Terciado en palo: 1º., de oro, con un águila de sable; 2º., de azur, con un castillo de oro, sobre ondas de agua de plata y azur, y 3º., de sinople, con un león rampante de oro. Bordura general de gules, con ocho veneras de oro.

Algunos "Porres" ostentaron: En campo de azur, cinco castillos de oro, mazonados de sable y puestos en sotuer. Bordura de gules, con ocho aspas de oro.

Otros Porres: En campo de azur, dos torres de oro, puestas en faja y surmontadas de una pera de sinople cada una de ellas.

En oro, un perro con una porra atada al cuello, todo al natural.

Repetimos, finalmente, que las armas más generalizadas entre familias apellidadas Porras y Porres son las hemos descrito y expuesto en cuarto lugar, o sea: En campo de plata (no de oro como afirman algunos heraldistas) cinco flores de lis de azur, puestas en sotuer. Y aunque en algunas descripciones de ese blasón se dice que las flores de lis van listadas o esmaltadas de oro o con veros de azur y oro, entendemos que son más puras sin tales añadidos.

 

Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en

e-mail: albakits@albakits.com

Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA  La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.

También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes.  La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.

 BIBLIOGRAFÍA

 


 

 

VOLVER