
T O R R E S
Los opuestos orígenes que se le atribuyen; los distintos progenitores que se le suponen; la diversidad y abundancia de las casas solares que tuvo en gran parte de las regiones españolas, y la falta de testimonios fehacientes, en la mayoría de los casos, que descubran las relaciones de sangre, procedencia o parentesco que las enlazan o fijen las diferencias que las separan, hacen repetidamente estériles los esfuerzos del investigador. Los escritores que se aventuran a suponer que todas las familias Torres proceden de un mismo solar y tronco, no s6lo discrepan abiertamente al exponer, muy de pasada. los dudosos datos en que fundan esa pretendida comunidad de origen, sino que los remontan a lejanos tiempos, en los cuales las densas oscuridades de lo pretérito hacen inútil toda comprobación.
Hemos, pues, de concretamos en este estudio, a agrupar por regiones las noticias que tenemos de algunas familias apellidadas Torres, cuidando de marcar, en lo que esté a nuestro alcance, sus nexos o diferencias.
EN NAVARRA
Hay familias del apellido Torres que se consideran originarias de la Casa Real de Navarra. Una de ellas tiene por su progenitor a Sancho Fortún o Fortunio de Torres, Ricohombre y, Señor de la villa de Pancorbo (Burgos), de quien, se afirma que era nieto del Monarca navarro Fortún II. Otra se cree descendiente del Infante don Fernando, también de Navarra, luego Rey de Castilla llamado Femando I “el Grande” y de mujer doña Sancha, cuyo enlace matrimonial unió los reinos León, Galicia y Castilla. Leemos, además, que esas procedencias constan en sendos privilegios reales de gran antigüedad, en torno de los cuales estimamos conveniente exponer algunas aclaraciones: Don Fernando I era hijo segundo del Rey de Navarra Sancho “el Mayor” y de su mujer doña Munia. doña Nuña, doña Elvira o doña Mayo, así nombrada en diversas historias, hija, a su vez. de Sancho, Conde de Castilla. Y la citada doña Sancha hermana del Rey de León Bernudo III.
Dicen los informes que tenemos a la vista que la Real Carta del primero de tales privilegios fue otorgada por don García Sánchez, Rey de Navarra, al mencionado Sancho Fortún de Torres, como nieto del Rey Fortún II, el 4 de Diciembre del 927, escrita en pergamino y en latín y confirmada por el también Monarca navarro Sancho III “Garcés”, hijo del anterior don García.
La Real carta relativa al segundo privilegio fue otorgada hacia el año 1076 por el Rey de Castilla Alfonso I (hijo de Fernando I “ el Grande») y su primera mujer doña Inés, a favor de Fortún Sánchez de Torres y de Lope Sánchéz de Torres, sus primos, en premio de lo lealmente que habían servido a los abuelos de aquel Monarca, dando, a Fortún, la villa de Peña con su fortaleza y vasallaje, y a Lope, los lugares de Campo y Campillo, y confirmando a los dos en sus prerrogativas, derechos y rentas como hidalgos que eran de los mejores de Castilla. Así consta en una copia sacada del original de dicho privilegio que existe en la Real Chancillería de Valladolid. No hemos dispuesto de tiempo, ni tenido oportunidad para confirmar la existencia de ese tan antiguo documento en aquel Archivo; pero allí se guardará, puesto que lo aseguran los informes que nos han sido facilitados sobre su copia, de la que claramente se deduce la mucha antigüedad de la estirpe de determinados Torres en Navarra, originarios de su Real Casa, siendo de lamentar que la genealogía continuada de los descendientes de los mencionados Fortún Sánchez de Torres y Lope Sánchez de Torres, primos del Rey Alfonso I de Castilla, según lo declara el mismo Rey en su Real carta (y en su consecuencia sobrinos de Fernando I de Castilla) no aparezca, siquiera fuese en sus primeras generaciones, en las fuentes informativas que han sido objeto de nuestra consulta.
Otras referencias relativas a los Torres en su calidad de descendientes del repetido Infante navarro y después Rey de Castilla, Fernando I “el Grande”, nos inducen a nuevas aclaraciones para disipar la evidente confusión que las informa.
Según esas referencias, notoriamente equivocadas, de un muy antiguo solar de Torres radicado en la ciudad de Soria, pasaron dos hermanos a residir en la ciudad de Arévalo (Ávila) y en la villa de Cuéllar (Segovia). El que se estableció en Arévalo, llamado Grau de Torres, casó allí, por el año 1050, con una Sra. muy principal en la que tuvo un hijo que también se llamo Grau, el cual fue doncel del Infante de Navarra don Fernando, luego Fernando I de Castilla, que le confirmó un privilegio de sus antepasados reconociéndole como de linaje Real y a quien sirvió en el cerco de la ciudad de Antequera (Málaga), siendo el primero que se lanzó a la escalada y entró en la ciudad, noticia que establece la confusión a que antes hemos aludido. Pues sabido es que la toma de Antequera no la realizó el ejercito del Rey de Castilla, Fernando I “el Grande”; la llevó a cabo, cerca de cuatro siglos más tarde del fallecimiento de, dicho Monarca, el infante don Fernando de Antequera (precisamente llamado así como conquistador de aquella ciudad), ) Fernando I, Rey de Aragón.
Con claridad se ve que por estar confundidos ambos Reyes en las referencias que veníamos recogiendo (no obstante los siglos que separan su existencia y reinados) se cayó en el error de atribuir al segundo Grau de Torre, descendiente del solar de su apellido en la ciudad de Soria y casado y establecido en Arevalo, una ascendencia Real navarra que no se confirma, y una sucesión que en realidad corresponde ser tenida como originaría del viejo solar del apellido Torres en Soria, motivo que nos lleva a omitirla ahora para trasladada a las líneas que después dedicaremos al solar de la ciudad de Soria, como corresponde al mejor orden de esta información y con arreglo a los tiempos en que se desenvolvió.
De otras casas navarras de este apellido hay noticias plenamente comprobadas. Una radicó en el Valle del Baztán; otra en la villa de Allo, del partido judicial de Estella, y otra en la de Dicastillo, del mismo partido. Las tres eran solares nobles, con asiento en Cortes. Sus descendientes obtuvieron confirmación de su nobleza dada por los Tribunales Reales de Corte y Consejo de Navarra en los años 1677, 1686, 1752, 1767 Y 1793.
EN SORIA
Sobre el origen del antiguo solar de Torres, radicado en la ciudad de Soria, hay también dos versiones.
Una lo presenta como originario de Casa Real de Navarra y en análoga forma que la referida en anteriores líneas.
Otra asegura que procedía de Francia y que fue su fundador y progenitor el Condestable francés Beltrán de Claquin, noticia que amplia Rades de Andrada en su «Cronica de las tres órdenes de Caballería Santiago, Calatrava y Alcántara y reproduce Argote de Molina en su "Nobleza de Andalucía”.Según estos historiadores, y otros que les siguen, el citado Beltrán de Claquin, Condestable francés y Señor de Torres, en Torayno (Francia), pasó a Castilla, y más concretamente a Soria, donde en una dueña de aquella ciudad, que algunos califican de Sra. noble, tuvo dos hijos: Uno, llamado Beltrán de Torres, apellido que tomó del nombre del señorío que su padre tenía en Francia, fue Comendador de Mudela en la Orden de Calatrava. El otro fue heredado en la ciudad de Soria, donde fundo casa y mayorazgo, siendo descendiente suyo don García de Torres, Obispo de Burgos, que yace sepultado en la capilla de don Alonso de Cartagena de su catedral.
Ya recogidas ambas procedencias, recordamos que en el último párrafo de los dedicados anteriormente a los Torres de Navarra hicimos escueta mención de este solar de Soria para intentar poner en claro una evidente confusión que afecta al origen, los tiempos en que vivieron y la descendencia que dejaron dos hermanos nacidos en aquel solar y fundadores de las ramas de su linaje en la ciudad de Arévalo (Ávila) y en la villa de Cuéllar (Segovia). Repase el lector ese párrafo porque tiene, como prometimos, su continuación en los que siguen encaminados a acoplar los informes reproducidos en aquél a una mayor justeza con la realidad historica y al cómputo de los tiempos, conforme aparece en la siguiente genealogía.
I. El llamado Grau de Torres, como su padre, fue Doncel del Infante de Castilla, don Femando el de Antequera. a quien sirvio con denodado valor en el cerco que dicho Infante (y no el Rey castellano don Fernando I “el Grande”) puso a la ciudad de Antequera (Málaga), que estaba en poder de los moros, siendo el primero que se lanzo a la escalada y entró en la ciudad. Casó en Arévalo con una Sra. de noble linaje, en la que tuvo estos hijos:
1º Juan Gutiérrez de Torres, que sigue.
2º Carlos Díaz de Torres, que sirvió a los Infantes de Aragón; y
3º Diego de Torres, de quien volveremos a tratar en las páginas que, terminada esta genealogía, dedicamos a las familias de Torres del Reino de Valencia por haber sido el progenitor de una de ellas muy noble y principal.
II. Juan Gutiérrez de Torres se distinguió, como su padre en la toma de Antequera, mereciendo que el Infante don Fernando le armara Caballero de Santiago personalmente y le nombrara su Maestre de Sala y Alguacil Mayor de Arévalo. Le confirmó también un privilegio de sus antepasados, una de cuyas cláusulas decía: “Que por cuanto son del Linaje del Rey, pueden poner sobre sus armas una corona”, preeminencia destacada siempre en los escudos de sus casas, reposteros y sepulturas. Le sucedió su hijo
II. Juan de Torres, segundo del nombre, padre de
IV. Cristóbal de Torres, que fue Corregidor de Cuéllar y casó con doña Vienda Núñez Vela, dama noble y rica, naciendo de este enlace ocho hijos. El primogénito fue
V. Cristóbal de Torres Núñez, que se unió en matrimonio con una Sra. muy principal del apellido Herrera y de casa solariega antigua y noble. Tuvieron este hijo
VI. Antonio de Torres y Herrera, Caballero de la Orden San Juan de Malta, en quien se cortan los datos que tenemos de esta rama.
EN EL REINO DE VALENCIA
Una de las más distinguidas familias del apellido Torres en el reino de Valencia, con asiento en la provincia de Alicante y en la actualidad en la ciudad de Valencia, procede por línea directa de varón de
I. Diego de Torres, caballero gentilhombre (hijo tercero Grau de Torres, citado en el párrafo I de la anterior genealogía de los descendientes del solar de Soria), que pasó al reino de Valencia con los Infantes de Aragón y casó en la ciudad de Valencia con una Sra. noble, quedando allí establecido.
Falleció este don Diego en la misma ciudad y fue enterrado en grada del presbiterio del convento de San Francisco. Tuvo estos hijos: Miguel de Torres, que sigue; y Juan de Torres, que estuvo al servicio del Duque Real y fue Gobernador de todos sus Estados. Su hijo, Diego de Torres, residió en Gandia (Valencia), en la casa de dicho Duque.
II. Miguel de Torres también estuvo al servicio del Duque Real y fue su Mayordomo Mayor. Procreó a Diego de Torres, que sigue; y Juan de Torres, Alcaide del castillo de Guadalest (Alicante) .
III. Diego de Torres, segundo del nombre en esta sucesión, fue Gobernador de la villa de Murla (Alicante) y en ella casó con una Sra. del apellido Giner, naciendo de este enlace
IV. Diego de Torres Giner, tercero del nombre y Gobernador de Murla, donde casó. Le sucedió su hijo
V. Vicente de Torres, que también fue Gobernador de Murla. asó y dejó estos hijos: Vicente de Torres. segundo del nombre, que sigue, y Gaspar de Torres, que casó y se estableció en la villa de Javea (Alicante).
VI. Vicente de Torres, segundo del nombre, fue padre de Luis de Torres. que sigue, y Juan de Torres, fallecido soltero.
VII. Luis de Torres casó con una Sra. del apellido Sancho, y dejó este hijo
VIII. Guillermo Ramón de Torres Sancho, Gobernador de Murla. Se unió en matrimonio con doña Beatriz Ana Llacer, de familia de Alcoy (Alicante), y de este enlace nació
IX. Luis Juan de Torres Llacer, Gobernador de Murla en 1600. Asistió a la guerra a que dio motivo la expulsión y sublevación de los moriscos en Laguart. Casó en la villa de Benisa (Alicante) con doña Beatriz Juana Vives, de muy antiguo linaje de la conquista del reino de Valencia, y procrearon a Antonio Pablo de Torres Vives, que sigue; y Juan Antonio de Torres Vives, marido de doña María Ibars de Pobil, y ambos padres de: Luis, Clérigo; Juan Antonio, Doctor en Leyes; Vicente, casado en Jávea con doña Dionisia Cruañes, y Francisco de Torres Ibars de Pobil, soltero.
X. Antonio Pablo de Torres y Vives casó en la villa de Calpe (Alicante) con doña Ventura Abargues, y tuvieron estos hijos: Luis de Torres Abargues, que sigue. Pedro, que murió en la guerra.Pablo, Clérigo. Gaspar, religioso franciscano, y José, que casó en la villa de Oliva (Valencia) con doña María Salalles.
XI. Luis de Torres Abargues, contrajo matrimonio con doña Catalina Felíu Gavilá, y de esta unión nació
XII. Luis de Torres Felíu, casado en Benisa, el 24 de Octubre de 1677, con doña Ana María Clara Ibars de Pobil y Torres. Su hijo
XIII. Antonio Vicente de Torres Ibars de Pobil, nació en Benisa el 17 de Enero de 1698 y casó allí con doña Pascuala Felíu Gregori . Fueron padres de
XIV. Francisco Pascual de Torres Felíu. nacido en Benisa el 10 de Diciembre de 1738 y casado en la misma villa con doña Ana María Ibars de Pobil Tuvieron estos hijos: Antonio Francisco de Torres Ibars de Pobil, que sigue. María Ana, casada en Benisa, el 16 de Julio de 1762, con el Doctor José Felíu y Felíu, padres de Juan Bautista Felíu y Torres, casado en la villa de Pego (Alicante) el 2 de Octubre de 1791, con doña María de las Nieves Sala Sanchiz, y Pedro, casado con doña Josefa Gómez, padres de: Maria Luisa de Torres Gómez; Josefa, mujer de Francisco Andrés, con descendencia, y Consuelo, casada con Luis Marco, también con descendencia.
XV. Antonio Francisco de Torres Ibars de Pobil nació en Benisa el 8 de Noviembre de 1770 y casó allí con doña Clara Joaquina Ibars de Pobil Trilles, nacida el 5 de Noviembre de 1781, con estos hijos: José Atanasio de Torres Ibars de Pobil, que sigue; y Ana María de Torres Ibars de Povil, nacida en Benisa 27 de Marzo de 182I y fallecida soltera el 4 de Marzo 1895.
XVI. José Atanasio de Torres Ibars de Pobil, nació en Benisa el 11 de Febrero de 1815. Casó en Guadalest el 29 de Febrero de 1848 con doña María de los Dolores Orduña y Felíu, nacida en Guadalest el 20de Marzo de 1819. Fueron padres de: Antonio Ramón de Torres y de Orduña, que sigue. María Ana de Torres y de Orduña, nacida en Benisa el 11 de Septiembre de 1851. Casó en Benisa, el 26 de Enero de 1883, con Joaquín Piera y de Torres. Falleció en Benisa el 17 de Junio de 1918. Sus hijos: Antonia, Juan Bautista, María de las Dolores y María, fallecieron sin sucesión. Clara de Torres y de Orduña, nacida en Benisa el 13 de Febrero de 1850. Casó en Benisa. con Joaquín Abargues Domenech el 19 de Diciembre de 1875. y falleció en Benisa el 1 de Abril de 1922. Fueron sus hijas: María de la Concepción, Josefa y Joaquín. Las dos primeras casaron, dejando descendencia, y Carlos María de Torres y de Orduña, nacida en Benisa el I2 de Abril de 1853. Abogado y Caballero de la Real Maestranza de Caballería de Valencia. Fallecido soltero en Valencia el 19 de Mayo de 1934.
XVII. Antonio Ramón de Torres y de Orduña, nació en Benisa el 9 de Noviembre de 1848. Fue Abogado, Diputado a Cortes, Senador. Casó en Valencia, el 28 de Mayo de 1879, con doña María Teresa Sala Felíu y falleció en Benisa en su heredad "El Olivar” el 29 de Agosta de 1915. Sus hijas son: María de los Dolores de Torres y Sala, Dama de la Real Maestranza de Caballería de Valencia, casada con Manuel Manglana Palencia, Barón de Vallvert, con sucesión. José Juan Ángel de Torres y Sala, Abogado, Diputado a Cortes y Senador, fallecido en Valencia el 3 de Julio de 1924. Había casado con doña María Lliveros Raval. Con sucesión, y Juan Bautista Pedro de Torres y Sala, Abogada, Caballero de la Real Maestranza de Caballería de Valencia, de la Real Hermandad del Santo Cáliz y del Real Cuerpo de la Nobleza Valenciana y Catalana, Diputado a Cortes, Vicepresidente de la Diputación de Alicante, Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Valencia, etc., casado con doña María del Dulce Nombre Morand Carbonell. Sin sucesión.
EN CASTELÓN DE LA PLANA Y VALENCIA
Otra muy antigua familia Torres de las radicadas en el Reino de Valencia tuvo su origen en un lugar llamado Torres, cercano a la villa de Olacán del Rey, en el partido judicial de Morella y provincia de Castellón de la Plana. Sus antepasados fueron Señores de dicho pueblo y a esto se debió que tomaran nombre por apellido.
Estuvo avecindada esta familia en la ciudad de Segorbe, de la misma provincia, hasta que el Rey don Alfonso V de Aragón hizo merced de ella a su hermano el Infante don Enrique. Entonces, con el cabeza de la casa o pariente mayor, pasó a vivir en la ciudad de Valencia, siendo muchos los varones de esta familia que se distinguieron y aventajaron en el servicio de sus reyes y de la ciudad de Valencia.
Entre ellos figura con notorio relieve Martín de Torres, que ya en el año 1358 fue uno de los nombrados para la defensa de Valencia cuando el Rey de Castilla, don Pedro I “el Cruel”, andaba en guerra con el rey aragonés don Pedro IV “el Ceremonioso”, y no hubo en su tiempo jornada importante en la que no tuviera destacada intervención. En 1376 era Jurado de Valencia por la clase de ciudadanos.
Micer Berenguer Martín de Torres fue legista famoso y Consejero del Rey don Martín I de Aragón.
Otro Berenguer Martín de Torres fue Tesorero de doña María de Castilla, mujer del también Monarca aragonés don Alfonso V, y Procurador General del antiguo patrimonio. Escribe Gaspar Escolano que este segundo Berenguer llegó a ser tan rico, que hasta en sus tiempos quedaba la costumbre de exclamar, para encarecer una grande hacienda: “Tenga yo la renta de Berenguer Martín” Casó en Valencia con doña Ursula Aguilar y tuvo por nieta a doña Isabel Juan, mujer de Jaime de Aguilar, a quien llevó muy pingüe dote con la obligación de para siempre el heredero de la casa se nombrase Berenguer Martín Torres de Aguilar, y así se cumplió. Los Aguilar eran Señores de la villa valenciana de Alacuás, del partido judicial le Torrente.
Parece ser que en Valencia radicaron otros Torres distintos de los que anteceden, porque su origen era catalán, y a esta creencia contribuye Mosén Jaime Febrer con los informes que a continuación recogemos. Dicho cronista menciona a Benito de Torres, noble de Cataluña que pasó a la conquista de aquel reino con treinta soldados que mantenía a su costa y realizó grandes proezas. Después de haber talado los términos de AIcalá, Forcal y las Cuevas, rindió dichos lugares. Luego intervino en la acción de escalar los muros de la ciudad, no sin mucho trabajo, y el Rey Jaime I premió su sobresaliente comportamiento dándole ricas posesiones en el término del lugar de Ador y partido judicial de Gandía, en los que se estableció. No dice Febrer si dejó allí sucesores; pero según apuntan otros tratadistas, tuvo descendencia valenciana.
EN ARAGÓN
Tienen los Torres aragoneses mucha antigüedad, tanta, que se remonta a los primeros años de la segunda mitad del siglo XI en el reinado del Monarca de Aragón Sancho Ramírez, según el testimonio de varios historiadores.
Jerónimo Zurita, refiriendo la toma del castillo de la hoy villa de Bolea (Huesca), dice que en el asalto de aquella fortaleza y de la villa intervinieron los mejores caudillos del mencionado Rey distinguiéndose entre todos dos hermanos y caballeros muy principales llamados Torres.
El también historiador Gonzalo García de Santa María habla de los mismos hermanos con igual elogio, y añade que Sancho Ramírez, en premio a su eficaz ayuda, les cambió el apellido de Torres por el de Bolea, convirtiéndoles así en los progenitores de la ilustre casa aragonesa de los Bolea. Pero García Ciprés considera que este nuevo apellido de Bolea, que más bien se debiera denominar Torres de Bolea, lo confunden algunos historiadores con otro apellido Bolea que ya existía antes y al cual hace referencia un documento fechado en 1032, que se conservaba en el monasterio de San Juan de la Peña, otorgado por el rey Ramiro I de Aragón a favor de Sancho de Bolea Pueyo (que gobernaba el castillo de Bolea y hubo de rendirlo a los moros), prometiéndole que cuando se reconquistara la villa y su fortaleza le daría una casa con su correspondiente heredamiento y entera libertad y franqueza en todo el reino, lo que equivalía a declararle infanzón. Sigue diciendo el mismo historiador y genealogista que también en el libro gótico de!". monasterio de San Juan de la Peña había otro documento, fechado en 1043, otorgado por los hermanos Ferriol y Nuemio de Bolea, en el que se consigna que los moros habían matado a su hermana Abinima de Bolea, con lo que salta a la vista que eran dos familias distintas; una la de esos Bolea con el don Sancho, su familiar que rindió a los moros el castillo y la villa, donde vivían, y otra la de los hermanos Torres que se distinguieron valerosamente en la reconquista de la fortaleza y del pueblo. Esos hermanos se llamaban Iñigo y Martín, y al sustituir el apellido Torres con el de Bolea fueron tronco de la noble familia que enlazó después con los Abarca, dando origen a los Abarca de Bolea que andando los tiempos fueron Condes de las Almunias, Marqueses de Torres de Montes y Barones de Clamosá. Siétamo y Rodellar.
Otra familia aragonesa apellidada Torres y que no aparece en ningún aspecto relacionada con los Torres a que anteriormente nos hemos referido, tuvo su más antigua casa solar en la villa de Albelda, del partido judicial de Tamarite (Huesca). Era casa de las llamadas francas porque el diezmo lo pagaban al rector o párroco del pueblo y no estaban sujetas al Teniente de Bayle de Albelda, sino al Bayle de Tamarite, privilegio exclusivo de las casas de los descendientes de los pobladores de Albelda después de haber sido arrojados de ella los moros. De lo que se deduce que uno de los primitivos antepasados iba en el ejército cristiano reconquistador de Albelda, y que allí quedó heredado y establecido como uno de sus nuevos pobladores.
En el año 1540 poseía esta familia un beneficio y enterramiento propio y exclusivo en la capilla de la Asunción de Nuestra Sra. de la parroquial antigua, pero al quedar esta iglesia casi derruida, le fue concedido derecho de sepultura en la capilla de Santa Lucía de la nueva parroquia.
En el lugar de Lamata o La Mata, del Ayuntamiento de Abizanda y partido judicial de Boltaña (Huesca). hubo desde tiempo inmemorial otro solar de Torres que siempre fue tenido como infanzón, gozando de los privilegios y exenciones que disfrutaban en Aragón los infanzones. Así consta en una probaza que rindió ante la Real Audiencia de Zaragoza. en 1585.
Miguel Torres, natural y vecino de Lamata. Ramas de este pasaron a residir en los lugares de Ballestar. distante media legua de Lamata; Ibieca, Aguas y Junzano, pertenecientes los tres al partido judicial de Huesca, y en la villa La Puebla de Fantova, del partido de Benabarre, en la misma provincia.
La rama establecida en el lugar de Ibieca levantó un hermoso casal con dos portales, ostentando en su fachada el escudo de armas que más adelante describiremos. Este casal aún existía en 1920. Sus moradores habían probado de nuevo su infanzonía en 1778.
EN CATALUÑA y MALLORCA
También en estas regiones aparece el apellido Torres con mucha antigüedad.
De uno de sus más notorios caballeros, que ya vivía en el primer tercio del siglo XIII, nos da noticia Mosén Jaime Febrer. Se refiere a Berenguer de Torres, noble catalán de quien afirma que era señor propietario del lugar de Torres, cuyo nombre tomó por apellido. No dice a qué provincia catalana pertenecía dicho pueblo. Sólo dos así denominados mencionan los diccionarios geográficos que hemos consultado: Uno es el lugar de Torres, del Ayuntamiento de Alas y partido judicial de La Seo de Urgel (Lérida), y el otro la hoy villa de Torres de Segre, en la misma provincia. Hemos, pues, de conformamos con suponer que uno de los dos sea el que tuvo en señorío el noble catalán Berenguer Torres y dio origen a que así se apellidara.
Según testimonio del mismo antiguo cronista, dicho caballero moró en Barcelona y de esta capital pasó a la conquista de Valencia. Y añade: «Mereció favores distinguidos del Rey don Jaime I en atención a lo bien que se portó en ella, operando como sabio capitán. En Valencia y Játiva peleó a la vista del Rey, quien le hizo de su Consejo de Guerra, y, según he oído (Febrer lo conoció), por él se rindió el rebelde moro AbenHacer. No consigna Febrer si este Berenguer quedó heredado en Valencia y dejó allí sucesores. Garma y Durán hace mención de una casa solar de Torres radicada en Barcelona y esta noticia induce a pensar si de ella procedía el repetido Berenguer de Torres, puesto que salió de dicha ciudad, según Mosén Jaime Febrer, para asistir a la conquista de Valencia.
Otros datos contenidos en un expediente de pruebas de nobleza de la Orden de San Juan de Jerusalén en el Gran Priorato de Cataluña, corroboran que estos Torres catalanes tuvieron su primitivo asiento en la provincia de Lérida, por la que se extendieron. Descubren tales datos que moraron en la ciudad de Cervera (Lérida) y en el lugar de Puellas, del Ayuntamiento de Doncel y partido judicial de Balaguer, en la misma provincia, y que tenían sepulturas propias en sus iglesias parroquiales.
Fueron también Señores del lugar de Puellas. Y en el aludido expediente consta la siguiente breve genealogía:
I. José de Torres y Oluja, que vivía en principios de la segunda mitad del siglo XVI y era Señor del lugar de Puellas, casó con una Sra. llamada doña Teresa, y procrearon a
II. Francisca María de Torres, mujer de Bruno de Valls, Príor de Castellnou y de Sisquella, padres de
III. Francisco de Valls y Torres, marido de doña María Josefa Jalpí, en quien tuvo, entre otros hijos, a
IV. José de Valls Jalpí y Torres, bautizado en Cervera el de Marzo de 1755 y Caballero de la Orden de San Juan 1768.
En la misma Orden ya habían ingresado siglos antes, y en los años que se indican, los siguientes: Pedro Torres, Comisario de Lérida, en 1212; García Torres, Comisario de Villafranca, en 1418; Juan Torres, Comisario de Oria, en 1421, y Francisco Torres, Comisario de Bajoles, en 1451.
Los de la casa de Barcelona enlazaron con los Fivaller Bru y Rubí.
La familia Torres, de Mallorca, originaria de Cataluña, parece que ya existía en aquella isla en el mismo siglo de su conquista, aunque no se la nombra en el libro del repartimiento, pues en el año 1285 juró obediencia y vasallaje al Rey don Alonso III de Aragón, Pedro Torres.
De esta familia varios religiosos que se distinguieron por sus virtudes y saber.
EN MURCIA
Los Torres de Murcia fueron pobladores de aquella ciudad después de haber sido liberada de los moros, siendo heredados en el pago llamado de Alfandari. Así consta en su libro de población. Tienen, por lo tanto, notoria antigüedad, y en su calidad de hidalgos desempeñaron cargos públicos.
Muchos de ellos figuran en los libros anales del Archivo de la dicha población. En el año 1392 fue llamado al Concejo por colaciones, Diego de Torres. En 1395 era Regidor Juan de Torres; en 1397, Alfonso de Torres; en 1407 y 1410, Alonso de Torres, y en 1428, Juan Sánchez de Torres. En sucesivos años ejercieron el mismo cargo Juan Torres y su hijo del mismo nombre. Y Diego Torres fue Procurador en Cortes y Regidor de la ciudad de Zamora.
EN ANDALUCÍA
Nos encontramos, al comenzar estas líneas sobre los Torres radicados en Andalucía, con la sorpresa de que algunos autores les asignan como su progenitor a Sancho Fortún o Fortunio de Torres, “supuesto nieto” del Rey de Navarra Fortún II. Mantenemos lo de “supuesto nieto» de dicho Monarca por las razones expuestas en los comienzos de la información.
La insistencia de algunos tratadistas en hacer nieto de Fortún II de Navarra a Fortún o Fortunio de Torres, y a éste, progenitor de distintas casas y familias apellidadas Torres, obedece, sin duda, a que unos y otros se copian sin contrastar los datos dudosos, ni tener en cuenta las varias Historias que se oponen a semejante criterio, apuntando que no hay pruebas de que el repetido Monarca navarro casase, ni tuviera descendencia legitima ni ilegítima, deshaciendo así la posibilidad de que Fortún o Fortunio Torres fuese nieto suyo.
Huelga, pues, filiar a dicho caballero, del que tampoco se tienen noticias concretas, dando rotundamente por cierto que era descendiente de aquel Rey y de que fue el progenitor de varias casas de Torres en Andalucía (entre ellas la establecida en la ciudad de Jaén) y de otras radicadas en distintas regiones. Y si a esto agregamos que Rades de Andrade escribe en su “Crónica de las tres Ordenes de Caballería de Santiago, Calatrava y Alcántara” y lo reproduce Argote de Molina, que los Torres andaluces descienden de la casa solar del mismo apellido en la ciudad de Soria y que esta casa procede del Condestable francés Beltrán de Claquín (véase lo ya escrito referente a dicho solar), nos encontraremos con dos orígenes distintos en lo que respecta a los Torres de Andalucía y sin saber a qué atenernos.
Todavía quedan otras dos procedencias atribuidas a los Torres andaluces. Según una, tuvieron su origen y arranque en el Duque Fortunio, hijo del Rey Fortún II de Navarra (del que ya hemos dicho que es muy aventurado afirmar que tuviera hijos), y padre de Sancho Fortuniones de Torres, de quien vienen los Torres de Jaén. Según la otra versión proceden de Pero o Pedro López de Torres, uno de los treinta y tres caballeros que tomaron el Alcázar de Baeza (Jaén).
Con arreglo a la primera de esas dos nuevas versiones, del Sancho Fortuniones de Torres fue descendiente, andando los tiempos,
I. Diego de Torres, caballero de Santiago, casado con doña Elvira de Londoño, padres de
II. Juan de Torres Londoño, llamado “el Valeroso”, Alcaide de Ponferrada y General de Caballería, que en su mujer doña María de Alarcón, tuvo a Juan de Torres Alarcón, que sigue. Diego. Camarero de los Reyes Católicos, y Antonio, Embajador de Su Majestad.
III. Juan de Torres Alarcón fue caballero de Santiago y Capitán de la Guardia de los Reyes Católicos. Casó con doña Inés de Mendoza y procrearon a Fernando de Torres y Mendoza. que sigue. Diego, Caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén, y Rodrigo, Capitán de una hueste contra los moros.
IV. Fernando de Torres y Mendoza intervino en la conquista de Granada y se unió en matrimonio con doña María de Benavides, naciendo de esta unión
V. Francisco Gabriel de Torres y Benavides, que vivió en el Reinado de Carlos V, se halló en la batalla de Badajoz y lucho contra los Comuneros. Casó con doña Ana de Torres del Salto, y procrearon a Fernando de Torres y del Salto, que sigue, y Gabriel. Veinticuatro de Sevilla.
VI Fernando de Torres y del Salto sirvió su costa en Flandes y casó con doña Francisca de la Serna, en quien tuvo a
VII. Gabriel de Torres y de la Serna, que también siguió la carrera de las armas.
La segunda procedencia de las dos últimas apuntadas, no habla de Sancho Fortuniones de Torres como progenitor de los Torres andaluces y particularmente de los establecidos en la ciudad de Jaén, sino de Pero o Pedro López de Torres, que fue uno de los treinta y tres caballeros que tornaron el Alcázar de Baeza (Jaén). Corno descendiente suyo, ya pasados muchos años, y progenitor de los Torres de Jaén, en esta nueva versión figura.
I. Pedro Ruiz de Torres, primer Señor de Villardompardo (villa del partido judicial de Martos en aquella provincia), Adelantado de Cazorla y Alcaide de los Alcázares de Jaén y Ubeda. El Rey Enrique II, en premio de sus señalados servicios y por privilegio fechado en las Cortes de Toro el 27 de Septiembre de 1371, le hizo importantes mercedes. Casó con doña Isabel Méndez de Biedma (hija de Men Rodríguez de Benavidez. primer Señor de Santisteban del Puerto y progenitor de los Condes de este título y de los Marqueses de Santa Cruz, Frómesta y Javalquinto). Fueron padres de
II. Ferrán Ruiz de Torres, segundo Señor de Villardompardo, que murió combatiendo a los moros en 1410. En su mujer, doña Inés Solier (hija de los Señores de Villalpando, Gandull y Marchelina), tuvo estos hijos:Pedro de Torres y Solier, tercer Señor de Villardompardo, que también murió a manos de los moros. Car1os de Torres y Solier, que sigue y María de Torres y Solier, que casó con Fernando de Portugal, hijo del Rey lusitano don Dionis y primo hermano de la Reina doña Leonor de Aragón, mujer del Monarca don Fernando I, de aquel reino. Fueron doña María y su esposo don Fernando los progenitores de la ilustre rama apellidada Torres y Portugal, y padres de Dionis de Portugal, marido de doña Isabel Fajardo Manuel, hija de Francisco Manuel de León, Señor de Rengena y Notario mayor de León, y de doña Menda Fajardo, Dama de la Reina Católica. Con la sucesión que luego se verá.
III. Carlos de Torres y Solier fue cuarto Señor de Villadompardo y se unió en matrimonio con doña Guiomar Carrillo y Carrillo (hija de Gonzalo y Teresa., progenitores de los Marqueses de la Guardia). Les sucedió su única hija
IV. Teresa de Torres Carrillo, quinta Sra. de Villadompardo y mujer de Miguel de Lucas, Condestable de Castilla en el Reinado de Enrique IV. Acabada así, en hembra, esta sucesión directa, vino a continuarla
V. Fernando de Torres y Portugal (hijo de Dionis de Portugal de doña Isabel Fajardo Manuel, ya citados.
Este don Fernando fue sexto Señor de Villadompardo en sucesión de su tía doña Teresa de Torres Carrillo, mencionada en el anterior párrafo IV, y de él y de su mujer, Beatriz de Luján, de la ilustre casa de su apellido en Madrid, procede la familia apellidada Torres y Portugal, Condes del Villar, enlazada con otras de la más notoria nobleza española.
Otras ramas derivadas de la casa de Jaén florecieron en esta ciudad y en la de Martos, siendo varios los miembros de ellas que ingresaron en las Ordenes de Santiago, Calatrava y Alcántara.
También en Málaga, Antequera. Almería, Sevilla, Cádiz y Jerez de la Frontera hicieron su asiento distinguidas familias Torres cuyos caballeros vistieron hábitos de Ordenes de Caballería y brillaron en diversas actividades.
En Jerez de la Frontera enlazaron los Torres con los Villavicencio y luego con los Ramírez de Arellano, Marqueses de Arellano, por el matrimonio de Martín de Torres Villavicencio, Veinticuatro de aquella ciudad, con doña Ana María de Angulo Ramírez de Arellano, en cuya descendencia recayeron los títulos y mayorazgos de su padre y hermanos. Pudiéramos recoger abundantes datos genealógicos de esas familias andaluzas, pero nos obliga a omitirlos la falta de espacio.
EN OTRAS REGIONES
También nos fuerza la misma causa a hacer breve mención las casas de este apellido que radicaron en Guadalajara, Segovia, Montaña de Santander, Vizcaya, Extremadura y otras regiones.
Alonso Núñez de Castro, en su “Historia Eclesiástica y Seglar de la Ciudad de Guadalajara”, dice que los Torres de aquella población descendían de Sancho Fortunio de Torres, nieto de Reyes de Navarra. Y añade: “Aunque hay otros Torres que proceden de Francia”, presentando como su progenitor al Condestable Beltrán de Claquin y repitiendo los informes de Rades de Andrada y Argote de Molina que hemos reproducido al hablar del solar de Torres en la ciudad de Soria. y no contento con solo esos dos orígenes tan distintos como aventurados, les hace descender, por añadidura, de los dos hermanos Torres que asaltaron el Castillo del lugar de Bolea, en Aragón a los cuales también nos hemos referido al tratar de los Torres aragoneses, siendo así tres las procedencias que Núñez de Castro aplica a la familia Torres de Guadalajara, familia, por cierto, muy principal y enlazada con nobles linajes, según la genealogía que de ella refiere, y las que constan en los expedientes de pruebas de Caballeros de Ordenes Militares que a las mismas pertenecieron.
De la casa solar de Segovia fue Miguel de Torres y Ruiz de Rivera, Caballero de Calatrava en 1747.
Los Torres extremeños moraron en Brozas (Cáceres), y en Almendralejo y Villanueva de la Serena (Badajoz), así como en otras localidades de aquella región, e ingresaron en Ordenes Militares.
La familia radicada en Sevilla fue también muy principal. Varios de sus caballeros pertenecieron a las citadas Ordenes.
A los Torres de las Vascongadas les hace algún autor descendientes del solar de la ciudad de Soria, pero sin aportar dato alguno que lo justifique.
Y finalmente consignamos que en la América española han sido varias y distinguidas las familias que ilustraron este apellido, entre ellas las apellidadas Torres Valdivia, en Ecuador y Perú; Torres del Castillo, en el Perú, originarios de Jerez de la Frontera; otra, en el Ecuador, enlazada con las de Hinojosa y Villavicencio; otra en Cuba, apellidada Torres Ayala, y la rama de los Torres de Portugal, en Chile. A la imposibilidad de dedicar mayor número de páginas a esta información, obedece que no incorporemos a ella algunos datos genealógicos de las mencionadas familias y que contienen las obras de autores americanos que se mencionan al final de la bibliografía de este apellido.
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ARMAS
No es tarea fácil determinar con certeza las armas que corresponden a las distintas casas de Torres comprendidas en esta información. Lo es, en cambio, compleja y muy propicia a las mismas confusiones que origina el esclarecimiento de sus orígenes y progenitores, ya apuntadas en las páginas que anteceden. Con frecuencia aparecen asignados a familias de este apellido escudos que no están en armonía ni con su procedencia ni con su fundador, siendo también frecuentes los casos en que varían totalmente el origen y el progenitor que las atribuyen diversas y autorizadas fuentes informativas. Ante esa realidad, consideramos como lo más discreto y prudente reproducir sus dos de armas conforme a los que les son atribuidos por investigadores antiguos y modernos.
Los Torres
radicados en las ciudades de Soria y
Guadalajara; le la casa de la villa de Allo,
en Navarra, y los descendientes en Valencia,
del caballero Benito de Torres, citado por
Mosén Jaime Febrer, traían: en campo de azur,
cinco torres de plata puestas en sotuer.

Los
descendientes de Grau de Torres, originario
del solar de Soria, progenitor de la rama de
Arévalo y Doncel del Infante de Castilla, don
Fernando de Antequera, o sean, los que era
pasaron a Valencia y luego radicaron en la
provincia de Alicante, tenían el mismo blasón,
pero pintando de oro las cinco torres, en vez
de plata.

Los Torres de
Murcia, Jaén, Almería, Jerez de la Frontera y
otras poblaciones andaluzas, usaron también
las armas que anteceden con las siguientes y
nuevas modificaciones en sus esmaltes: El
campo de gules y las cinco torres de plata.

Los
apellidados Torres de Portugal, Condes del
Villar: Cuartelado en sotuer: 1º y 4°, de azur
con las cinco torres de plata puestas en
sotuer, y en el 2º y 3º las armas reales de
Portugal.
Las del solar
aragonés de la villa de Albelda: En campo de
dos torres al natural, y entre ambas, tres
balas de cañón, de sable puestas en situación
de palo.
Los de la
casa del lugar de Lamata o La Mata, también en
Aragón, y sus líneas establecidas en los
lugares de Ballestar, Ibieca Aguas y Junzano:
De gules, con dos torres de plata, acostadas
en el flanco derecho, de tres balas de cañón
puestas en situación de palo, y en el flanco
izquierdo, de una rodela también de plata.
Otros, en
Aragón, traían: "Tres torres de plata,
billetadas de azur, en campo de azur». Según
García Ciprés; pero no indica la situación de
las torres.
El caballero
catalán Berenguer de Torres, mencionado por
Mosén Jaime Febrer y que de Barcelona pasó a
la conquista de Valencia. usaba: Escudo de
plata con tres torres de gules puestas en
triángulo. Sólo varían de las del apellido
Torrellas en los esmaltes.
En las sepulturas de los Torres, también catalanes, en las iglesias parroquiales de la ciudad de Cervera y del lugar de Puellas (Lérida), del que eran Señores, se veían las mismas armas, exactamente, que en primer lugar hemos descrito.

Los de la
casa de Barcelona, según Garma y Durán: En
campo de azur, dos torres de plata, pareadas.

Otros,
también con casa en la ciudad de Barcelona:
Cuartelado: 1º y 4°, de azur, con un castillo
o torre de plata; 2°, ajedrezado de oro y
sable, y 3º de oro, con cuatro palos de gules.
Según un expediente de pruebas de nobleza de
la Orden de San Juan de Jerusalén.
Otros de
Cataluña De gules, con dos torres de plata,
aclaradas de gules, pareadas y unidas por un
puente de plata.
Otros de
Cataluña De gules, con tres torres de plata,
aclaradas de gules y puestas en triángulo.

Otros también
de Cataluña de plata, con
dos torres de azur, aclaradas de plata y
unidas por una muralla de azur. Bordura
componada de azur y plata.
También
usaron los Torres, en Cataluña, según Bernat
Mestre; De azur, con dos torres pareadas, de
plata y aclaradas de azur.

El mismo
heraldista asigna a otros Torres radicados en
Valencia, este blasón: Partido: 1º, de oro,
con una banda de sable, y 2º , de azur, con un
árbol de oro, arrancado, y un león de sable
pasante al pie del tronco. Bordura de oro con
ocho sotueres de azur.
En Mallorca trajeron los de este apellido:
Cuartelado en sotuer: 1º y 4º, de azur, con un
águila de oro, y 2º y 3º, de gules, con una
torre de plata y aclarada de gules.
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Gran parte de esta información, es una labor de recopilación de datos localizados en diversos archivos históricos, bibliotecas, registros civiles y eclesiásticos de España, aunque también incluimos alguna proporcionada directamente por personas que tienen datos y manuscritos de sus familias, incluso algunas nos llegan obtenidas de paginas de Internet, igual que la nuestra, de donde se puede ver libremente, si quiere recibir el patrón de cualquier escudo contacte con nosotros en
e-mail: albakits@albakits.com
Con el patrón también le incluiremos todos los datos que tengamos de los apellidos, nosotros solo le cobramos por los dibujos, puede ver los precios en la pagina principal de HERALDICA La información es una cortesía de ALBA KITS, aunque en ocasiones solo disponemos del escudo y no hay información.
También hay que saber que los apellidos en si no tienen blasón, si no sus distintos, linajes. La presente búsqueda no constituye atribución de titulo nobiliario y no garantiza relación de parentesco entre apellidos homónimos.
BIBLIOGRAFÍA

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